Chet Baker - Like Someone In Love

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viernes, 28 de abril de 2017

Imágenes rotas - Teresa Calderón - Chile


&

    La vida: el gran laboratorio de la muerte plagado de tristes ratas.

&

    Abrían sus fauces los camiones de la tarde.
    Todo se lo tragaban. La lozanía de la fruta participando del misterio y de la muerte.

    Convincente la escoba barriendo la piel de los huesos tatuados por el pavimento y tendones estallando y cartílagos sangrientos y briznas de pasto y ramas secas recolectadas en la caída.

    El más grande de los desperdicios mi pobre basura biodegradable entrando en la ambulancia.

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    Podríamos considerar a la hora de los descargos el temblor matutino la naúsea el desconsuelo abriendo sus brazos cada día la prepotencia urgente del deseo.

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    Desde los ojos poblados de presagios sólo existe la ventana abierta engañosa como un cuadro de Magritte.

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Esta no es una pipa.
Este no es un hombre
Esta no es una ventana abierta
por donde cae el hombre de la pipa
Esta no es una forma de morir
Esta no debiera ser la vida.

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¿Cielo?
¿Infierno?
¿A qué estado de nada
a qué mazmorras
irán a dar los espantados
los muertos de miedo
los que tienen perdida la fe
los atorados con el trago amargo
de sus propios pasos perdidos
los aterrados de la vida por delante
los jóvenes poetas aspirantes
al suicidio?

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    ¿Qué mensaje oculto traía escrito la botella calibre 38 que no pude descifrar a tiempo?

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    Salió cara la gracia de convertir el agua en vino.

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    Perdónalo, Señor, porque sabe perfectamente lo que hace.

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    En lugar de llorar junto al cuerpo derramado recuerdo a Humphrey Bogart en la ninguna película de su lecho de muerte enronquecido por el cáncer laríngeo el gángster más querido de Hollywood el matón adorable confesándose con Frank Sinatra lo único que va bien es mi cuenta bancaria. Para qué más.

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    Irás. Volverás. Nunca en la Guerra. Perecerás.

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    Tu aversión a la vida tiene tantas razones que ninguna razón conoce.

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    La vida privada es un asunto público.

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    Quién puede comprender este espectáculo si no es como la ofrenda de un cuerpo regresando a la tierra de donde nunca debió salir.

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El suicidio
como dijo el actor
es una muerte
en defensa propia.

&

Teníamos
un
futuro
por 
delante

Yo sólo veo huesos
y
carne
que
se
pudre.

&

La arbitrariedad del signo lingüístico
La arbitrariedad de la muerte
A qué sistema de signos
debo acudir para el consuelo.

&

La vida es cruel y es mucha.
De Imágenes Rotas, 1995

jueves, 15 de septiembre de 2016

Celos que matan pero no tanto - Teresa Calderón - Chile


Hombres de mala ley, animales de mierda
que no son capaces de hacer nada que no sean desgracias.
(García Márquez)

1
Ya había visto sus ojos en los tuyos
que no me miran que se mueren por verla.

2
Era un desliz definitivo.
Desde un bolsillo de secretos
un nombre de mujer
tu letra un número
la prueba final en la estructura mítica del héroe
-consultar Villegas, Juan- desde el bolsillo
esa mujer
ese cuerpo de tus delitos.

3
Mañana marcaré ese número.
Repetiré la operación hasta dar con esa palomita.
Pienso decirle menos cosas de las que pienso.
Pero a ti, te lo advierto
nos encontraremos los tres y sean cuales fueren los resultados
te lo prometo
aquí va a haber un muerto
habrás un muerto en la familia
querido mío.

4
Como ves
o como no ves
estoy pendiente de ti.
Estoy el colmo de ti.

5
He aguzado el olfato
para husmearla mejor en tus camisas
en los jardines de tu pecho.
Si captaras la sutileza de mi oído
qué magnífico espectáculo
pegado a las puertas
el ojo a las cerraduras
como el náufrago a su tabla
y todo el océano para él solo.

6
Todos mis sentidos alerta pueden reconocerte
a una distancia de metros
bajo una niebla de película
en pleno centro de Santiago
a las doce del día en medio de la gente, animal.
Todos mis sentidos alerta.
Dije todos menos el sentido del humor.

7
Cuídate de mí, maldito, porque te amo.

8
Más vale que te cuides.
Tú sabes una caída en la ducha
esas son caídas fatales me entiendes
un remedio de más o equivocado te fijas
un accidente casero cualquiera tiene en la vida
arreglabas un enchufe y ¡oh, sorpresa, Fiat Lux! me comprendes
o el cuchillo de cocina guardado adentro de la cama
o el gas lento pero seguro no olvidemos.
Por eso, cuídate mejor que te encuentre confesado
oleado sacramentado y todo si te descubro amadísimo héroe.

9
Te acaricio te araño con táctica felina
porque estás mintiéndome
porque te juro lo sé todo
aunque no digas ni pío.

10
Tardaría la noche entera enumerando
los espantos que te haría
si se confirmaran mis -según tu miserable opinión-
infundadas sospechas.
No tienes idea la de horrores que soy capaz
mi vida
la infinidad de maleficios que prepararía en la cocina
hasta dar con esa pócima
que te pusiera fuera de combate.

11
En esta guerra sangrienta
las matemáticas están claramente de tu parte
yo soy una y una no es ninguna.
Ante una ventaja así no cabría más
que deponer esas armas con las que no cuento
y saludarlos con mis mejores deseos:
que sean tremendamente infelices que se pudran.
Quiero que reciban periódicamente
a la cigüeña cargada de imbunches*
que no falten al himeneo las reinas de la muerte,
las parcas de infalibles tijeras
¡Oh, Mnémesis
diosa fantástica de la venganza!