Chet Baker - Like Someone In Love

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lunes, 19 de septiembre de 2016

LII Justas Literarias, Reinosa 2016 - En una exposición de Modigliani / El lenguaje invisible - Paula Álvarez Carnero - España / Gorigori - Santiago Casero González - España


El pasado viernes se celebraron en Reinosa las LII Justas Literarias, premio nacional de poesía que convoca anualmente el Ayuntamiento de esta localidad, resultando ganadora la poeta gallega Paula Álvarez Carnero por el poemario El lenguaje invisible, con Menciones de Honor a José Carlos Díaz Pérez, residente en Gijón, por la obra El diario de los espejismos y a Joaquín E. Tejeiro Trompeta, domiciliado en Ciempozuelos (Madrid), por el trabajo titulado Deja que me acerque. Los poemas finalistas fueron: Límites y Efugio
Álvarez Carnero ya había obtenido el premio en 2006 por Cuerpos deshabitados

Por otra parte, el relato La lógica de los ahogados, del escritor castellano-manchego Santiago Casero González, fue designado ganador del XLIV Premio Nacional de Cuentos José Calderón Escalada, con Menciones de Honor para los relatos Enésimo intento, de Manuel Francisco Rodríguez García, domiciliado en Madrid, y Baile de zapatos. de María Blázquez, residente en Zafra (Badajoz). Los relatos finalistas fueron: En paralelo, Del vivir ceniciento y Crímenes imaginarios.

Ambos premios tienen una dotación económica de 3000 euros.

El mantenedor de la velada fue el periodista Joaquín Arozamena, de ascendencia campurriana.

El jurado, reunido el 3 de septiembre, estuvo compuesto por:

Sergio Balbontín Ruiz, Julio Ceballos Rodríguez, Celia Corral Cañas, Daniel Guerra de Viana, Jesús Maquiera Díez y Alberto Ruiz Yesa, actuando como secretario el Concejal de Cultura Daniel Santos Gómez.


En una exposición de Modigliani

Paul Alexandre sobre fondo verde
mira a Lunia Czechowska con descaro,
su escote de avenida es la víspera
de un rostro más enigmático que bello.
Al final del pasillo halógeno
la rubia René repasa en alto
las noches de brandy y cabaret
en el café teatro Montparnasse
(Madame Pompadour hace que no oye).
En la misma pared psiquiátrica
el retrato de Diego Rivera
rellena con mil pájaros exóticos
los ojos vacíos de Elvira
que pide silencio al violonchelista:
Jeanne va a suicidarse
y el desnudo doloroso quiere dormir.


EL LENGUAJE INVISIBLE
                                                            Para Xavier,
                                                            el lugar donde soy feliz.
(el lenguaje invisible)

Quiero quedarme aquí,
sobre la piel escrita
en una caligrafía
que no me pertenece.
Dibujar tu cuerpo de acantilado
en las vocales del tacto,
y borrar, tal vez, un par de palabras.
Habitarte en el idioma más bello:
el de lo posible,
para que nuestro verano infinito
se construya a raíz y sin escombros.
Respirarte, cada noche, a media voz,
y susurrar,
en el lenguaje invisible: "contigo".
Acercarme a tu espalda
vestida de secreto,
es asumir la condición de sílaba muda,
de mujer indecible,
y yo vivo para ser exclamada.
Así que alójate bajo mi vientre
de huertos abandonados,
y pronúnciame
con énfasis de luz al mediodía
porque no hay más sombra que el silencio,
porque sólo muere lo que no se nombra.



Gorigori
¡Ay vida, no me mereces!
Juan Rulfo, Pedro Páramo.

