vuestro padre ha muerto.
De sus sacos viejos
os haré chaquetillas,
os haré calzoncitos
de sus calzones viejos;
habrá en sus bolsillos
cosas que allí ponía:
llaves y centavos
llenos de tabaco;
Dan tendrá los centavos
para su alcancía;
Ana tendrá las llaves
para sonar un son bonito.
Hay que seguir la vida
y olvidar a los muertos.
Ana, toma tu desayuno;
Dan, toma tu medicina.
Hay que seguir la vida.
No recuerdo por qué exactamente.
Traducción de José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal
