Chet Baker - Like Someone In Love

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sábado, 6 de febrero de 2016

Cant vey li temps camgar e·nbrunusir - Jordi de Sant Jordi - España


Aunque alguna vez se ha discutido la atribución de la siguiente Pasión de amor según Ovidio, lo cierto es que ya el Marqués de Santillana la consideró, junto con el poema que comienza Tots jorns aprench e desaprench ensemps, una de las mejores obras de Jordi de Sant Jordi. La versión conservada (en un único manuscrito misceláneo, con el título en latín y sin indicación de autor) puede definirse como "métricamente  vacilante y desajustada (en el cómputo silábico y en las rimas), poblada de lagunas y tal vez afectada por alguna interpolación" (Aniello Fratta). El poema sigue un tenue hilo narrativo de carácter alegórico (al modo del muy influyente Roman de la Rose) al que se incorporan, como pedía la tradición no sólo trovadoresca del centón, citas intercaladas de versos ajenos y alguno propio (en cursiva en el texto).

Cant vey li temps camgar e·nbrunusir,
que non aug chant d'auzellh, voltes ne lay,
me sent al cor un tal smay
quant mi recort
que per amor Jesús pres mort
e tuig li san,
e pens d'amor lo bell afan
que·m fa passar,
d'on vulh Ovidi reclamar
disent aysí:
qu·amor s'engendre de cor fi
e vertader,
e no de fals ne monsanger
ne veriable,
e tantost qu·és d'ayçò colpable
amor no·s dita,
que lay on sa met nez habita
ges no y atura.
Axí com fech dels quatre vents natura,
quez on plus van esforsen lur poder,
amor és sauber e poder
ffundat en saviesa,
e, per sa gran altesa,
desonestat no vol:
ffranquesa del tot col
ez ama son amich
e lunye·l de destrich.
Enquer vulh que sabgatz
que amor és amistats
sobre tots celhs qu·eu say enamorats,
e per res no sosté offensa ne barats,
axí com celh qui ama e no·s amatz.
E per ço ha pausat
prop de se un ostal,
on són fayt duy portal
ez en miey un chastelh,
aut e sobrer e belh,
on stà·l Dieu d'Amor
e conté çay Valor,
e diu en aut cridant:
"No·s merevelha si yeu xant
mils de nulh autre xantador."
[...................................]
Per l'un portal entrar
vos cové, que nomnar
se fa Joya e dir,
e per l'altro celhir
lo qual Dolor s'apelha.
[...................................]
Atressí com l'orifany,
qui quant chay no·s pot levar,
celh qu·en la porta vol entrar
on Joy stay,
que davant, amorós e gay,
tantost lo guia
ab xant d'auzelhs e melodia.
E puys avant l'aporta
aut en la sobirana porta,
on veu de virtuts canta:
"Vergier d'amor on nais la fina planta
que·b gran beutat gen spandex e brulha."
E cové·l que·s reculha,
que Joya ja pus no·l seguix,
car Voler tantost hix
que·l pren e·n fay gran festa.
[...................................]
L'aman ditz per fin·amistança:
"En lo ffront port vostra belha semblança,
de què mon cor nuyt e jorn fa gran festa."
Voler ab ray[s]ó presta
diu a l'ayman: "Amich,
[.............................. -ich]
entès hay dir per ver,
qui tinch per folh qui ama [e] no requer
dompna del món, ne·s fia·n lur semblan.
Per què t'amanaray denan
lo nostre Dieu,
[.............................. -eu]
c·axí·s cové."
Tantost és denant sa mercé
agenolhats,
lo Dieu d'Amor diu: "Ben venyats,
vós, novelhamén vengutz."
L'aman respon apercebutz,
ses alre dir:
"De vós mi vénon li desir
al cor ab sospir amorós."
E com sa veu ten abondós
e tan joyós, està·b reguart,
dubtós e certs ez arditz e coartz,
trists e gaugós, avars e franchs r brutz.
[.............................. -utz]
Dolor fay missatgiers
tentost dos lausangiers,
Envega e Malalengua,
manant a xascú d'éls que·l prengua
e·l lanssen ffora;
e, ses de mal autra demora,
de fayt exprés
liatz e betutz e malmés.
Ez elh crid·ab dolor:
"Bé m'an mort mi e lhor
mey hulh galiador."
Girant los hulhs al Dieu d'Amor
si·l deffendrà
ne Voler si l'emperarà,
ez aysí·n van,
que no·s curen de son afan
neguna gen.
Elh diu: "Tant hay lo cor en pensamén
del temps, com axí·l vey giratz,
que·l gaug m'és a tristor cangats
e·l plaser mi va dexandén."
E porten-lo-se'n ten vilmén
desenperatz,
e baten-lo fort per tot [.... -atz]
ab desesper.
Diu alt cridant: "Ay, ay, Voler!
Amor és perduda per ver,
ez hay ben fayt con folh en pon."
Ez ab aycest afan respon
ffins a la porta
on és Dolor, qui desconforta
e li demana:
"Ffolhs, ben haguist la testa vana:
com te meties
en aycest loch, e què y volies?
Di-m'o, si·t platz,
ne com est aysí malmanatz."
Respon dolén:
"En greu smay ez en greu penssamén
an mis mon cor ez en granda error
e·l lausanger e·l falç devinador,
abaxador de joy e de jovén.
Vet co m'an falssamén
abatutz [............... -ert],
e crey tot hom s'i pert
qui fay cest camí lonch.
Car aysí·m pren com fay al jonch,
qui non à frug, fulhes ni flor."
Dolor pus no cossén de por
que lay atur
perseverar lo sieu fur,
ans fort l'ampeny
dangerosamén ab endeny
ffora·l portal.
E clou les portes de l'hostal
e roman lay,
cridan ab gran votz d'esmay:
"Sí n'ay perdut mon sauber,
qu·a penes say on m'estau
ne d'on vench ne vas on vau,
ne què·m fau lo jorn ne·l ser,
car trasit suy en cresensa."

___________________________________________

Cuando veo que el tiempo se oscurece
y no oigo trinos, cantos ni repiques,
mi corazón siente un desmayo,
porque recuerdo
que por amor Jesús murió
y los santos también,
y pienso en el bello afán
que amor me da;
por ello convoco a Ovidio
diciendo así:
Que amor se engendra en corazón
puro y sincero,
no en el falaz ni mentiroso,
ni en el voluble;
si de estas cosas es culpable,
ya no es amor,
pues allí donde entra y mora
no permanece.
Como sucede con los cuatro vientos,
que cuando soplan más, más fuerza tienen,
amor es poderío
hecho de gran saber
y que, por su excelencia,
no admite indignidad:
cultiva la franqueza
y ama al que es su amigo
y del daño lo aleja.
También quiero que sepáis
que el amor es amistad
para cuantos están enamorados,
y no tolera ofensa ni artimaña,
igual que aquel que ama y no es amado.
Por eso ha levantado
un castillo que tiene
dos puertas laterales
y en el centro una torre
alta, soberbia y bella
donde está El Dios de Amor,
y dentro está Valor
que en voz muy alta dice:
"No es maravilla si canto
mejor que ningún otro cantor."
[...................................]
Allí os conviene entrar
por la puerta llamada
Gozo y debéis salir
por la otra que tiene
el nombre de Dolor.
[...................................]
Igual que el elefante,
que cuando cae no puede levantarse,
el que desea entrar
por la puerta de Gozo
es por éste guiado
alegre y amosoro
entre el canto armonioso de las aves.
Y lo conduce en alto
a la puerta suprema
y allí una voz de gran virtud le canta:
"Vergel de amor donde la fina planta
con gentil gallardía se abre y brota."
Busque allí su refugio,
pues Gozo lo abandona
y Querer sale al punto
a recibirlo haciéndole gran fiesta.
[...................................]
Por leal amistad dice el amante:
"Llevo en la frente vuestra bella estampa
y está mi corazón siempre contento."
Así Querer responde
presto al amante: "Amigo,
[...................................]
he oído decir por cosa cierta:
Loco está aquel que ama y no se fía
ni requiere de amor a dama alguna.
Por eso te llevaré
delante de nuestro Dios,
[..................................]
como conviene".
En cuanto se arrodilla
postrado ante su gracia,
el Dios de Amor le dice:
"Bienvenido seáis, recién llegado".
El amante responde con presteza
sin decir más:
"De vos me llegan los deseos
al corazón con hálito amoroso."
Como se ve tan exultante
y tan feliz, resta medroso,
dudoso y cierto, osado y apocado,
triste y alegre, avaro y franco y torpe.
[...................................]
Dolor envía como mensajeros
a un par de maldicientes,
Envidia y Malalengua;
les manda que lo atrapen
y lo expulsen de allí:
sin demorar el daño,
lo tienen al momento
atado, golpeado y maltratado.
Él grita de dolor:
"Bien me han matado a mí, y aun a sí mismos,
mis ojos engañosos."
Mira hacia el Dios de Amor
por ver si lo defiende
y si Querer lo ampara,
pero los dos se van,
pues nadie se preocupa
de su congoja. Y dice:
"Yo tengo tan cuitado el corazón
al ver el tiempo y todas sus mudanzas,
que se ha vuelto tristeza mi alegría
y mi deleite mengua sin descanso."
Y de allí se lo llevan
triste y desamparado,
y por todo su cuerpo
lo golpean con saña.
Y grita: "¡Ay, ay, Querer!
El amor, ciertamente, se ha perdido
y he hecho como el loco sobre el puente".
Prosigue en su lamento
y llega ante la puerta
de Dolor, que le dice
para su desconsuelo:
"Loco, cabeza hueca,
¿por qué has entrado aquí
y qué es lo que querías?
Dímelo, por favor,
¿por qué estás tan maltrecho?".
Doliente le responde:
"En gran pena, en gran cuita y en gran yerro
me han puesto el corazón los maldicientes
y los falsos espías, que malogran
siempre la juventud y la alegría.
Ved cómo, con falsía,
me han derrotado, y creo
que ha de perderse todo
el que siga esta senda.
Porque soy como el junco,
que no tiene fruto, ni hojas, ni flor."
Dolor no consiente
que siga, por miedo
a perder su fuero,
y entonces lo empuja
con fuerza y desdén
fuera del castillo.
Y cierra las puertas
y se queda allí,
gritando con ansia:
"He perdido en tal modo mi saber,
que a duras penas sé dónde me encuentro,
ni sé de dónde vengo, adónde voy,
ni qué hago de día ni de noche,
porque me han traicionado en mi creencia."
Comentario y traducción de José María Micó

jueves, 4 de febrero de 2016

Axí com són sus l'espera los signes / Midons - Jordi de Sant Jordi - España


La superioridad de la dama (a quien el poeta se dirige usando el término clásico de los trovadores, midons, 'mi señor', con obvias resonancias feudales) es certificada por el tono hiperbólico propio del panegírico y con una sucesión de comparaciones procedentes del ámbito teológico, para asegurar la condición espiritual y la potencialidad divina de las virtudes de "Reina de honor", entre las que destaca la castidad, en la línea de los elogios del dolce stil novo.

Axí com són sus l'espera los signes
per instruhir los scientals estròlechs,
són en midons totes virtuts insignes
que divissar pusquen alguns teòlechs,
les quals hi mès Dieu, qui n'à fay[t] retaules
perquè cascú, miran sa bella talla,
veja d'onor cap, pes, mans ez spaules,
e que, pensan en leys, ha més no falla.

Axí com dech a Moÿsès les taules
Dieu per guardar de ffallir lo se[u] pobles,
nos ha tramès, sens monsongues ne faules,
per nostre bé desay lo sieus cors nobles,
bé que l·és tals que tot lo món abarca
le renoms sieus, tant és valenz e casta;
per qu·eu l'apell archiu de prets e barca
e fruyt de ley, del qual nagú no tasta.

Sí com salvech Noè laïns en l'arca
tot ço que y mès en lo temps del dilluvi,
salva midons ley e çells de ssa marca,
ab son engeny, del vergoyable fluvi
qui pel món cor on trop negat per fama;
car leys és tals que no consén la taca
del perlamén ne de fayts ne de fama,
per qu·en lo preu d'onor son pretz stacha.

Sí com deffés Dieus lo fruyt de la rama,
que no·n mangés lo primer payre nostre,
deffín midons als qui per sieus reclama
qu·en fayts ni·n dits alguns viltats no·s mostre,
ne teme ges de perdre la persona
per far s·onor en montanya ne plassa;
e s·en aycests ella s·amistat dóna,
ez als volpels ab vergony·ls manassa.

Per qu·eu aysí com çells qui s'abandona
lansan-se en mar, vasén perda la fusta,
e preya Dieu que·ll desliure de l'hona,
me ren a ley hon gran valor s'ajusta,
sopleyant-la que·m retraga dels vicis
qui·m poden far perdre l'onor del segle,
qu·eu en tal punt en vey mos artificis,
qu·en perill visch, si per ley no m'aregle.


Tornada

Reyna d'onor, tots hòmens tench per nicis,
qui us vol d'amor sopplear ne requerre,
car hom no·s pot trobar en vós indicis
per què dejats causa semblan sufferre.

______________________________________

Igual que están los signos en la esfera
con el fin de instruir a los astrólogos,
así en midons están todas las altas
virtudes que distinguen los teólogos.
Dios las ha puesto, como en un retablo
en cuya excelsa talla todos vean
el honor, de los pies a la cabeza,
y así, al pensar en ella, nunca pequen.

Igual que Dios le dio a Moisés las tablas
y así impidió el pecado de su pueblo,
nos transmitió sin fábulas ni engaño
para bien nuestro su persona noble;
porque ella es tal, que su renombre abarca
el mundo entero, por valiosa y casta:
archivo y barca de virtud la llamo,
fruto de rectitud que nadie cata.

Así como Noé salvo en el arca
tantas cosas en tiempos del diluvio,
midons se salva, y salva así a los suyos,
por su ingenio, del río vergonzoso
que por el mundo corre y nos anega;
pues ella es tal, que no tolera mancha
de habladuría en hechos ni en palabras,
porque a prez de honor liga su mérito.

Como Dios prohibió el fruto del árbol
a nuestro primer padre, así prohibe
midons a quien por súbdito reclama
mostrar vileza en obras o en palabras
y tener miedo de perder la vida
por defender su honor en campo y plaza.
Y si con su amistad premia a estos fieles,
con injuria amenaza a los cobardes.

En fin, así como el que al mar se lanza
cuando ya da la nave por perdida
y pide a Dios salvarse del naufragio,
me rindo a ella, muy valiosa dama,
y le ruego me aparte de los vicios
que hurtar me pueden el honor del mundo;
han llegado a tal punto mis ardides,
que en gran peligro estoy si no la sigo.