Desde que el médico le dijo: le quedan apenas tres meses de vida, y eso con suerte, Darío no ha dejado de pensar en la música con la que le gustaría dejar este mundo. Mentiría si dijera que no se ha dedicado a otra cosa en este tiempo, porque de hecho ha accedido, generoso, a que los demás se despidieran de él, ya que no él de ellos. Siempre ha pensado, como Céline, que es el mundo el que nos deja y no al revés. Bueno: lo cierto es que se puso enseguida a perseguir la última melodía: la coda. Naturalmente (seguro que lo habéis adivinado) su primera opción fue la llamada música clásica. Nada parece más adecuado para expirar, o para las exequias de quienes ya lo han hecho, que la música culta. Sin embargo, pronto fue presa de distintas vacilaciones. La primera, más bien de carácter general: ¿Tendría que sonar un aparato, por descontado de alta fidelidad, o debería hacerse acompañar en sus últimos estertores de músicos de carne, hueso y frac? Darío se decantaba abiertamente por lo segundo (pasa una vez en la vida, ¿no?), aunque… Obvio: la elección y la duda estaban muy condicionadas por el número de los intérpretes necesarios y por la relativa exigüidad de su apartamento: si se tuviera que dar el caso de intentar embutir una filarmónica o un coro en su dormitorio (rincón que había elegido para abandonar el mundo), esta opción perdía posibilidades (y con ella los requiems y las misas solemnes). Baste decir que en una ocasión en que convaleció no recuerda ya de qué (siempre ha sufrido de fracturas y angustias), los vecinos y amigos le visitaban (¡torrenciales!) aguardando en el descansillo de la escalera la oportunidad de ofrecerle su liviana conmiseración: así de mezquina con la sociabilidad la moderna arquitectura urbana reservada a la mesocracia del siglo XXI. En consecuencia: descartada la muchedumbre. De hecho, Darío concluyó que ni siquiera era factible un cuarteto en aquel nicho (¡oh, desafortunado tropo!), incluso si sus miembros fueran enjutos virtuosos eslovacos. Claro está: solución de urgencia: la música enlatada permanecía vigente, amén de los solistas. Por supuesto la primera quedaba reservada para una desesperación ulterior (¿de nuevo una metáfora cruel?): sólo si eran inviables los semovientes. El dilema del solista (bonito título, acudes en vano ya) incluía como es natural el de su instrumento. El piano no podía ser más tentador, pero persistía la dificultad del espacio, ya que no contemplaba otro que el de cola (su luto barnizado y cegador). El violonchelo lo tentaba también (ah, esas suites implorantes de Bach, de Cassadó…), pero la textura de sus arpegios invitaría a los presentes con toda seguridad a un llanto que, por inducido, se le antojaba deshonesto (estético, por así decirlo): si tenía que haber lágrimas, que las hubiera, pero que no vinieran de fuera, por favor. Instrumentos más afilados, menores, introducían por su parte un elemento castizo, un poco verbenero (el violín, la trompeta, ¡la guitarra!), de manera que llegado a este punto no podía ocultar que estaba empezando a desanimarse (¿por qué le agreden así los calambures?). Así pues: cambio de registro. Acudió esperanzado al jazz. Huelga decir: subsistían irresueltos los inconvenientes de la multitud sonera agolpada imposible en su cuarto, pero asimismo deploraba tener que renunciar a Oh, cuando los santos van marchando (etcétera): eso sólo podía ejecutarlo (ay) una banda nutrida cuyos miembros hicieran rotar sus cinturas al albur de la melodía. Se consolaba pensando que de todas formas en esa ciudad nadie sabía interpretar correcto un nuevaorleans. Parecía fácil: el prestigio de lo virtuoso, del talento, lo gozaban el be-bop, el freejazz, la fusión, pero tocar bien un tema tradicional de esos que insinúan sinsabores del sur es de lo más difícil del mundo, y aquí la gente lo toca falso, como de fiesta de colegio. Así que quedaba igualmente el recurso del solista: Darío veneraba a Bill Evans, su voluptuoso swing, mas, aparte el problema antedicho del piano, ¿traer a un impostor? Y aceptando entonces a un falsario que se hiciera pasar por un genio ya extinto (Oh, cuando los santos van marchando, Señor, yo quiero estar con ellos…), ¿no sería preferible Chet Baker?: Sí, aparentemente tiene éste una trompeta, pero… Tiene una garganta de viento, tiene en su boca una razón para seguir viviendo que al trompetista se le olvidó ese día en que se arrojó por una ventana de su hotel. Tal vez la trompeta, pensó, su alboroto saltador, desconcertaría además las actitudes premeditadas de los asistentes a su exitus (¿qué hacer: bailar, sollozar, tener miedo…?). Por lo demás: lo que Darío habría deseado por encima de todo: Keith Jarrett, el