Chet Baker - Like Someone In Love

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martes, 12 de junio de 2018

Literatura y ciencia/ 32 - Los números transfinitos (los Alef de Georg Cantor) - José Florencio Martínez - España


No sino sombra son que se conjuga,
engranajes de sombra de lo no comprensible,
grietas de sombra densas, desgajadas
de las manos de un dios como migajas.

Pies de lo intransitable, luz
de lo nunca diáfano, agua de sombra
de la insaciable sed de trascendencia.

Casi sois nuestros, peces abisales,
y hasta la infinidad seremos vuestros.

Donde la nada toca a Dios.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Literatura y jazz/ 56 - Pájaros de luz negra (Tete Montoliu en Zeleste) - José Florencio Martínez - España


...luz no usada...
FRAY LUIS
Sacabas tu piano y de tu noche
la luz más negra para que bebiéramos
con el bitter amargo de la inocencia
los umbrales sin fin de tu agonía,
tú que eras el más negro de todos los músicos,
el de la luz más seria, más abisal y macerada.
Yo no sabía entonces que esa luz
era como oro tibio de luna
por las playas ebrias de tus escalas,
una heredad de sueños abiertos
con lluvia de bienvenida y palomas oscuras
que beben en los charcos de las amanecidas.
Y nos llevabas a tu noche.
Al cofre misterioso de tu noche
que abrías ante nuestros oídos absortos,
surcos abiertos de tierra negra,
pájaros de reclamo y aromas lejanísimos
de un oriente sin brújulas,
tú, el más adelantado de los teclados de la noche,
mago incesante de sus cuevas frías.
La noche, entonces, era un gran catafalco
y cuando tú ponías el oro de tu luna en el cielo,
la oscura rosa encendida de tu jazz en la noche,
las gárgolas y los pináculos de Santa María del Mar
se llenaban de búhos silenciosos
para verte caminar como un adelantado
de los caminos de la nieve
en medio de lo abstracto de la noche.
Tú tenías el oro de todos los otoños
y el secreto de la grieta más honda de la noche.
Tú sabías de la luz más que los olivos
y más que los almendros
y que los condenados a muerte.
Y esa noche que tú nos dabas a beber
sabía a leche de estrellas de la Vía Láctea,
a leche de la almendra de la nada,
a ginebra o a llamarada o a sangre seca
de un sembrador de centeno.
Sacabas de tus cedazos el oro de sus espigas
y lo esparcías con tus manos
por nuestros solanares yermos,
por los cenizales inefables del corazón
hasta que surgía la pregunta de siempre,
la de los cuatro bourbons en la sombra.
Porque nadie sabía cuántas verdades juntas
puede aguantar el hombre sin desmoronarse,
sin desgranarse como un racimo pianísimo de luz
ante el muro sin nombre de la madrugada.
Y esa luz que sacabas,
Tete, de tu piano y de tu noche
nos dejaba los ojos
igual que los relámpagos nocturnos
a los búhos heridos en la noche cerrada.
Tete Montoliu Trío interpreta If I Should Lose You (Ralph Rainger - Leo Robin) para la televisión alemana en 1990 
Tete Montoliu - Piano 
Herbie Lewis - Contrabajo 
Billy Higgins - Batería