Tornada

Reina de honor, es necio todo hombre
que de amor os suplica y os requiere,
pues no se puede hallar en vos indicio
de tolerancia con conductas tales.
Comentario y traducción de José María Micó

martes, 2 de febrero de 2016

Enyorament, anuig, dol e desir - Jordi de Sant Jordi - España


Como en el poema que comienza Sovint sospir, dona, per vós de luny, aunque destinado a otra dama y referido a una experiencia diferente, el poeta, "rico de amor y pobre de ventura", habla de la tristeza por la separación que ha supuesto su partida y de las consecuencias e inútiles paliativos (el recuerdo, la imaginación, el sueño) de la ausencia, que sólo podrá remediarse con el reencuentro.

Enyorament, anuig, dol e desir
m'an dat asaut des que·m partí de vós,
tant fort que ja res no·m pot abellir,
e tot quant vey plasent m'és anujós.
Tant m'à fet mal lo vostre departir,
que m'entrenyor com no us vey com solia,
e per gran dol sovint lans mant sospir,
sí qu·ay pazós que desir no m'aucia.

Ha, cors gentil, quant de vós me partí
he us vi sus alt al vostre mirador,
morir cugey, tan greu dolor sentí:
axí·m destreny de son poder amor!
Mas com forsat heu forcí mon voler
e pris comjat de vós, gauig de ma vida,
planyent, plorant ez ab greu desesper,
maldint lo jorn de ma trista partida.

Si bé dellay visquei ab desplaser
per los gelós que us n'avien lunyat,
mas sols quant heu vos podia vezer,
encontinent tot l'àls m'er·oblidat;
mas are·m veig de tot plaser absent,
carguat d'amor e paubre de ventura,
no vasent vós, que us ham tan finamente,
e per açò morray si gayre·m dura.

Cant me recort en lo departiment
e pens en vós, me sembla que us vey clar:
en aycell punt me corr·un sentiment
per tot lo cors que·m fa los ulls plorar.
Puix vau al cor e fau-li dir cridant
ab agres veus: "Ay, hon est, ma senyora?
Hon est, mon bé? Perqu·eu muyr desitant
pel no veser." Tan forment vos enyora!

Enquer vos vey la nuyt en somiant,
de què·l meu cors pren un pauch de repòs,
e·l jorn aprés vau tot joyós pensant
com suy stats ab vostre donós cors;
per què us sopley vos vaja·l cor en me
un·or·al jorn per bona conexença,
car cant plus vau plus vos ham, per ma fe,
e plus m'entench en vostra benvolença.


Tornada

Na Ysabel, tant havets sobre me,
que, com no us vey, visch en fort penitença;
mas al pus tost e pus breu que poré
iray veser la vostra continença.


Tornada

Car lo meu cors és tant irat ab me
e tant felló per vostra departença,
que·m vol ausir e diu que, per sa fe,
tro us haja vist no m'haurà benvolença.

________________________________________

La tristeza, el dolor y la nostalgia,
desde que me marché, me han asaltado
con tal fuerza, que ya nada me place
y todo lo que es bello me fastidia.
Tanto mal me ha causado la partida,
que me entristezco porque ya no os veo;
a causa del dolor siempre suspiro
y temo que el deseo me dé muerte.

Cuando me despedí, gentil criatura,
y os vi allá arriba en vuestro mirador,
estuve a punto de morir de pena:
así con su poder amor me rinde.
Mas, forzado, forcé mi voluntad
y me partí de vos, luz de mi vida;
lloré desesperado, maldiciendo
el día de mi triste despedida.

Si bien antes viví con gran tristeza
por los celosos que nos alejaban,
al menos os veía y me olvidaba
al momento de todo lo demás.
Pero ahora no conozco la alegría,
rico de amor y pobre de ventura,
porque no os veo a vos, a quien adoro,
y, de seguir así, moriré pronto.

Cuando recuerdo la partida y pienso
en vos, parece que muy claro os veo;
en ese punto me recorre el cuerpo
un sentimiento tal, que rompo en llanto;
después va al corazón y éste con fuerza
le grita: "¿Dónde estás, señora mía?
¿Dónde, mi bien? Que muero de deseo
porque no os veo". ¡Así es como os añora!

También os veo por la noche en sueños,
y así mi corazón reposa un poco,
y todo el día siguiente voy contento
imaginando que con vos he estado.
Por eso os ruego que penséis en mí,
por agradecimiento, una hora al día;
a fe que cada vez os amo más
y puedo aspirar más a vuestro amor.


Tornada

Doña Isabel, tanto podéis en mí,
que, si no os veo, vivo en penitencia;
pero lo antes que pueda acudiré
a ver cuál es vuestra disposición.


Tornada

Tan enfadado está mi corazón
conmigo, y tan airado en la partida,
que me quiere matar y, a fe, me dice
que no me querrá bien hasta que os vea.
Comentario y traducción de José María Micó

domingo, 31 de enero de 2016

Un cors gentil m'à tant enamorat / Debat - Jordi de Sant Jordi - España


El poeta refiere la disputa que sostienen sus ojos, su corazón y su pensamiento sobre quién de ellos tiene la primacía en el amor, enumerando con ello los síntomas acumulados de una enfermedad que puede conducir a la muerte a quien la padece. En este poema, como en el poema que comienza Enyorament, anuig, dol e desir, la aparición del nombre de la dama, Isabel, resulta desconcertante dentro de la convención cortés del secreto, aunque podría tratarse -circunstancia no menos rara- de un nombre propio falso usado como senhal. En cualquier caso, no sabemos quién fue.

Un cors gentil m'à tant enamorat
lo cor e·ls ulls e mon fin pensamén,
que nit e jorn n'estan en gran debat
qui l'amarà d'ells tres primeramén,
e vey tan fort a cascun d'ells ençés,
que no mi val saber a remeyar;
e vets com m'à e·n quin joch ella mes,
que mon las cors no u porà soportar!

Disen los ulls que no y cal debat jes,
qu·ells foren, cert, primers en lo triar
e qu·e son alt la vólgron mays que res,
car manta nit los cové despertar
al lit ploran, per desir que·ls ne ve
d'ella veser, que·ls fa viure y morir;
e per ayçò han gran raysó, per què
null hom del món no·ls pot res contradir.

Diu lo cor cert que·ls ulls saben molt bé
qu·en lo començ lo vench primer ferir
un dolç esguart; d'equell sol, las!, sosté
lo foch d'amor, qui·l fa tots temps languir,
sens que remey no sent d'alguna part,
qu·ell ha l'afan y els ulls han lo plaser;
per qu·és raysó qu·ell n'aya mellor part
de sobre tots, si dret li volen fer.

Lo pensamén diu que, sí Déu lo guart,
que·ls ulls ne·l cor no poran sostener
nengun bon dret, que jorn, matí ne tart,
incessantment jamés no·s pot mover
d'ella pensar, en durmén ne vetlan,
què fa, hon és ne si·l desamarà,
e qu·ell de tots sofer lo més afan;
per què tot sol, sens pus, la servirà.

E vets açí en quin treball ten gran
visch quescun jorn que bella dona fa:
vey d'una part los ulls qu·estan ploran
e d'autra·l cor angoxós que·s perdrà,
y el pensament en pensar occupats,
tant que no say qui m'ajut en est cas,
si donques ley qui·ls ha tals adobats
no·m vol aydar a l'afan qu·eu ben pas.


Tornada

Na Ysabel, si mon bé desirats,
eu vos sopley declarets en tot cas
qual de tots tres deu ser de vós amats,
pus que·ls havets axí trets de compàs.


Altra tornada

Qu·en bona fe tant me suy malmenats,
des que no us vi, que·ls tres m'an dit tot ras
que, si donchs vós ayçò no declarats,
qu·en breu de temps me faran dur al vas.

__________________________________________

Una gentil criatura ha cautivado
mis ojos, corazón y pensamiento,
y noche y día entre los tres debaten
cuál de ellos la ama más entre los otros;
y los veo que están tan encendidos,
que mi saber no basta a remediarlo.
¡Ved en qué situación me ha puesto ella!
¡Mi pobre corazón no la resiste!

Los ojos dicen que es debate inútil,
porque en el escoger fueron primeros
y por su gran deleite más la anhelan,
pues muchas noches los despierta el llanto
por deseo de verla, y para ellos
ella es la vida y es la muerte a un tiempo;
dicen, en fin, que la razón es suya
y que nadie podrá contradecirlo.

El corazón replica que los ojos
saben que lo primero fue la herida
de una dulce mirada, mas que él, triste,
sufre el fuego de amor que lo consume;
y no hay remedio alguno, pues él siente
el dolor, y los ojos placer sienten:
él, pues, debe llevar la mejor parte,
si lo que quieren es hacer justicia.

El pensamiento dice -¡Dios lo guarde!-
que no tienen derecho el corazón
ni los ojos y que, mañana y tarde,
sin cesar, en el sueño y la vigilia,
él nunca deja de pensar en ella,
en lo que hace, en si tal vez lo ama,
y que su angustia es la mayor de todas:
él solo y nadie más debe servirla.

Aquí veis el enorme sufrimiento
que por la bella dama vivo a diario:
por una parte el llanto de mis ojos,
por otra el corazón acongojado,
por otra el pensamiento con sus cuitas.
Y ya no sé quién me dará su ayuda
si la que los ha puesto en tal estado
no me quiere ayudar en este trance.


Tornada

Doña Isabel, si deseáis mi bien,
os ruego que bien claro sentenciéis
cuál de ellos debe ser por vos amado,
porque se debe a vos su desconcierto.


Otra tornada

Y en buena fe desde que os vi he quedado
tan malparado, que los tres me han dicho
que, si no sentenciáis sobre este asunto,
juntos me llevarán pronto a la tumba.
Comentario y traducción de José María Micó

viernes, 29 de enero de 2016

No pot ren dir ne far que bé stia / L'estat d'honor e d'amor - Jordi de Sant Jordi - España


Poema sobre el vínculo honor-amor o, dicho con la precisa frase de Martín de Riquer y Lola Badia, "sobre las excelencias de estar enamorado para poder mantener una posición honorable en la vida de la corte". Las condiciones que deben cumplirse están a la postre presentes en el "poderoso príncipe" del envío y en la "excelsa margarita" de la tornada, que en el contexto cortesano de la composición no pueden ser más que Alfonso el Magnánimo y Margarita de Prades.

No pot ren dir ne far que bé stia
lunch homs, si donchs ja s'amor non és pres:
per què·l meu seny d'Amor trop se desvia
qui·s part d'amor tant quant pot dur l'arnés
nez hage·l cors per faytz de gentilesa,
car mils n'és pros e cobegans d'onor,
e ssent pus tart sa joventut despesa
e sab triar del món tot lo milhor.

E perquè mils la raysó si·entesa,
dech que miretz los bandegats d'amor,
e veyretz com han lur cor en riquesa
e van fugén de pretz e de valhor,
e may los platz, sinó per guany, despendre
e·entre los pros tart los veyretz star;
tot lur deport és en comprar e vendre
e no·ls scay si vòlon d'als perlar.

Mas celhs qu·Amor vol per son home pendre
tot son pret[z] met en veray pretz muntar,
e no·l veyrets a dir viltats dexendre
per nulha re, ne de leigs fayts obrar;
en àls no·ntén ne met engeny ne cura
mas com a tots se puxa far gresir:
despendra·l play e dar ultra mesura,
perquè cascú vulha de luy ben dir.

E no tem gens paubretatz ne freytura
ne·ntén qu·a menys puscha lunh temps venir;
car son cor és enraquits d'amor pura,
tal que ja may no·l lays enpobresir:
anans pençar lo fay, ses tota falha,
en ten auts fayts, d'on puscha sustener
lo seu stat, e non tem ges batalha,
guerra ne brug per aycelhs mantener.

No·l fal arnés, rocís ne res que·l valha,
aur nez argent per far home valer,
qu·amors, qui·l té de s·amorosa tralha,
li fay donar trestot quant ha mester
ho·l dóna·ngeny ab què·n sab leumén trayre
ses blasme lunh, per què viu abondós
de béns ab joy plus que rey ne·mperayre,
ez ayçò tant com elh és amorós.

Ez enquer mays tart lo veyretz retrayre
de ben portar son gentil cors joyós,
e serà vielhs e no preserà gayre
portar l'arnés ne viure cossirós;
de moltes gents say qu·aurà l'amistança,
d'on m'és semblan prenda·l milhor del món,
car viu en laus, en pretz ez en bobança,
e·ls altres morts qui d'est mester no són.

Donchs, celhs qui cau en ten auta balança
com és d'amor, qui fay pugar amon,
ffins que ja·s veu en [la] vielha liança,
non deu partir, car del tot se coffon
e·z destreny fort e s'envelex e muda
sos béns en mals e sa virtut dechay,
e no u conex tro·s veu testa canuda,
gros e fexuchs, tal que dompna desplay.

Per què dich mays: celhs qu·à dona perduda
(ges ab tort sieu o d'ella que no·l play),
per tal qu·amor hag·en lay retenguda,
ne deu querir un·altr·en poch d'espay,
car, si no u fa, en dir mal se delita,
com cels qui és d'amar desafeynats;
e, cert, val pus sa viltat sia scrita
que far anuy a celhs qu·és ben amatz.


Endressa

Al prínceps nauts, poderós, on habita
pretz e valor, car és d'onor armats,
mon vers tramet, qui no platz as ermita,
clergua ni lech si no·s d'amor tocatz.


Tornada

Reyna d'onor, excelhents margarita,
yeu crey qu·amar altruy ne me no us plats;
pus qu·yeu vos ay sobre totes scrita,
vos amaré tan com aytal siatz.

__________________________________________

Nada bueno podrá decir ni hacer
el hombre si no está de amor rendido;
por eso creo que de Amor se aparta
quien, apto aún para el arnés, se aleja
de los actos de amor y gentileza,
pues tiene más valor y honor ansía,
tarda en sentir su juventud perdida
y escoger sabe lo mejor del mundo.

Para que esta cuestión mejor se entienda,
mirad los excluidos del amor:
ponen su corazón en la riqueza
y se desvían del honor y el mérito;
no gastan si no esperan más ganancias
y nunca los veréis entre valientes;
la compraventa es su único recreo
y no les gusta hablar de otros asuntos.

Mas aquel que Amor quiere por vasallo
lo que desea es alcanzar el mérito;
no se rebajará a decir vilezas
y no cometerá malas acciones;
no ejercita su ingenio en otra cosa
que en conseguir la gratitud de todos;
le gusta dar y regalar sin límite
para que todos hablen bien de él.