concierto de Colonia, junto a su lecho doliente, pero, ay, ese concierto se disipó para siempre una noche de enero de 1975 y apenas queda un pálido eco en grabaciones grises que se pretenden un reflejo de aquel resplandor: un vano consuelo: su registro en un disco. Por no hablar de los recuerdos: Esther y Darío, mochila al hombro, recién bajados de un tren en Colonia, jóvenes aún, asistiendo a esa música extática y prefigurando un futuro juntos que luego se truncó. Total: más desaliento. Consecuentemente, bajó unos peldaños: música mexicana. Sospecha que ha pensado en ella sólo por su madre, que suspiraba por Vicente Fernández (decía que se parecía a su padre) y, nunca sabrá por qué, por Rocío Dúrcal. Sólo la posibilidad de morir escuchando una ranchera (¡¡¡…de qué manera te olviiiido!!!) le quitaba las ganas de vivir. Pero, atención: No tener deseos de vivir no basta para querer morir. ¿Y la música italiana? Este asomo de pensamiento le convenció de que se estaba pasando con las dosis de morfina. Y al fin, postrero: ¡el tango! El tango sí, por favor. Qué música sabia y conmovedora: justificaba el haber vivido y hacía tolerable el no vivir. Pero: ¿Qué tango? ¡Qué duda! No obstante: lo primero…, mmm…, buscar a un tanguista dispuesto a cantar a un moribundo. O mejor, elegir el tango y luego…. Desde el principio tuvo claro esto: una letra que no aludiera ni siquiera de refilón a la muerte o a la vaporosa esperanza en el más allá. ¡Hay tantas zozobras equivalentes…! Barajó Cambalache, Mano a mano, Malena, Caminito, Sur… pero prevaleció Tomo y obligo. Juzguen ustedes: Tomo y obligo, máaandese un trago, que hoy nesesito el recuerdo matar; sin un amigo lehos del pago, quiero en su pecho mi pena volcaaar. Beba conmigo, y si se empaaaña devezencuaaando mi voz al cantaaar, no es que la shore porque me engaaaña, yo sé que un hombre no debe shoooraaar… Una duda le atenazaba, casi una culpa: la canción no debía apelar de ninguna de las maneras al llanto (ese era el trato) y ésta lo hacía con largura, pero al mismo tiempo cómo le agradaba lo incorrecto del mensaje: hablaba de mujeres malas, de mujeres traidoras: de todas las mujeres. Sí, en efecto, pensaba en Esther, de quien había estado tan enamorado que soportó heroico sus deslealtades y sus antojos; que él hubiera perpetrado a su vez actos parejos e incluso peores no le había exonerado de un sufrimiento redentor. Más aún: todo ello le había reafirmado en el triunfo del amor. Como Platón, creía firmemente en la potencia aglutinadora de Eros, aunque…, estaba seguro ahora de que se había comportado como un auténtico imbécil. Esta certeza suponía un enfoque liberador: no se veía obligado a valorarlo todo con los ojos del enamoramiento profundo en el que había llegado a caer, ni del remordimiento filoso de quien ha sido injusto con el ser amado, y más en el trance inminente de… En fin: nada podía satisfacerle más que marcharse del mundo dando un portazo, ya que ese mismo mundo había tenido a bien deshacerse de él. Así: que el tango acudiera. Por último: contratar al artista. No fue difícil. Abundaban entonces en la ciudad argentinos trasterrados que siempre parecían esperar algo (sí, pero qué, pero qué), mezclados con la vida, y, entretanto: lo que se dispusiera. Compareció un poeta pobre de Coronel Pringles que vendía versos en el Madrid de los Austrias y cantaba tangos a las japonesas en las terrazas alrededor del Prado con un bandoneón sobado. Al instante lo sedujo el montante ofrecido por Darío. Espera mi llamada, le dijo. Y ya está, se dijo. Ahora sólo toca esperar. Y de esa manera: unos poquitos días se juntaron con otros tantos que vinieron luego y la muerte llamó al fin una mañana a su puerta, si bien cauta: lo notó en el aliento, agrio, sanguíneo. Telefoneó a sus amigos: venid. Se puso un pijama (de marca, eh), se encamó, dejó todo a la inercia de lo proyectado (el cantante: avisado por SMS) y a esperar, a esperar. Pronto le sobrevino una modorra en penumbra que… Oyó pasos en la antesala, oyó susurros, algo que se preparaba, como si fuera… Qué frío. Nunca lo supo pero el argentino no vino: sin papeles, repatriado. ¿Y ahora…?, cavilaron los amigos. Santiago, uno de ellos, sin más, empieza entonces a cantar recordando sus tiempos de monaguillo. Latinajos incomprensibles en el duermevela. Lástima que él ya no… (Parece que ahí fuera suena una música ¿no?…). Un gorigori (un unísono) ejecutado voluntarioso y solemne por sus amigos que, si bien desconcertados, están seguro de hacer lo correcto en la muerte de Darío.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Justas Literarias 2015 - Reinosa / Campo de trigo con cuervos - Manuel Ramón Moya Bascuñana - España


