Chet Baker - Like Someone In Love

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viernes, 23 de agosto de 2013

Veles e vents - Ausiàs March - España


VELES e vents han mos desigs complir,
fahent camins duptosos per la mar.
Mestre y ponent contra d'ells veig armar;
xaloch, levant los deuen subvenir
ab lurs amichs lo grech e lo migjorn,
fent humils prechs al vent tremuntanal
qu'en son bufar los sia parcial
e que tots cinch complesquen mon retorn.

Bullirà·l mar com la caçola'n forn,
mudant color e l'estat natural,
e mostrarà voler tota res mal
que sobre si atur hun punt al jorn;
grans e pochs peixs a recors correran
e cerquaran amaguatalls secrets:
fugint al mar, hon són nudrits e fets,
per gran remey en terra exiran.

Los pelegrins tots ensemps votaran
e prometran molts dons de cera fets;
la gran paor traurà'l lum los secrets
que al confés descuberts no seran.
En lo perill no·m caureu de l'esment,
ans votaré hal Déu qui·ns ha ligats,
de no minvar mes fermes voluntats
e que tots temps me sereu de present.

Yo tem la mort per no ser-vos absent,
per què Amor per mort és anul·lats;
mas yo no creu que mon voler sobrats
pusqua ésser per tal departiment.
Yo só gelós de vostr'escàs voler,
que, yo morint, no meta mi'n oblit;
sol est pensar me tol del mon delit
-carnos vivint, no creu se pusqua fer-:

aprés ma mort, d'amar perdau poder,
e sia tots en ira convertit,
e, yo forçat d'aquest món ser exit,
tot lo meu mal serà vós no veher.
O Déu!, per què terme no y à'n amor,
car prop d'aquell yo·m trobara tot sol?
Vostre voler sabera quant me vol,
tement, fiant de tot l'avenidor.

Yo són aquell pus estrem amador,
aprés d'aquell a qui Déu vida tol:
puys yo són viu, mon cor no mostra dol
tant com la mort per sa strema dolor.
A bé o mal d'amor yo só dispost,
mas per mon fat Fortuna cas no·m porta;
tot esvetlat, ab desbarrada porta,
me trobarà faent humil respost.

Yo desig ço que·m porà ser gran cost,
y aquest esper de molts mals m'aconorta;
a mi no plau ma vida ser estorta
d'un cas molt fer, qual prech Déu sia tost.
Ladonchs les gents no·ls calrà donar fe
al que Amor fora mi obrarà;
lo seu poder en acte·s mostrarà
e los meus dits ab los fets provaré.

Amor, de vós yo·n sent més que no·n sé,
de qué la part pijor me·n romandrà;
e de vós sab lo qui sens vós està.
A joch de daus vos acompararé.

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VELAS y vientos cumplan mis deseos,
siguiendo inciertas sendas por la mar.
Poniente y Mistral se arman en su contra;
ayudará el Jaloque y el Levante,
con sus amigos el Gregal y el Sur,
rogando humildemente a la Tramontana
que su soplo les sea favorable,
y así, los cinco, logren mi regreso.

Como cazuela al horno hervirá el mar,
mudando aspecto y natural color,
y mostrará cómo aborrece todo
lo que un instante pesa sobre sí;
los peces correrán a los rincones
y buscarán secretos escondrijos:
por huir del mar que los nutre y los hace,
saldrán a tierra como gran remedio.

Harán los peregrinos rogativas,
con la promesa de ofrendar exvotos;
por pánico verán la luz secretos,
que al confesor no se revelarán.
No saldréis de mi mente en el peligro,
mas juraré ante el Dios que nos unió,
no ceder en mi firme voluntad
y teneros presente en todo tiempo.

Temo la muerte, que de vos me ausenta,
porque el amor se anula con la muerte;
mas no creo que pueda ser mi amor
superado por tal separación.
Celoso estoy de vuestro amor escaso,
que me hundirá en olvido si yo muero;
gozar me impide el mundo pensar que
(no creo que suceda, vivos ambos)

perdáis el don de amar tras de mi muerte,
y sea pronto en ira convertido;
y si dejar el mundo me es forzoso,
todo mi mal será no veros más.
¡Oh, Dios! ¿Por qué no ha término en amor,
pues cerca de él me encontraría solo?
Sabría vuestro amor cuánto me ama,
temiendo, fiando todo el porvenir.

Yo soy el más ferviente enamorado
entre aquellos que no pierden la vida:
mi corazón no muestra, porque vivo,
duelo de muerte, en su dolor extremo.
Dispuesto estoy a bien o mal de amor,
sin que aclare mi sino la fortuna;
en vigilia, de par en par la puerta,
me encontrará, y con humilde réplica.

Podrá costarme caro mi deseo,
y esta espera de males me conforta;
no me alegra que a salvo esté mi vida,
y pido a Dios no tarde el grave paso.
Así no habrán las gentes de dar fe
de lo que obre el Amor fuera de mí;
en actos su poder se mostrará
y probaré con hechos mis palabras.