No teme a la estrechez ni a la pobreza
ni jamás piensa en su futura ruina;
su corazón es rico de amor puro
y no consentirá que se empobrezca,
sino que sin descanso le recuerda
altas acciones con las que sostenga
su estado, y jamás teme la batalla,
guerra ni pleito para mantenerlas.

Para hacerse valer no necesita
nada, ni arnés, rocín, oro ni plata.
Amor lo ciñe en su amorosa soga
y le consigue cuanto necesita,
o le da ingenio para que lo logre
sin agravio, pues goza de más bienes
que los emperadores y los reyes.
Y es así porque es hombre enamorado.

Y no le veréis nunca renunciar
a mantener su cuerpo hermoso y ágil,
aun cuando, viejo ya, no le apetezca
el peso del arnés y el de sus cuitas.
Sé que tendrá la cosa más preciada:
gozar de la amistad de mucha gente
y ser loado, honrado con gran pompa.
Quienes así no viven están muertos.

Quien está, pues, en tal alta balanza
como es la del amor, que nos ensalza,
no se debe alejar mientras se encuentre
sujeto al viejo nudo, porque todo
se envilece y sus bienes son ya males
y mengua su virtud, y no lo advierte
hasta que ya se ve viejo, canoso
y grueso y ya no atrae a las mujeres.

Y digo más: aquel que se ha quedado
sin dama -y no por culpa de él o de ella-,
para conservar algo de su amor
tiene que buscar otra en breve tiempo,
pues, si no, como está desocupado
en amar, se complace difamando,
y más vale hacer pública su infamia
que causar daño a aquel que es bien amado.


Envío

Al poderoso príncipe en quien viven
prez y valor, pues es de honor armado,
envío mi poema, que no acepta
monje o seglar si no es de amor tocado.


Tornada

Reina de honor, excelsa margarita,
no queréis, creo, amarme a mí ni a otros,
mas yo os entiendo superior a todas
y os amaré mientras seáis cual sois.
Comentario y traducción de José María Micó

martes, 15 de septiembre de 2015

Sovint sospir, dona, per vós de luny / Comiat - Jordi de Sant Jordi - España


    Uno de los grandes temas de la poesía trovadoresca es el lamento por la separación. Este Comiat (Despedida) se muestra fiel a las convenciones corteses (los suspiros, la tristeza, la locura paliada por el deseo de cumplir con el "fino amor", el corazón que permanece junto a la amada), pero destaca por la capacidad de perfeccionar una tensión dramática en la que el dolor de la inminente partida puede llevar a la muerte por desesperación (com desesperats, antiguo eufemismo para aludir al suicidio) y que culmina con las anafóricas encomiendas de la quinta estrofa.

Sovint sospir, dona, per vós de luny
e, sospirant, va crexent ma follia
de vostr-amor, qu·enaysí fort me puny,
que·m gira gauig en gran malancolia
cant me recort del vostre departir
c·a far me ve, de vostra bella vista
e del comjat que pendray al partir,
tant que tristor m'asaura y·m conquista.

Certes, bé say que·m valgra més morir,
com fech sent Peyr·o sent Johan Batista,
a cruzel mort, qu·en aycest punt venir
de veure tal cerimònia trista,
que del pensar ne pert sauber e seny
e vau com folls parlant en oradura
ab mi meseys, e s·algú diu que·m seny,
eu li respon rasó fora mesura.

Mas fin·amor eras tan fort m'estreny,
ans del partir no vull en tal pressura
metre mos ulls, car no·m valdria seny,
artz ne saber; mas pus qu·és ma ventura
c·aysí forsat m'ay de vós a llonyar,
lo comjat prench er per tota vegada
del vostre cors, bell e llinde sens par,
e lays mon cor en la vostra posada.

O Déu!, e com poray de mort campar
cant me veuray sols, ab pensa torbada,
en un vexell de fust lay en la mar,
absent de vós, lonyats d'esta·ncontrada?
Mi recordan que·m seray tant llonyats
del paýs dolç hon vostre cors habita,
ladonchs morís sí com desesperats,
malesín mi, fortuna y mala dita.

A Déu coman, bella, vostres beutats,
vostre capteny que tots mals foragita;
a Déu coman a vós, que·l món honrats,
c·al mig del cor portats Honor scrita;
a Déu coman vostr·amorós sguart
ab què·m trasqués lo cor, d'on se devisa;
a Déu vos don eras, puix qu·eu me part
de la mellor que may vestía camisa.


Tornada

Reyna d'onor, heu suy en tota part,
o vius o mortz, vostres en tota guisa,
e prech a Dieu que ja de mal no·m guart,
s·ieu part l'amor c·ay ins mon cor asisa.
_____________________________

Yo suspiro por vos en la distancia
y suspirando crece mi locura
de vuestro amor, que tan fuerte me hiere,
que convierte mi gozo en gran tristeza,
y cuando pienso en que he de mantenerme
de vuestra bella vista separado,
ante el adiós de nuestra despedida
la tristeza me asalta y me conquista.

Sé bien que me valdría más morir,
como San Pedro o cual San Juan Bautista,
de cruel muerte, que llegar al punto
de contemplar tan triste ceremonia,
porque al pensarlo pierdo la cabeza
y voy hablando solo como un loco,
y a quien me dice que recobre el juicio
le respondo palabras desquiciadas.

Pero ahora el fino amor me oprime tanto,
que no quiero, al partir, poner mis ojos
en pesadumbre tal, porque ni el juicio
ni el arte ni el saber me ayudarían;
pero es mi sino que de vos me aleje,
y, forzado, por siempre me despido
de vuestro cuerpo, de sin par belleza,
y dejo el corazón en vuestra estancia.

¿Cómo voy a librarme de la muerte,
oh Dios, cuando esté solo y conturbado
en alta mar, sobre una pobre nave,
de vos ausente y lejos de esta tierra?
Y cuando pienso que estaré tan lejos
de ese dulce país en que habitáis,
me moriría allí, desesperado,
maldiciéndome a mí y a mi desdicha.

A Dios vuestras beldades encomiendo,
vuestro porte, que todo mal ahuyenta.
A Dios os encomiendo, porque al mundo
mostráis honor en vuestro pecho impreso.
A Dios confío la amorosa vista
con que mi corazón arrebatasteis.
A Dios os fío, porque ya me alejo
de la mejor que nunca vistió prenda.

Tornada

Reina de honor, yo soy en todas partes,
o vivo o muerto, vuestro en cualquier modo,
y ruego a Dios que, si el amor expulso
del corazón, del mal ya no me guarde.
Comentario y traducción de José María Micó

martes, 21 de julio de 2015

Tant són li mals que·m fay soffrir / Dança e escondit - Jordi de Sant Jordi - España


    En la poesía trovadoresca clásica existía un género menor, el escondit, caracterizado por contener una excusación o justificación del enamorado con motivo de la acusación malintencionada de algún lausengier. Más que por los textos clásicos conservados (que se reducen a uno de Bertran de Born), el género es conocido por las indicaciones de las Leys d'Amors y por las muestras de su perduración en otras literaturas románicas, entre las que destaca la canción "S'i' 'l dissi mai" de Petrarca. Este poema es, pues, un escondit, pero, como sucede a menudo en la breve obra de Jordi de Sant Jordi, introduce innovaciones formales y matices temáticos: su métrica y su estructura no son las canónicas de una cançó, como pedía la costumbre, sino las más ligeras de una dança, y, por otra parte, la protesta de amor sincero está motivada por la incredulidad de la dama, sin la intromisión acusadora de terceros.