    Como apertura de las fiestas de San Mateo, se celebró el viernes en el Teatro Principal de Reinosa la ceremonia de entrega de premios de las Justas Literarias.
Resultó ganador del LI Premio Nacional de Poesía el poeta extremeño Ramón Pérez Parejo, por su poemario Labios, bazares, galerías. Parejo recibió la Flor Natural de manos de la reina de las fiestas, Sandra García Saiz. El premio tiene una dotación económica de 3000 euros. Como poemas finalistas del certamen convocado por el Ayuntamiento de la ciudad, al que concurrieron un total de 186 poesías, se designaron las composiciones Seis miradas para un viaje solo, Soliloquios y Panes y peces.
Por su parte, el alicantino Manuel Ramón Moya Bascuñana recibió el XLIII Premio Nacional de Cuentos José Calderón Escalada, por el relato El hombre tranquilo.

Ramón Pérez Parejo, profesor, poeta y ensayista, es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Extremadura y Máster en Enseñanza de Español como Lengua Extranjera por la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid. Actualmente es profesor de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Facultad de Formación del Profesorado de la Universidad de Extremadura (Cáceres). Como poeta, ha ganado varios certámenes literarios, entre los que destaca el Premio Ángel González de Oviedo en 1997.

Manuel Ramón Moya Bascuñana es licenciado en Geografía e Historia y poseedor, entre otros premios de poesía, del Premio Nacional Miguel Hernández de 1997, el Esperanza Spinola de 2001, el Hispanoamericano Juan Ramón Jiménez de 2002, el Julio Tovar de 2003, el Mariano Roldán de 2004, el Flor de Jara de 2006, el Juan Bernier de 2013, el Fernando de Herrera de 2014 y el Ciudad de las Palmas de 2015. En narrativa ha obtenido también diversos premios, entre ellos el VIII Premio de Artículos Periodísticos Luis García Berlanga de 2006, el Certamen de Cuentos Santoña, la mar  de 2007, el Premio de Cuentos Ciudad de Elda de 2008, el Premio Internacional de Cuentos Guardo  de 2009, el Premio de Relatos Villa de Navia de 2014 y el Premio de Relatos Gerarld Brenan de 2015.


Campo de trigo con cuervos

A José Luis Zerón
     Es oro líquido la tarde,
espejismo de luz,
casi un incendio de amarillos.
Es una copa de cristal tornasolada
donde beben mis ojos el veneno.
Me enveneno de adelfas y de trigos,
de traslúcido ámbar me enveneno.
Áureas sílfides cual llamaradas
evocan los contornos del estío.
¿Puede la angustia producir belleza?
Se agita ígneo el horizonte,
fluye, vibra, derrama su agonía.
No es un paisaje, es el alma.
Suena un disparo corto, un aleteo.
Queda la tarde luminosa
teñida de graznidos.
De Quedan las palabras, 2000

martes, 16 de septiembre de 2014

Justas Literarias - Reinosa 2014 / - Literatura y jazz/ 57 - Sin título - María Sanz - España


    La sevillana María Sanz, reconocida y laureada poeta con más de treinta años de trayectoria, ha resultado ganadora del Concurso Nacional de Poesía en su L edición, por el poemario Aquel viento que fuiste. Al certamen, convocado por el Ayuntamiento de Reinosa a través de la Casa de Cultura Sánchez Díaz, y dotado con un premio en metálico de 3.000 euros, se presentaron en esta ocasión cerca de 200 obras. Quedaron finalistas los poemas El paso de la luz, Paiseo y De nadie.

    Por otra parte, el XLII Premio Nacional de Cuentos José Calderón Escalada, dotado con la misma cantidad, se adjudicó, entre 306 trabajos,  al cartagenero Ignacio Borgoñós por su relato Dóberman. Fueron finalistas La verdad amortajada, Mundo matrioska, El homérico impávido, Tras el túnel, El mayor espectáculo del Mundo y Toma falsa.

    La ceremonia de entrega de los premios tendrá lugar el próximo viernes 19 de septiembre, a las 20:30 horas, en el Teatro Principal de Reinosa, dentro de los actos de las fiestas de San Mateo. María Sanz y Ignacio Borgoñós darán lectura a sus trabajos. Sanz recibirá en la misma ceremonia, como es habitual, la Flor Natural.


Tú y yo nos encontramos
en Washington Square.
Me invitaste a cenar
en un club, y la orquesta
tocó para nosotros
«Indian summer»... Bailamos
inmersos en la noche
neoyorquina. Más tarde, mi vestido
brillaba abandonado sobre el suelo
de aquel apartamento, donde era
muy distinta la música: palabras
y suspiros mezclados con sirenas
de los barcos lejanos...
Pero, ¿será posible
que no recuerde ahora,
mientras abro los ojos,
cómo se titulaba la película
donde vi estas escenas?
De Aves de paso, 1991

Indian Summer (Victor Herbert - Al Dubin) - Glenn Miller Orchestra 
 Voz: Ray Eberle

lunes, 9 de septiembre de 2013

XLIX edición de las Justas Lirerarias (Reinosa) - Extravagante - José Pozo Madrid - España


    El poemario 'Sesión funambulista' del artista manchego José Pozo Madrid ha sido designado por el jurado de las Justas Literarias como vencedor de la XLIX edición de este premio nacional de poesía, que anualmente convoca el Ayuntamiento de Reinosa a través de la biblioteca Sánchez Díaz, y que está dotado con dos mil quinientos euros.

    Como manda la tradición, José Pozo, autor procedente de la localidad de Tomelloso (Ciudad Real), recibirá el próximo 20 de septiembre, en el Teatro Principal de Reinosa, la Flor Natural de la mano de la reina de las fiestas de San Mateo 2013. Éste es el máximo galardón que otorga el Premio Nacional de Poesía de las XLIX Justas Literarias. A cambio, el artista deberá dedicar una poesía a María Montiel, reina de las fiestas.

    La Mención de Honor ha correspondido a
Oscar Martín Centeno por la obra 'Cuando caiga la Noche'. Como poemas finalistas fueron designados 'Los días malabares', 'La noche duplicada' y 'Cuando ya no eres joven y quisieras llorar'.

    En cuanto al
XLI Premio Nacional de Cuentos José Calderón Escalada, dotado también con dos mil quinientos euros, ha ido a parar al relato 'El Tragaluz', de la autora madrileña Juana Cortés Amunárriz. El jurado concedió además una Mención de Honor a Jesús Martín Rodríguez por el texto 'Sacrificio de caballos'.

    Como finalistas, se eligieron los relatos
'La carne y la sangre', 'Sombras de aquel tiempo huido' y 'Nunca nadie'. / Blanca Carbonell - El Diario Montañés


He salido a buscar más allá de la lluvia
cualquier cosa que tenga un gramo de belleza.
He abierto bien los ojos y todo se me antoja
violentamente hermoso.
Puede ser porque miro con los ojos cansados
que hallan la belleza allí por donde miran.
Debe ser que estos ojos se resisten, rotundos,
a cerrar marchitos
sin un trago de agua que llevarse a la alcoba.
Puede ser que este cuerpo precise de la urgencia
de estar asido a ti contra pronóstico.
Contra toda inclemencia. Contra todo.
José Pozo Madrid

jueves, 20 de septiembre de 2012

XLVIII Justas Literarias/ Parece que vuelvo tarde... - Amando García Nuño - España

Nacimiento del Ebro - Casimiro Sainz (Matamorosa)
Esta noche se celebrará en el Teatro Principal de Reinosa la Gala de las Justas Literarias, convocadas por la Casa de Cultura 'Sánchez Díaz' y patrocinadas por el Ayuntamiento de Reinosa, comienzo oficial de las fiestas de San Mateo. El certamen es uno de los más antiguos de cuantos se convocan actualmente en España.
Como novedad, este año se han eliminado los premios a autores locales y se han instituido otros para escritores jóvenes, menores de 30 años.