Amor, de vos yo siento más que sé,
por lo que ha de tocarme la peor parte;
sabe de vos el que sin vos está.
Al juego de los dados os comparo.
Versión de Juan Antonio Icardo
Veles e vents (Ausiàs March) - Raimon

    La turbulenta imagen con la que arranca el poema, los elementos en estado caótico, nos da la medida del ánimo del poeta (especialmente la concretísima, y no por ello menos "poética", del mar como "caçola"-cazuela), al tiempo que encarrila la composición hacia su núcleo significativo central: la contingencia del amanteEl no sentirse amado, recordado, por la dama equivale a morir; sólo ella podría mantenerle con vida al pensarle, al evocarle. FRANCISCO RICO

martes, 20 de agosto de 2013

Qui no és trist - Ausiàs March - España


QUI no és trist, de mos dictats no cur,
o'n algun temps que sia trist estat,
e lo qui és de mals passionat,
per fer-se trist no cerque loch escur;
lija mos dits mostrans pensa torbada,
sens algun'art, exits d'om fora seny,
e la rahó qu'en tal dolor m'empeny
Amor ho sab, qui n'és causa estada.

Alguna part, e molta, és trobada
de gran delit en la pensa del trist,
e si les gents ab gran dolor m'an vist,
de gran delit m'arma fon conpanyada.
Quant simplament Amor en mi habita,
tal delit sent que no·m cuyt ser al món,
e com sos fets vull veure de pregon
mescladament ab dolor me delita.

Prest és lo temps que faré vida'rmita
per mils poder d'Amor les festes colre;
d'est viur'estrany algú no·s vulla dolre,
car per sa cort Amor me vol e·m cita.
E yo qui·l am per si tant solament,
no denegant lo do que pot donar,

a sa tristor me plau abandonar
e per tostemps viur'entristadament.

Traure no pusch de mon enteniment
que sia cert e molt pus bell partit
sa tristor gran que tot altre delit,
puys hi recau delitós languiment.
Alguna part de mon gran delit és
aquella que tot home trist aporta,
que planyent si lo plànyer lo conforta
mes que si d'ell tot lo món se dolgués.

Ésser me cuyt per moltes gens reprès
puys que tant lou viur'en la vida trista,
mas yo qui he sa glori'a l'ull vista,
desig sos mals puys delit y és promès.
No·s pot saber, menys de lla speriença,
lo gran delit qu'és en lo sols voler
d'aquell qui és amador verdader
e ama si vehent-s'en tal volença.

Lir entre carts, Déu vós don conexença
com só per vós a tot estrem posats;
ab mon poder Amor m'à 'nderocat
sens aquell seu d'infinida potença.

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QUIEN no esté triste o sepa de tristezas,
de las cosas que escribo no se ocupe,
y quien esté por males afligido,
no busque oscuridad para estar triste:
lea estos turbados pensamientos,
dichos sin arte por quien no está en sí,
y la razón que a tal dolor me empuja,
Amor, que es el causante, bien la sabe.

Una no escasa parte de placer
halla en su reflexión el hombre triste;
si la gente me vio muy dolorido,
mi alma estuvo asistida por gran dicha.
Cuando me habita Amor, tanto es mi goce,
que dudo incluso estar en este mundo;
si con hondura quiero ver sus hechos,
con mezcla de dolor me hace dichoso.

Cerca está el tiempo en que me haré eremita
para mejor guardar de Amor las fiestas;
nadie me llore por mi vida extraña,
pues me reclama Amor para su corte.
Y yo, que lo amo sólo por sí mismo,
no rechazando el don que puede dar,
abandonado a su tristeza, gozo
vivir entristecido para siempre.

No me puedo sacar de la cabeza
que sea cierto y más bello partido
su gran tristeza que los otros goces,
pues hay en ella dulce languidez.
Parte considerable de mi dicha
es la que todo el que está triste obtiene,
que penando, su pena le contenta
más que si el mundo entero se doliese.

Temo que muchos han de censurarme
por mi alabanza de la vida triste,
mas yo tengo su gloria ante los ojos
y deseo el deleite de sus males.
Sin experiencia no puede saberse
la gran dicha del acto de querer,
en quien, por ser amante verdadero,
se ama a sí mismo al contemplar su amor.

Lirio entre espinas: Quiera Dios que sepáis
en qué extremo por vos estoy postrado;
con mi poder, Amor me derribó,
sin el suyo, de múltiple potencia.
Versión de Juan Antonio Icardo


    Difícil resultaría caracterizar la poesía de March (1397-1459) a partir únicamente de su herencia (los trovadores ¿y Petrarca?), pues a su muy personal estilo va unida una concepción del amor, de la vida y de la muerte (nociones para él estrechamente unidas) que escapa a cualquier clasificación. De hecho, su poesía es sobre todo un autoanálisis que refleja sus contradictorios estados de ánimo, imposibles de expresar con las recetas poéticas de escuela. Mientras ama (y escribe, pues ambas actividades son indisociables en él) reflexiona sobre lo que le ocurre: el deseo y la pasión y sus efectos, la participación del espíritu, las consecuencias morales, la desazón al no alcanzar el amor ideal... Todo ello le envuelve en irreconciliables contradicciones, que le llevan desde la exaltación al hundimiento, desde el amor al temor y a la muerte, o desde aquél al odio o a la ira. Una inquisidora búsqueda acompaña a esta desazón: la de los motivos que le impulsan a amar y la de la "verdad" del amor. FRANCISCO RICO