Chet Baker - Like Someone In Love

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domingo, 3 de julio de 2016

Pájaros// Un oiseau chante - Guillaume Apollinaire - Francia / Canción - Ricardo Molinari - Argentina / Señora - Vicente Huidobro - Chile / Colibrí - Octavio Paz - México / ¡A volar! - Rafael Alberti - España / El poeta se despide de los pájaros - Pablo Neruda - Chile / Los pájaros de yo sé dónde - Juan Ramón Jiménez - España - Ahora escribo pájaros - Julio Cortázar - Argentina


Un oiseau chante

Un oiseau chante ne sais où
C'est je crois ton âme qui veille
Parmi tous les soldats d'un sou
Et l'oiseau charme mon oreille

Écoute il chante tendrement
Je ne sais pas sur quelle branche
Et partout il va me charmant
Nuit et jour semaine et dimanche

Mais que dire de cet oiseau
Que dire des métamorphoses
De l'âme en chant dans l'arbrisseau
Du cœur en ciel du ciel en roses

L'oiseau des soldats c'est l'amour
Et mon amour c'est une fille
La rose est moins parfaite et pour
Moi seul l'oiseau bleu s'égosille

Oiseau bleu comme le cœur bleu
De mon amour au cœur céleste
Ton chant si doux répète-le
À la mitrailleuse funeste

Qui chaque à l'horizon et puis
Sont-ce les astres que l'on sème
Ainsi vont les jours et les nuits
Amour bleu comme est le cœur même


Un pájaro canta

Canta un pájaro no sé dónde
Debe ser tu alma siempre en vela
Que entre los soldados se esconde
Su canto me encanta y desvela

Escucha canta tiernamente
No sé desde qué rama canta
Mas noche y día eternamente
Semana y domingo me encanta

Qué decir del pájaro que ama
Su transformación milagrosa
Del alma que canta en la rama
De amor en cielo y cielo en rosa

Ave del soldado es amor
y es mi amor una hermosa niña
La rosa es menos bella y por
Mí solo el pájaro azul trina

Ave azul como el corazón
Azul que entre mi pecho llora
Haz que oiga tu dulce canción
La funesta ametralladora

Que restalla en la lejanía
Siembran astros con su canción?
Va así la noche va así el día
Amor azul como mi corazón


Canción

Al aire, al aire,
sale la paloma subidora.
¡Al aire, al aire,
la paloma corredora!
Por el aire una nube
la devora.


Señora

Señora hay demasiados pájaros
En vuestro piano
Que atrae el otoño sobre una selva
Espesa de nervios palpitantes y libélulas

Los árboles en arpegios insospechados
A veces pierden la orientación del globo

Señora lo soporto todo. Sin cloroformo
Desciendo al fondo del alba
El ruiseñor rey de setiembre me informa
Que la noche se deja caer entre la lluvia
Burlando la vigilancia de vuestras miradas
Y que una voz canta lejos de la vida
Para sostener el espacio desclavado
El espacio tan lleno de estrellas que se va a caer

Señora a las diez huele a tabaco de artista
Amáis el nadir a cuerpo de pájaro
Sois un fenómeno ligero
Me voy solitario hacia el ocaso de los turistas
Es mucho más bello 


Colibrí

Quieto
No en la rama
en el aire
No en el aire
en el instante
el colibrí.


¡A volar!

Leñador,
no tales el pino,
que un hogar hay
dormido
en su copa.
—Señora abubilla,
señor gorrión,
hermana mía calandria,
sobrina del ruiseñor,
ave sin cola,
martín pescador,
parado y triste alcaraván:
¡A volar
pajaritos
al mar!


El poeta se despide de los pájaros

Poeta provinciano,
pajarero,
vengo y voy por el mundo,
desarmado,
sin otrosí, silbando,
sometido
al sol y su certeza,
a la lluvia, a su idioma de violín,
a la sílaba fría de la ráfaga.

Sí sí sí sí sí sí,
soy un desesperado pajarero,
no puedo corregirme
y aunque no me conviden
los pájaros a la enramada,
al cielo
o al océano,
a su conversación, a su banquete,
yo me invito a mí mismo
y los acecho
sin prejuicio ninguno:
jilgueros amarillos,
tordos negros,
oscuros cormoranes pescadores
o metálicos mirlos,
ruiseñores,
vibrantes colibríes,
codornices,
águilas inherentes
a los montes de Chile,
loicas de pecho puro
y sanguinario,
cóndores iracundos
y zorzales,
peucos inmóviles, colgados del cielo,
diucas que me educaron con su trino,
pájaros de la miel y del forraje,
del terciopelo azul o la blancura,
pájaros por la espuma coronados
o simplemente vestidos de arena,
pájaros pensativos que interrogan
la tierra y picotean su secreto
o atacan la corteza del gigante
o abren el corazón de la madera
o construyen con paja, greda y lluvia
la casa del amor y del aroma
o jardineros suaves
o ladrones
o inventores azules de la música
o tácitos testigos de la aurora.