Tant són li mals que·m fay soffrir
com no·m cresets, dompne valén,
que de cert vos am leyalmén,
que·l cor del cors me vol sortir.

La jorn qu·yeu vi vostre cors gay,
al prim que·m mis en vos amar,
mon cor no poch, certes, lunyar
de vós un punt per altre may;
donchs, cresatz me qu·àls no desir,
ne tench nulh autre penssamén,
mas sol qu·yeu puscha finamén
a vós amar e cartenir.

Si no us dich ver, que prech a Dieu
que de tals crims si·acusatz,
d'on prenda mort apedregatz
per mans d'un malestruch jusieu,
sí que planguts de mon martir
no sia pas per nulha gen,
ans me maldiguen cruselmén
e·n me fas vinguen scupir.

Si no us dich ver, qu·ans de ma fi
ab ira fort me desesper,
a l'arm·e·l cors ab Luciffer
dimonis mil porten prop si;
e mays no·m pusquen sabollir,
ans per tostemps haja turmén,
e no trop amich ne parén
que·m vulhen bé, sinó mal dir.

Tornada

Castells d'onor, prech Déu m'asir
e tot li san, si coralmén
no us suy fis e leyal servén,
que us vulh amar ses deffalhir.
_______________________________

Tan fuerte es el dolor que me atormenta
cuando vos no creéis, valiosa dama,
que es muy cierto que os amo lealmente,
que se me sale el corazón del cuerpo.

En el día en que vi vuestra belleza,
desde el instante en el que empecé a amaros,
mi corazón no pudo ya alejarse
de vos ni un punto por ninguna otra.
Creed, pues, que no tengo otro deseo
ni albergo ningún otro pensamiento
que solamente el de poder amaros
y adoraros con toda cortesía.

Si no digo verdad, a Dios le ruego
ser acusado de tan graves crímenes,
que merezca morir apedreado
a manos de un judío malhadado,
para que nadie, viendo mi martirio,
quiera soltar por mí ninguna lágrima,
sino que, en cambio, todos cruelmente
me maldigan y escupan en mi cara.

Si no digo verdad, que una gran ira
antes de fallecer me desespere,
y que el alma y el cuerpo juntamente
con Lucifer me lleven mil demonios,
para que nunca puedan enterrarme
y que padezca eterno sufrimiento,
y que no encuentre amigos ni parientes
que quieran hacer más que maldecirme.

Tornada

Castillo honroso, pido a Dios y a todos
los santos que me odien si no soy
de corazón leal sirviente vuestro:
sin desfallecimiento quiero amaros.
Comentario y traducción de José María Micó

miércoles, 17 de junio de 2015

Dompna, tot jorn vos vau preyan - Jordi de Sant Jordi - España


A pesar de las dificultades de conservación y atribución de este poema (transmitido en secciones diferentes de un solo manuscrito y alguna vez tenido parcialmente por obra de Peire Vidal), la designación de la dama con el senhal "Reina de honor" (detalle común a otras composiciones de Jordi de Sant Jordi) asegura la autenticidad de esta canción galante, en la que el enamorado reacciona y se reivindica ante la incredulidad e indiferencia de la dama, que lo acusa de fingir y de amar a otra.

Dompna, tot jorn vos vau preyan
que·m retingats per servidor,
e vós disets que dreyt-amor
no us port, si com de fin aman,
mas ab engan,
qu·en autra part ay mon voler,
e que no us cuyt dar entendén
aur per argén;
mas veramén
escus·avetz da mal deuter.

Car vós sabets certes lo ver
e conexets m·entenció,
sí co·l malalt qui per raysó
lo metge conex que soffer
mal vertader;
e vós no vey, per molt que jur
ne me'n blastom, que me'n credats,
ans vos trufats
del temps passats:
de jorn en jorn feu-me tal fur.

Dompna, trop mays que no me'n cur
vos [...] e mils que no say dir;
si no u fay, prey Dieu [que] morir
me vegats pigor que taffur.
Donchs, per què dur
me fayts tants mals, pus vesets bé
mon fin voler qu·en vós s'és mes,
que, mal que·m pes,
axí·m té pres,
que d'altre no·m cur ne·m sové?

A, cors ten belh, car de mercé!
Com no volets considerar
que muyr languén per vós amar,
e no suy cresutz de ma fe?
Ja no say re
que us puxa dir plus de què us ay
ne mon voler, qui ja·l sabetz;
mas vós havets
en car tals fets
que mon afany ges no us desplay.

Mas d'er anan pus no us diray
que·m fessats mal ne bon respost,
pus que tal lo'm fessats tentost;
ans, vulhats ho no, us amaray.
Qu·amor li play
e volch del tot que vostre fos
lo jorn que us vi primeramén:
d'on pas turmén
e tan sovén,
que vau merrits e cossirós.

Tornada

Reyna d'onor, lunhs amorós
no passech may tal penssamén
com cest qui·m fen
lo cor e·l cen
can de mon dan no us sentits vós.
_______________________________

Señora, diariamente os ruego
que me tengáis por servidor,
y vos decís que no os ofrezco
un buen amor, de fino amante,
sino que finjo,
que en otra parte está mi amor,
y que no debo intentar daros
plata por oro;
pero me dais
excusas de mal pagador.

Pues vos sabéis bien la verdad
y conocéis mis intenciones,
igual que el médico que acierta
el gran dolor que el pobre enfermo
siente de veras;
pero aunque juro y me maldigo,
no veo que vos me creáis,
y aun os burláis
de lo pasado:
es vuestra ley de cada día.

Señora, os amo mucho más
de lo que pienso y sé decir;
si no es verdad, que Dios os haga
verme morir como a un tahúr.
¿Por qué me hacéis
padecer tanto si bien veis
el buen amor que en vos he puesto,
que aunque me pese
me tiene en modo
que nunca en otra pienso o siento?

¡Ah, qué bella y qué despiadada!
¿Por qué no queréis aceptar
que duelo y muero por amaros
y no es creída mi fe?
Yo ya no sé
qué más decir que no sepáis
de mi querer, pues bien os consta.
Pero os importa
esto tan poco,
que no os disgusta mi dolor.

Mas desde hoy no os pediré
una respuesta buena o mala,
mientras me deis alguna pronto:
os amaré, queráis o no.
Pues quiso amor
que fuese vuestro desde el día
que por primera vez os vi.
Por eso sufro
continuamente
y ando triste y afligido.

Tornada

Reina de honor, ningún enamorado
padeció un sufrimiento
como éste que me hiende
el corazón y el alma
si sois indiferente a mi dolor.
Comentario y traducción de José María Micó

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Ajustat vey d'Amor tot lo poder / Setge d'amor - Jordi de Sant Jordi - España


    Llevando al extremo el viejo paralelismo entre el amor y la guerra, en el siguiente Setge d'amor (Asedio de amor: así coinciden en titularlo los manuscritos que lo conservan) el poeta lamenta su incapacidad para hacer frente a las poderosas fuerzas que lo combaten; el asedio termina con la rendición del enamorado, que no tiene más armas que sus lamentos ni más soldados que sus cinco sentidos, prontos a la traición. No hace falta decir que la vieja alegoría literaria del combate de amor aparace aquí vivazmente enriquecida por la experiencia caballeresca y bélica de Jordi de Sant Jordi.

