El tiempo frío huye como una sombrasu lluvia escapa y con ella sus carros y jinetes.
El sol gira al comienzo de Aries
según la ley de su órbita, como un rey en su diván.
Se ciñen turbantes de flores las colinas
y la llanura túnicas de césped y de hierba,
hacen llegar hasta nosotros aromas de incienso
escondido en su seno durante el invierno.
Dame la copa que hace que reine mi alegría
y aleja de mi corazón el dolor;
apaga el ardor de su fuego con mis lágrimas
ya que la ira arde en su interior;
obliga a temer al destino, pues sus dones son
como veneno de serpiente con algo de miel.
Con su deleite el vino engaña a tu alma por la mañana
y asegura sus mentiras por la tarde:
Bebe, no obstante, durante el día hasta que la noche huya
con la mano de la aurora agarrada a su tobillo.