Chet Baker - Like Someone In Love

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viernes, 22 de febrero de 2019

Camposanto en Collioure - Ángel González - España


Ochenta años de la muerte de Antonio Machado. Ochenta años del término de la Guerra Civil, a ver si vamos acabando de una vez con ella, aunque ya dijo alguien que las guerras civiles duran cien años. ¡Ay!

Aquí paz,
Y después gloria.

Aquí,
A orillas de Francia,
En donde Cataluña no muere todavía
Y prolonga en carteles de "Toros à Ceret"
Y de "Flamenco's Show"
Esa curiosa España de las ganaderías
De reses bravas y de juergas sórdidas,
Reposa un español bajo una losa:
Paz
Y después gloria.

Dramático destino,
Triste suerte
Morir aquí
- Paz
Y después... -
Perdido,
Abandonado
Y liberado a un tiempo
(Ya sin tiempo)
De una patria sombría e inclemente.

Sí; después gloria.

Al final del verano,
Por las proximidades
Pasan trenes nocturnos, subrepticios,
Rebosantes de humana mercancía:
Manos de obra barata, ejército
Vencido por el hambre
- Paz... -,
Otra vez desbandada de españoles
Cruzando la frontera, derrotados
- ... Sin gloria.

Se paga con la muerte
O con la vida,
Pero se paga siempre una derrota.

¿Qué precio es el peor?
Me lo pregunto
Y no sé qué pensar
Ante esta tumba,
Ante esta paz
- "Casino
De Canet: Spanish gipsy dancers",
Rumor de trenes, hojas... -,
Ante la gloria ésta
- ... De reseco laurel -
Que yace aquí, abatida
Bajo el ciprés erguido,
Igual que una bandera al pie de un mástil.

Quisiera,
A veces,
Que borrase el tiempo
Los nombres y los hechos de esta historia
Como borrará un día mis palabras
Que la repiten siempre tercas, roncas.

sábado, 13 de enero de 2018

Civilización de la opulencia - Ángel González - España


Particular mención merecen las vitrinas
donde se exhiben modas de señora.
Los sombreros de paja de Florencia,
levemente dorados, mas sin brillo,
entonan con el fuego de un pañuelo
diseñado en París,
sobre el que, esbelto,
rodeado por las piedras (como gotas
de sangre) de un collar
falso hasta el éxtasis,
se eleva -incómodo, exquisito, indiferente- un zapato,
un único zapato inconcebible:
abrumador ejemplo de belleza,
catedral entrevista sin distancia
cantando con su esbelta arquitectura
un mudo “gloria en las alturas” a la
mórbida, larga, afortunada y fuerte
pierna posible que de su horma surja.

Aunque por todas partes (no ahí solo)
la gracia de un color, el acabado
perfecto de una forma, o simplemente
la noble calidad de la materia,
reclaman la atención de los viandantes,
gritan, cantan, golpean sus sentidos.

No menos dulces fueron las canciones
que tentaron a Ulises en el curso
de su desesperante singladura,
pero iba atado al palo de la nave,
y la marinería, ensordecida
de forma artificial,
al no poder oír mantuvo el rumbo.

Mas la cuestión no es ésa:
íncubos o sirenas, ángeles
derribados o en activo, todos
esos objetos manufacturados, tantas
mercaderías y brillantes bienes,
¿se acercan
desde la lejanía de un mundo diferente,
más profundo y mejor
para mostrar su perfección de seres
colmados, plenos, casi eternos,
o vienen
a contemplar la vida a la intemperie,
la indefensión cercada a cielo abierto,
al apacible tránsito del hombre
a manera de grey
por su cañada?

