De mi cuerpo putrefacto surgirán las flores. Y yo estaré en ellas. La eternidad.
En un estado de ánimo
intenso
un paisaje ejercerá
cierto efecto sobre
la persona -al representar
este paisaje la persona llegará a
una imagen de su propio estado-
y esto -este estado de
ánimo- es lo principal
Los destinos humanos son como los planetas. Como una estrella que aparece en la oscuridad y se encuentra con otra estrella, reluce un instante para luego volver a desvanecerse en la oscuridad, así se encuentran un hombre y una mujer, se deslizan el uno hacia el otro, brillan en un amor, llamean, y desaparecen cada uno por su lado. Sólo unos pocos se encuentran en una gran llamarada en la que ambos pueden unirse plenamente.
Dos labios ardientes contra los míos, el cielo y la tierra se desvanecieron y dos ojos negros miraron dentro de los míos.
Paseaba por el camino con dos amigos cuando se puso el sol. De pronto el cielo se tornó rojo sangre. Me paré, me apoyé sobre la valla extenuado hasta la muerte. Sobre el fiordo y la ciudad negros azulados la sangre se extendía en lenguas de fuego. Mis amigos siguieron y yo me quedé atrás temblando de angustia y sentí que un inmenso grito infinito recorría la naturaleza.
El horno del infierno del alma
es extremadamente
agresivo para
los sistemas nerviosos
(Por ejemplo Van Gogh…)
(En parte yo mismo)
La manera en que se mira también depende del estado de ánimo y de cómo se encuentra uno en general.
Esa es la razón por la que un motivo
puede verse de muchas maneras y eso es lo que hace interesante el arte
El arte es la forma del cuadro
nacido a través de los nervios
ojos cerebro y corazón
del ser humano
El arte es la necesidad
humana de cristalización
La naturaleza es el reino
infinito del que
se nutre el cuadro