XLVIII JUSTAS LITERARIAS
El madrileño Amando García Nuño ha logrado el primer premio de poesía por su poemario Boceto para rostros cotidianos, mientras que la malagueña Laura Esteve Díaz obtuvo una mención de honor por Tras la frente, donde, habiendo sido finalistas los poemas Díptico de la luz y el deseo, Pues dejó de ser agua y Tormentas.

XL CONCURSO DE CUENTOS "JOSÉ CALDERÓN ESCALADA"
En este apartado el también madrileño Raúl Clavero Blázquez logró el primer premio con el relato ¿Juegas?. Se concedió mención de honor a Mordiscos de difunto, de Pablo Rodríguez Medina, y fueron finalistas los relatos Amistad sincera, Donnadies, La suave música triste de la humanidad, N.N, La felicidad navegaba desnuda en un submarino amarillo, Pido perdón si os he hecho daños y Cuadrilátero.

Los premios destinados a jóvenes poetas y narradores fueron declarados desiertos en ambas categorías.


Parece que vuelvo tarde

No vayas a creer que estoy vencido,
sólo me senté un rato
en un bordillo gris de soledad,
a la espera, quizá sin esperanza,
de que pase un autobús, y me salpique
el agua de los charcos, que rocía
de gozo a los ausentes
en estos días sin dios ni aperitivos,
pero se ha hecho tarde y ya refresca
sobre mis huesos roídos por la herrumbre…

no vayas a pensar por un momento
que no cojo el teléfono
porque estoy en una reunión de desahuciados,
ya sabes, me llamo Juan y soy un paria
bienvenido paria te queremos,
no llames al remendador de anhelos
ni busques mi cariño en las urgencias,
es tan sólo que he puesto el aria ése de Haendel
que te arranca vidrios de los ojos
y ahuyenta por un tiempo la desdicha,

no vayas a sentir que me he fugado
a ese país con vino en sus canales,
para vagar errante por las plazas
turgentes de miradas
que confortan las almas de los lunes,
no avises al herrero de la ausencia
para que funda ese hoy que nos protege,
no es para asustarse,
hay niños que aún juegan en patios verdecidos

no vayas a entristecerte otra vez
porque no he puesto la tele a mediodía,
no vayas a temer que esté de vuelta
sin haber partido aún hacia el olvido,
no…, para irme de ti
y de los tenues hilos del recuerdo
haría falta quizá un terremoto
de grado siete por los sentimientos,
y en el subsuelo donde habito ahora,
no vayas a creer,
está la tierra en paz, y yo con ella.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Momentos - Clímax - Ricardo Bermejo - España

Collage y pintura sobre fotocopias de dibujos realizados por Kafka - Beatriz Bekerman
MOMENTOS
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño
CÉSAR VALLEJO

Incluso los mejores acabaron
en algo parecido a esta resaca.

Hablemos por hablar de lo que importa;
por ejemplo: del sol y los vampiros,
de inciertas incompatibilidades.

Nada es superfluo, innecesariamente.
Vos mediante –¿de veras que te agradan
estos remilgos de correspondencia?-,
entraré en tu ciudad a medianoche.

Ojalá nos juguemos la epidermis
tratando de tomar esas colinas
donde aposta sus tropas el deseo.

Échate cuerpo a tierra, mientras tanto.

Ninguna apoteosis, salvo estar
en peligro de vida largamente.

Los mejores momentos siempre acaban
en algo parecido a un gran pastel
de donde la ilusión sale desnuda.

Deberíamos hablar de lo que importa:
de que está siendo jueves, por ejemplo.


CLÍMAX
¿cuánta nafta te queda para el viaje
que querías tan lleno de gaviotas?

JULIO CORTÁZAR

¿Y si fuera un complot esta obsesión
que en todo lo creado nos recrea,
que en lo apenas vivido sobrevive?

En la siesta del ser, la luz supura
un primordial licor: savia de fauno,
nemorosa placenta, miel en vuelo,
fluente opacidad...
Lo consumado
es un pábilo ardido en su deleite,
un nimbo de sudor que nos despierta.