Así las cosas,
así las mercancías:
indiferentes, ciegos símbolos
de la felicidad, seguros
al otro lado del cristal manchado
con el aliento y la avidez de ese
tropel informe y presuroso
que vacila, se para, mira y sigue
buscando nuevas grietas en el muro.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Inventario de lugares propicios al amor - Ángel Gonzalez - España


    Son pocos.  
La primavera está muy prestigiada, pero
es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:
quicios de puertas orientadas al norte,
orillas de los ríos,
bancos públicos.
Los contrafuertes exteriores
de las viejas iglesias
dejan a veces huecos
utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
temperaturas y los vientos húmedos
lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
la caricia (con exenciones
para determinadas zonas epidérmicas
-sin interés alguno-
en niños, perros y otros animales)
y el "no tocar, peligro de ignominia"
puede leerse en miles de miradas.
¿A dónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
córneas torturadas,
implacables pupilas,
retinas reticentes,
vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
de vaciar el alma de ternura
y llenarla de hastío e indiferencia,
en este tiempo hostil, propicio al odio.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Ayer - Ángel González - España


Ayer fue miércoles toda la mañana.
Por la tarde cambió:
se puso casi lunes,
la tristeza invadió los corazones
y hubo un claro
movimiento de pánico hacia los
tranvías
que llevan los bañistas hasta el río.

A eso de las siete cruzó el cielo
una lenta avioneta, y ni los niños
la miraron.
Se desató
el frío,
alguien salió a la calle con sombrero,
ayer, y todo el día
fue igual,
ya veis
qué divertido,
ayer y siempre ayer y así hasta ahora,
continuamente andando por las calles
gente desconocida,
o bien dentro de casa merendando
pan y café con leche, ¡qué
alegría!

La noche vino pronto y se encendieron
amarillos y cálidos faroles,
y nadie pudo
impedir que al final amaneciese
el día de hoy,
tan parecido
pero
¡tan diferente en luces y en aroma!

Por eso mismo,
porque es como os digo
dejadme que os hable
de ayer, una vez más
de ayer: el día
incomparable que ya nadie nunca
volverá a ver jamás sobre la tierra.

viernes, 2 de enero de 2015

Canción de amiga - Ángel González - España


Nadie recuerda un invierno tan frío como este.

Las calles de la ciudad son láminas de hielo.
Las ramas de los árboles están envueltas en fundas de hielo.
Las estrellas tan altas son destellos de hielo.

Helado está también mi corazón,
Pero no fue en invierno.
Mi amiga,
Mi dulce amiga,
Aquella que me amaba,
Me dice que ha dejado de quererme.

No recuerdo un invierno tan frío como este.

jueves, 2 de octubre de 2014

Quédate quieto - Ángel González - España


Deja para mañana
Lo que podrías haber hecho hoy
(Y comenzaste ayer sin saber cómo).

Y que mañana sea mañana siempre;

Que la pereza deje inacabado
Lo destinado a ser perecedero;
Que no intervenga el tiempo,
Que no tenga materia en que ensañarse.

Evita que mañana te deshaga
Todo lo que tú mismo
Pudiste no haber hecho ayer.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Siempre lo que quieras - Ángel González - España


Cuando tengas dinero regálame un anillo,
Cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
Cuando no sepas qué hacer vente conmigo
-Pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
Y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
Como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
Cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
Se llama Ángel y conduce al llanto.