Setge d'amor

Ajustat vey d'Amor tot lo poder
e sobre me ja posat son fort siti,
sí que no·m val força, ·njeny ne sauber;
tant suy destrets, que no·m tinch gens per quiti
de perdre·l cors, l'arma e tots los bés,
car ja no puch sofrir la vida streta
ne·l tresnuytar, tan fort càrrech ay pres:
per què la fi me covendrà que·m reta.

Burchs ne castells no crey tant se tingués
a poder gran sens fornida retreta
e bona gent que l'hage ben deffés,
y ab tal socors si·s té, fa raysó dreta.
Mas eu, qui suy tan flachs per defensar,
sens mur, sens vall, sens merlet ne verdescha,
que de mes gens no pusch gaire fiar,
veyats si stich en so que tost perescha.

Mey sospir són le trabuch qu·eu despar,
qu·altre millor no tench de què·m servescha,
e li gemechs bonbardes per tirar
en contra ley que puny que·m destroescha:
e vets aysí tots los pertrets qu·eu hay,
ab què·m defèn mon cor dins en sa força;
mas bé us say dir que no creu que jamay
per lur força d'aycest perill storça.

Li meys cinch senys me donen plus d'esmay,
car són mas gens ez algú no m'esforça;
c·ans vey que bé a cascú d'ells li play
qu·eu perda tot quant ay fins a l'escorsa.
E, donchs, vejats si·m faran trahimén:
no puch canpar, cert, a la derreria,
que·eu los ay vist star a parlamén
ab l'enemichs, tractajant que m'aucia.

O Déu!, bé m'an trasit mey ull dolén,
trist, envegós c·aysí perdut me sia;
bé m'an trasit mey sinch sens follamén;
bé m'à trasit mon cor per glotonia,
sí que m'an duyt en lo pus strem dan,
que ya no·m say de me quin pertit prenda,
e no·m pusch ja tenir pus de re dan,
ne vey ni trob qui m'ajut ni·m defenda.

Tornada

Reyna d'onor, en loch de capitan
me don a vós e·m ret dins vostra tenda,
ab que·m salvets la vida sens engan,
e, si no u fets, no n'haurets bon·esmenda.

Endressa

Amors, Amors, no vey c·ajats fet tan
de vençre hom vençuts que vos se renda;
mas Jordi·s ret que vos absol lo dan
ffins, com és morts, qu·en algun temps se renda.


Asedio de amor

Todo el poder de Amor veo reunido
para atacarme con su duro asedio;
de nada vale fuerza, ingenio o ciencia;
tal es mi angustia, que evitar no puedo
perder el cuerpo, el alma y las riquezas;
no puedo soportar vida tan dura
ni la vigilia: es carga muy pesada
y será necesario que me rinda.

No hay castillo o ciudad que haya afrontado
un ataque tan duro sin reservas
ni buenas huestes para defenderse:
con tal socorro, su razón impone.
Mas yo, que ofrezco débil resistencia
(sin muralla, torreón, foso ni almena)
y no puedo fiarme de mis huestes,
ved si no estoy en trance de morir.

Mi único arcabuz son mis supiros,
no tengo nada más de que valerme;
mis lamentos, las únicas bombardas
contra la que se empeña en destruirme.
Ya veis la munición con que, en su fuerte,
el corazón se emplea en mi defensa,
mas bien puedo deciros que no espero
huir de este peligro con su fuerza.

Con mis cinco sentidos más flaqueo:
son mis soldados, pero no me auxilian,
porque veo que todos se complacen
en que lo pierda todo, hasta la piel.
Ya veis, pues, si no van a traicionarme:
no me puedo salvar ni en retaguardia,
pues los he visto ya parlamentando
con mi enemigo para que me mate.

Me han traicionado, Dios, mis tristes ojos,
aciagos y envidiosos, al perderme.
Así me han traicionado bien los cinco;
el corazón, voraz, me ha traicionado,
y un dolor tan extremo me han causado,
que ya no sé qué hacer de mi persona.
No puedo más, pues de ahora en adelante
ya no habrá quien me ayude ni defienda.

Tornada

Reina de honor, me rindo, en vuestra tienda
en calidad de capitán me entrego;
perdonadme la vida sin engaño:
perderéis, de no hacerlo, un buen rescate.

Envío

Amor, Amor, no habéis hecho gran cosa
al vencer a un vencido que se os rinde,
pero Jordi os perdona vuestro daño
hasta que, muerto ya, se os restituya.
Comentario y traducción de José María Micó

miércoles, 26 de febrero de 2014

D'aver lo nom e lo dret tall d'aymia / Aymía - Jordi de Sant Jordi - España


    Otro tecnicismo galante que la poesía catalana tomó de la provenzal es el de la aymía, que viene a significar "mujer digna de ser amada", siempre dentro de los términos de la tradición cortés. La singularidad del siguiente poema estriba en el hecho de que la excelencia de la dama se infiere del elogio de la estatura física, que además contrasta irónicamente con la del autor: "soy bajito y feo", detalle autobiográfico que, a pesar de su verosimilitud, hay que tomar aquí con precaución retórica, pues ante la altura de la "Reina de honor" todos y todas se muestran inferiores.

D'aver lo nom e lo dret tall d'aymia,
cert, paucas són que·l pusquen bé mostrar
sí com vós fayts, dona, per triünfar;
bell·ab cors bell, linde sens maestria.
Ben aya Dieu, qui mandech a Natura
que us formàs tal que vos degués servir
e dar lausor, duptar e cartenir:
per què bendich mon Dieu e ma ventura.

Que·l vostre gest mostra tan gran valia,
que tot lo món devets senyorejar;
e pren-li'n mal a la que vol star
aprés de vós per far-vos companyia,
e més que més la de ziquia statura.
E als amadors eu los vull desmentir:
que no·s ten ço d'aymia, ne·s deu dir,
sí com fayts vós per conpàs o dreytura.

Alguns diran qu·eu ay dit gran follia
per ço com vull  lo cor d'altre jutgar,
car xascun met son poder en amar
ffemna d'asaut, quina que·s vol que sia.
Eu dich que bé, mas que fan oradura
dir nom de rey al vassall que no u mir,
car vós mostrats que us dévon obesir
li gran e·l pauch, miran vostre figura.

Sí com l'astors ha dreyta senyoria
dessús lo poch smirle sens comptar,
havets dreyt vós de tot cor subjugar
de leys qu·eu dich cent tants per milloria;
perquè defall per conexença pura
aycell qui dits al jaspi clar safir
ne la del camp rosella flor de lir,
car Dieu no us fech a tots d'una factura.

Enquer diran dones per quina via
hay heu volgut de tal raysó parlar,
e que, per Déu, me'n pert un bon callar,
que suy petits e curts, d'àl fisomia.
Eu los atorch; mal a dona procura
perquè de l´hom se deu ensenyorir;
vós ests senyors, eu servents, tal no quir,
per quès a me l'àvol tall no fa cura.

Tornada

Reyna d'onor, tots homs qui bé figura
vostre bell cors porà ben presomir
c·avets los gets d'aymia, sens mantir,
e que, de cert, lo prets en vós s'atura.