Si de repente fuera lo contrario:
que el amor nos hiciera, que el amor
no se hiciera, tendrían las palabras
que tragarse a sí mismas, o aclararnos
de la parte que están y significan.

Un interrogatorio es cada sueño;

una conjuración, soñar los días
que aún no han sido y presumen de nostalgia.

¿Y si vos fueras nadie? ¿Y si tuvieras
que irte adonde nunca mi deseo
te pueda ya alcanzar? ¿Y si te amara,
dentro de lo posible, en lo imposible?
De Vos Mediante
Ricardo Bermejo

Ayer se celebró en el Teatro Principal de Reinosa la XLVII edición de las Justas Literarias, uno de los concursos literarios con más prestigio del país (aunque modesto económicamente - 2.500 euros), organizado por la Casa de Cultura Sánchez Díaz y patrocinado por el Ayuntamiento de Reinosa.
En esta edición, se proclamó vencedor del Concurso Nacional de Poesía el extremeño residente en Cádiz Ricardo Bermejo, por su poemario Bumeranes.

El XXXIX Premio Nacional de Cuentos José Calderón Escalada, dotado igualmente con 2.500 euros, fue otorgado al autor madrileño Juan Carlos Fernández León, por el relato Peter Punk. En la fase local de cuentos, el premio fue para Susana Díez Gutiérrez, residente en Nestares, por su relato El Club de las obsesiones. Ya había obtenido el mismo premio el año pasado con La Costumbre.

Actuó como mantenedor de la gala el escritor, periodista y miembro de la Real Academia de la Historia, José Ramón Saiz, que pronunció la lección titulada Don Ángel de los Ríos, un hidalgo campurriano en la Real Academia de la Historia.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Fragmentos de La memoria deshabitada (poemas en prosa) - José Manuel Martín Portales - España

Christies - Antoni Tàpies
POEMA II

Se reconoce a veces en las briznas de plata, en las pavesas que han quedado como suspendidas tras el paso de un ángel, gestos de viejas consistencias, ya ajados, que gravitan en el espacio vacío como el polvo atravesado por la luz

Esa especie de ausencia desde donde le observan rostros que sonríen mudos, rostros que adelantan los labios hacia la orilla invisible, rostros que se desnudan, se ofrecen, se consumen

Hiere polvo de plata en los ojos cerrados. Y penetra el silencio un grupo de muchachas afinando violines. Y el vaivén de los lirios. Y la luz tan vacía

***
POEMA IV

Un silencio poblado de caballos atraviesa la casa deshabitada removiendo la ceniza del hogar, el peso de la miel resbalando en los panales. Dialogan las botellas vacías sobre la mesa sucia para siempre

Los pájaros remueven la escarcha anaranjada del crepúsculo, la desesperación transparente de las primeras farolas encendidas

***
POEMA VI

El desierto es el centro donde encontré tu ausencia. El espejo vacío que alcanza la memoria tras el papel quemado

Aparecías allí como música quieta, la plenitud posible, los adverbios de tiempo

Desierto era tu nombre obligando mi fuga. Tu voz desde los límites. Los caballos danzando en el crepúsculo. El vaivén de los lirios en el mar de los ángeles


El poeta y periodista cordobés José Manuel Martín Portales ha resultado ganador del Premio Nacional de Poesía de las XLVI Justas Literarias convocadas por la Casa de Cultura Sánchez Díaz y patrocinadas por el Ayuntamiento de Reinosa, por el poemario Dentro de Shakespeare.
Martín Portales ya fue ganador de las Justas en 2008 por La lentitud de los triángulos y cuenta con varios premios nacionales de poesía. Entre sus textos, destacan Lógica de la perpejidad, El espejo vacío, Cuaderno de la pobreza o Crítica de la nada, de cuya 2ª parte -La memoria deshabitada- damos aquí unos fragmentos.

Como poemas finalistas de esta edición fueron designados En los portales, en las aceras y en la piel de las palabras y Érase que existían las palabras del viento.
Mención de Honor mereció Paula Álvarez Carnero por Mudanza final.
La fase local se declaró desierta.