viernes, 6 de junio de 2014

Fábulas/ 8 - Introducción a las fábulas para animales - Ángel González - España


Durante muchos siglos
la costumbre fue ésta:
aleccionar al hombre con historias
a cargo de animales de voz docta,
de solemne ademán o astutas tretas,
tercos en la maldad y en la codicia
o necios como el ser al que glosaban.
La humanidad les debe
parte de su virtud y su sapiencia
a asnos y leones, ratas, cuervos,
zorros, osos, cigarras y otros bichos
que sirvieron de ejemplo y moraleja,
de estímulo también y de escarmiento
en las ajenas testas animales,
al imaginativo y sutil griego,
al severo romano, al refinado
europeo,
al hombre occidental, sin ir más lejos.
Hoy quiero —y perdonad la petulancia—
compensar tantos bienes recibidos
del gremio irracional
describiendo algún hecho sintomático,
algún matiz de la conducta humana
que acaso pueda ser educativo
para las aves y para los peces,
para los celentéreos y mamíferos,
dirigido lo mismo a las amebas
más simples
como a cualquier especie vertebrada.
Ya nuestra sociedad está madura,
ya el hombre deja atrás la adolescencia
y en su vejez occidental bien puede
servir de ejemplo al perro
para que el perro sea
más perro,
y el zorro más traidor,
y el león más feroz y sanguinario,
y el asno como dicen que es el asno,
y el buey más inhibido y menos toro.
A toda bestia que pretenda
perfeccionarse como tal
—ya sea
con fines belicistas o pacíficos,
con miras financieras o teológicas,
o por amor al arte simplemente—
no cesaré de darle este consejo:
que observe al homo sapiens, y que aprenda.

martes, 13 de mayo de 2014

Rosa de escándalo - Ángel González - España


Cuando el hombre se extinga,
Cuando la estirpe humana al fin se acabe,
Todo lo que ha creado
Comenzará a agitarse,
A ser de nuevo,
A comportarse libremente
—Como
Los niños que se quedan
Solos en casa
Cuando sus padres salen por la noche.

Héctor conseguirá humillar a Aquiles,
Luzbel volverá a ser lo que era antes,
Fornicará Susana con los viejos,
Avanzará un gran monte hacia Mahoma.

Cuando el hombre se acabe
—Cualquier día—,
Un crepitar de polvo y de papeles
Proclamará al silencio
La frágil realidad de sus mentiras.

viernes, 18 de enero de 2013

Cumpleaños - Ángel González - España


Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños.

Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Todos ustedes parecen felices... - Ángel González - España


...Y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen , incluso,
palabras
de amor. Pero
se aman
de dos en dos
para
odiar de mil
en mil. Y guardan
toneladas de asco
por cada
milímetro de dicha.
Y parecen -nada
más que parecen- felices,
y hablan
con el fin de ocultar esa amargura
inevitable, y cuántas
veces no lo consiguen, como
no puedo yo ocultarla
por más tiempo; esta
desesperante, estéril, larga
ciega desolación por cualquier cosa
que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra.

domingo, 22 de julio de 2012

Porvenir - Ángel González - España

Pintura de Maruja Abanto
Te llaman porvenir
porque no vienes nunca.
Te llaman: porvenir,
y esperan que tú llegues
como un animal manso
a comer en su mano.
Pero tú permaneces
más allá de las horas,
agazapado no se sabe dónde.

!Mañana! Y mañana será otro día tranquilo
un día como hoy, jueves o martes,
cualquier cosa y no eso
que esperamos aún, todavía, siempre.

martes, 15 de enero de 2008

Muerte en el olvido - Ángel González - España

Escondite - Susana Weingast
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
      Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita...



Pequeño homenaje al gran poeta asturiano muerto el día 12 de este mes de enero, perteneciente a quizá la última generación realmente importante de la poesía española -la generación de los 50-, junto con Carlos Barral, Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma, José Ángel Valente, etc. Poetas todos comprometidos a su manera contra la dictadura y con unas señas de identidad reconocibles como grupo, donde no es menor la ironía, que como todo el mundo sabe es la máxima expresión de la inteligencia. Descanse.

sábado, 12 de enero de 2008

Elegido por aclamación - Ángel González - España

Lanzarote 16 - Miquel Barceló
Sí, fue un malentendido.
Gritaron: ¡a las urnas!
y él entendió: ¡a las armas! -dijo luego.
Era pundonoroso y mató mucho.
Con pistolas, con rifles, con decretos.

Cuando envainó la espada dijo, dice:
La democracia es lo perfecto.
El público aplaudió. Sólo callaron,
impasibles, los muertos.

El deseo popular será cumplido.
A partir de esta hora soy -silencio-
el Jefe, si queréis. Los disconformes
que levanten el dedo.

Inmóvil mayoría de cadáveres
le dio el mando total del cementerio.