En el principio fueron el ritmo y la tristeza
-en los algodonales de Louisiana,
en Basin Street-,
después,
mucho después
vino del fondo del alma mutilada
un impulso ascendente.
Mística pura.
El ritmo
ya no desenfrenado
sirve al fervor,
se pone de rodillas
y durante diez años
-desde mil novecientos
cincuenta y siete-
el saxofón soprano
de John Coltrane
nos muestra
un camino olvidado.
Entre la niebla
unas pocas palabras se repiten,
como una rota acción de gracias
y de
pronto
el disco se ha rallado.
Tenemos
que volver a empezar:
En el principio
fueron tan sólo el ritmo y la sorpresa...
Jaime Ferrán, nacido en Cervera (Lleida) en 1928 y vinculado al núcleo barcelonés de la Generación del 50, publicó en Estados Unidos (1969) Poems for John Coltrane -al que pertenece Coltrane Blues-, que tal vez sea el primer homenaje que un escritor español dedicó al mítico saxofonista. [Datos extraídos del libro Fruta extraña, de Juan Ignacio Guijarro]
Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.