También se falló el XXXVIII Premio Nacional de Cuentos José Calderón Escalada, que recayó en el autor madrileño José Manuel Moreno Pérez por el relato Ser humano.
Moreno Pérez es ganador de concursos literarios como el XIII Premio de Relato Corto Frida Kahlo o el II Certamen de Relatos Lar Gallego de Sevilla.
Los relatos finalistas fueron Cuento final final ok2, Miradas distintas, Jardín de orquídeas, Más allá de las nubes, Borrador de una historia y Los hombres del mañana.
En categoría local, se proclamó ganadora la autora Susana Díez González.
La Mención de Honor se concedió a Josefina Solano Maldonado por Flor que no fue capaz de endurecer los dientes.
Los premios se entregarán el próximo día 18 de Septiembre en el Teatro Principal de Reinosa. (Información extraída del diario Alerta)

viernes, 18 de septiembre de 2009

Fragmentos de Cánticos del Amtrak Cascades - Mar Sancho - España

The Cascade MountainsBellingham
Maldigo todas las mañanas lluviosas de mayo
cuando el paisaje a rayas se desmaya en la ventanilla
mientras vigilo el reflejo también trémulo de mi rostro
avanzando voraz sobre las marinas, sobre las montañas;
si no fuera por el lunar fronterizo a esos labios callados
hace tiempo que sería incapaz de reconocerme.
...

Mr. Vernon / Burlington
Azul se ha detenido el tren y la megafonía anuncia rancia
el hallazgo de una ballena orca sobre las vías; más tarde
la misma voz incita al almuerzo en el vagón restaurante
donde un anciano cocina palomitas de maíz, los niños crecen
fugaces hasta que dejan de servirles sus zapatos y yo a gritos
pronuncio tu nombre ante el temor aterido de olvidarlo.
...

Olympia / Lacey
Los escolares estrepitosos se apean de excursión al capitolio
y un sigilo lóbrego semejante a la neblina de las ensenadas
empapa el compartimento; la estación tiene las puertas tristes
bajo la pintura y el guardagujas desabrocha su uniforme zurcido,
desenvuelve el bocadillo y miles de migas áureas revolotean
presurosas hasta que irreverentemente arranca el ferrocarril.
...

Portland
No habrá nadie aguardando mi llegar sobre el andén
alborozado de abrazos y baúles silbando bienvenidas
rozaré con fijeza los semblantes extraños esperanzada
en redescubrirte a pesar de los años, tomaré un taxi
tatuado de lluvia, visitaré a la familia, dilapidaré los días
y partiré despaciosamente hacia cualquier otro lugar.
...

Salem
Sólo existe este vagón; el mundo restante es tan imaginario
como el cormorán que aletea sobre el asiento número siete;
si supiese escribir cartas de despedida o esconder tesoros
compraría una granja junto al riachuelo que resplandece
bajo este puente de hierro estrepitoso; mi soledad plácida
de cicatrices así discurre para desembocar al mismo mar.

...

La poeta vallisoletana Mar Sancho, con el poema 'Loas del Transiberiano', se ha proclamado ganadora de las XLV Justas Literarias, convocadas por la Casa de Cultura 'Sánchez Díaz' y patrocinadas por el Ayuntamiento de Reinosa con motivo de las fiestas de San Mateo.
El premio correspondiente a la fase local de poesía, fue obtenido por María Jesús González Fernández, de Mazandrero, por el poema 'Apuntes de historia natural'. Los premios están siendo entregados en estos momentos en el Teatro Principal de Reinosa.En el mismo acto se hace entrega del XXXVII Premio Nacional de Cuentos 'José Calderón Escalada', otorgado al relato 'Teorema de las camas desechas', original de Óscar Sipán Sanz, oscense, que ya obtuvo el premio en el año 2005, en su XXXIII edición.

Mar Sancho es licenciada en Derecho y doctorando en Literatura Española.
Ejerce la crítica musical en publicaciones como ABC, Ritmo y Opera News.
Cuenta con importantes premios de poesía, como el Ateneo de Madrid, Premio Letras Jóvenes de Castilla y León, Premio Federico García Lorca de Poesía y Premio Jaime Gil de Biedma.
También ha obtenido premios de relato como el Premio de La Felguera, Premio Ana María Matute, Premio Ciudad de Tudela, Premio de Relato de la Diputación de Valladolid, Premio Lituma, Premio Ateneo de Méjico...
Su último libro, la novela 'Aún es tarde', obtuvo recientemente (2006) el Premio Rejadorada de Novela Corta.