Retornada

A, donas prous, qu·ayats bona ventura!
Per ço qu·ay dit no·m vullats malesir,
car molts de béns fan hun fayt enrequir:
aysí per vós ley qu·eu ham se'n mellura.

____________________________

Pocas son, ciertamente, las que pueden 
mostrar de aymía el nombre y justa talla
como hacéis vos, señora, triunfalmente,
bella de cuerpo, y sin ardid hermosa.
Sea Dios loado, que ordenó a Natura
haceros tal para que yo os sirviese,
alabase, temiese y venerase.
Benditos sean Dios y mi ventura.

Vuestro semblante muestra tal valía,
que os enseñorearéis del mundo entero,
y saldrá malparada la que acuda
junto a vos para haceros compañía,
sobre todo si es corta de estatura.
Desmentir quiero a los enamorados:
nadie tiene lo propio de una aymía
por garbo y por derecho como vos.

Algunos me dirán que es gran locura
querer juzgar el corazón ajeno,
porque todos se esfuerzan en amar
a una bella mujer, sea cual sea.
Bien me parece, pero es gran locura
dar el nombre de rey al siervo indigno,
pues vos mostráis que obedeceros deben,
con sólo veros, grandes y pequeños.

Como el azor impone su dominio
sin excepción sobre el pequeño mirlo,
así tenéis cien veces más derecho
de subyugar el corazón de aquéllas;
de todo punto yerra en su juicio
el que claro zafiro llama al jaspe
y a la rosa silvestre flor de lis,
que a todos no nos hizo Dios iguales.

Habrá, además, mujeres que pregunten
por qué he querido hablar de tal asunto,
perdiendo una ocasión, por Dios, tan buena
de callar, porque soy bajito y feo.
Lo admito: en la mujer es mala cosa
si lo que quiere es dominar al hombre,
pero vos sois señor y yo sirviente:
no me importa tener corta estatura.

Tornada

Reina de honor, cualquiera que imagine
vuestro bello semblante pensará
sin errar que tenéis temple de aymía,
y que sin duda en vos reside el mérito.

Retornada

Buena suerte tengáis, valiosas damas,
y no me maldigáis por lo que he dicho:
si muchos bienes dan mayor riqueza,
por vosotras mejora la que amo.
Comentario y traducción de José María Micó

domingo, 23 de febrero de 2014

Deserts d'amics, de béns e de senyor / Presoner - Jordi de Sant Jordi - España


    El 27 de mayo de 1423, el condottiere Muzio Attendolo Sforza entró con su tropa en Nápoles, entonces bajo el poder de Alfonso el Magnánimo, e hizo prisioneros a un buen número de caballeros aragoneses, catalanes y valencianos entre los que estaba Jordi de Sant Jordi. Aunque en este poema hay elementos impuestos por la tradición literaria (y en particular motivos del subgénero de la petición de rescate, cuyo precedente más fomoso es, como señala Donatella Siveiro, un poema de Ricardo Corazón de León escrito en francés y difundido también en occitano), destaca por la efectiva expresión directa, lejos de la temática amorosa y exenta de previsibles intenciones alegóricas, de los pensamientos y sentimientos del Prisionero, que es el título asignado modernamente a la composición: la angustia del cautiverio, la arbitrariedad de la Fortuna, la satisfacción del deber cumplido, la desmesura del rescate exigido, la solicitud implícita a su captor y la súplica explícita al "generoso" y "virtuoso" rey Alfonso, de quien dependía la liberación como "natural señor" del poeta.

Presoner

Deserts d'amics, de béns e de senyor,
en estrany lloc e en estranya encontrada,
lluny de tot bé, fart d'enuig e tristor,
ma voluntad e pensa cativada,
me trob del tot en mal poder sotmès
no vei nengú que de mi s'haja cura,
de sui guardats, enclòs, ferrats e pres,
de què en fau grat a ma trista ventura.

Eu hai vist temps que no em plasia res,
ara em content d'açò qui em fa tristura,
e los grillons lleugers ara preu més
que en temps passat la bella brodadura.
Fortuna vei que ha mostrat son poder
sus me, volent que en tal punt vengut sia,
però no cur, pus hai fait mon dever
ab tots los bons que em trob en companyia.

Car prenc conbort de com sui presoner
per mon senyor, servint tant com podia,
d'armes sobrat, e per major poder,
no per defaut gens de cavalleria.
E prenc conhort que hom no poc conquerir
honor en res sens que treball no senta,
mas d'altra part cuit de tristor morir
com vei que el món dels revers se contenta.

Tots aquests mals no en són res de sofrir
en esguard d'u qui al cor me destenta
e em fai tot jorn d'esperança partir,
com no vei res que ens avanç d'una espenta
en acunçar nostre deslliurament,
e més com vei ço que ens demana Sforça
que no sofir algú raonament,
de què llangueix ma virtut e ma força.

Perqué no sai ne vei res al present
que em puixa dar en valor d'una escorça,
mas Déu tot sol, de qui prenc fundament
e de qui fiu, e ab qui mon cor s'esforça;
e d'altra part, del bon Rei liberal
qui em socorrà per gentilesa grande,
cells qui ens ha mès del tot en aquest mal,
que ell me·n traurà, car suy jus sa comanda.

TORNADA
Rei virtuós, mon senyor natural,
tots al present no·us fem altra demanda
mas que·us record que vostra sang reial
mai defallí al qui fos de sa banda.


Prisionero

Abandonado por amigos, de bienes y señor,
en extraño lugar y en extraña comarca,
lejos de todo bien, harto de enojo y de tristeza,
cautivados mi voluntad y pensamiento,
me encuentro sometido totalmente a mal poder,
no veo a nadie que de mí se preocupe,
estoy guardado, recluido, encadenado y preso,
lo que he de agradecer a mi triste ventura.

Yo he visto tiempos en que nada me complacía,
ahora me contento con lo que me entristece
y ahora precio más los grilletes ligeros
que en un tiempo pasado las bellas bordaduras.
Veo que Fortuna su poder ha mostrado sobre mí,
queriendo que haya llegado hasta este punto,
pero no importa, pues he cumplido mi deber
con todos los buenos que hallo en mi compañía.

Porque recibo consuelo de cómo prisionero
estoy por mi señor, sirviendo tanto como podía,
superado por armas y por mayor poder,
no por defecto en nada de caballería.
Y recibo consuelo porque alcanzar no puedo
honor en nada sin que sienta trabajo,
pero, por otra parte, de tristeza estoy a punto de morir
cuando veo que con los reveses el mundo se contenta.

No son insoportables estos males
al lado de ese otro que el corazón perturba
y hace que cada día se aleje la esperanza,
cuando no veo nada que empuje ni permita avanzar
en negociar nuestra liberación,
y más cuando veo lo que nos pide Sforza
que no tolera razonamiento alguno,
por lo que languidecen mi virtud y mi fuerza.

Porque no sé ni veo nada en el presente
que me pueda dar un poco de valor
sino sólo Dios, de quien tomo fundamento,
en quien confío y con quien mi corazón se fortalece,
y por otra parte, en el buen Rey liberal,
que me socorrerá por su gran gentileza,
a los que nos ha metido del todo en este mal,
y de él me librará, puesto que estoy bajo su mando.

ENVÍO
Rey virtuoso, mi señor natural:
todos ahora no os hacemos otra petición
sino que recordéis que vuestra sangre real
nunca dejó de auxiliar a quien fue de su bando.
Comentario y traducción de José María Micó