Yo, poeta
popular, provinciano, pajarero,
fui por el mundo buscando la vida:
pájaro a pájaro conocí la tierra;
reconocí dónde volaba el fuego:
la precipitación de la energía
y mi desinterés quedó premiado
porque aunque nadie me pagó por eso
recibí aquellas alas en el alma
y la inmovilidad no me detuvo.


Los pájaros de yo sé dónde

Toda la noche, 
los pájaros han estado 
cantándome sus colores. 

(No los colores 
de sus alas matutinas 
con el fresco de los soles. 

No los colores 
de sus pechos vespertinos 
al rescoldo de los soles. 

No los colores 
de sus picos cotidianos 
que se apagan por la noche, 
como se apagan 
los colores conocidos 
de las hojas y las flores.) 

Otros colores 
el paraíso primero 
que perdió del todo el hombre, 
el paraíso 
que las flores y los pájaros 
inmensamente conocen. 

Flores y pájaros 
que van y vienen oliendo, 
volando por todo el orbe. 

Otros colores 
el paraíso sin cambio 
que el hombre en sueños recorre. 

Toda la noche, 
los pájaros han estado 
cantándome los colores. 

Otros colores 
que tienen en su otro mundo 
y que sacan por la noche. 

Unos colores 
que he visto bien despierto 
y que están yo sé bien dónde. 

Yo sé de dónde 
los pájaros han venido 
a cantarme por la noche. 

Yo sé de dónde 
pasando vientos y olas, 
a cantarme mis colores. 


Ahora escribo pájaros

Ahora escribo pájaros.
No los veo venir, no los elijo,
de golpe están ahí, son esto,
una bandada de palabras
posándose
una
a
una
en los alambres de la página,
chirriando, picoteando, lluvia de alas
y yo sin pan que darles, solamente
dejándolos venir. Tal vez
sea eso un árbol

o tal vez
el amor
De Cinco últimos poemas para Cris

El canto de los pájaros - Clément Janequin
en versión del Estudio Coral Buenos Aires, dirigido por Carlos López Puccio 
para el programa Ese amigo del alma de Lito Vitale, 1998
__________
Hay en este blog más poemas sobre pájaros de Juan Ramón Jiménez (1) y (2), Alberto Blanco, Jacques Prévert (1) y (2), Charles Bukowski, Jorge Carrera Andrade, Triunfo Arciniegas, Álvaro Pombo..., además de El cant dels ocells. y El pájaro enjaulado de Vincent Van Gogh.

jueves, 1 de octubre de 2015

Otoño - Juan Ramón Jiménez - España


Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.

viernes, 7 de enero de 2011

Canción de invierno - Juan Ramón Jiménez - España

Nido vacío - Fotografía de Juan NadieCantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada...

Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.

martes, 6 de abril de 2010

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros... - Juan Ramón Jiménez - España

Dibujo de Juan Ramón JiménezY yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando...
Tal vez no hubiera sido necesario continuar el poema.

jueves, 12 de junio de 2008

VI - Juan Ramón Jiménez - España

Juan Ramón Jiménez
No hay sol; el cielo de invierno
es de bruma y nubes blancas;
sólo hay un raso celeste
sobre las araucarias.

La avenida abre su sueño
llena de mujeres pálidas ...
los vientos están jugando
con las sedas perfumadas.

Hay caricias como rosas
en la lívida mañana;
la carne en flor da el perfume
que han perdido las acacias.

Es un pecado discreto,
es una carne cristiana
que va a misa, con un lirio
entre rosas deshojadas;

carne que nunca podrá
sobre la dulce frescura
de las espaldas románticas ...

en la mañana galante
rezan a Dios las campanas;
desde dentro están llamando
los corazones en gracia.

¡Fondos de oro, con albores
floreados, con fragancia
de purezas sin latido,
con dulzura de gargantas!

Pero el cielo gris ha puesto
muy rosas todas las almas
y tiende rasos celestes
sobre las araucarias...


Me recuerdan (gracias Jose) el cincuenta aniversario de la muerte del poeta de Moguer. Las diversas instituciones culturales parece que no han dado al evento mayor importancia, pero Juan Ramón Jiménez figura por derecho propio en la nómina de la mejor poesía universal. Prescindamos de cualquier otra consideración.

jueves, 3 de enero de 2008

A veces - Juan Ramón Jiménez - España

Juan Ramón Jiménez - Sorolla
A veces un gusto amargo,
Un olor malo, una rara
Luz, un tono desacorde,
Un contacto que desgana,
Como realidades fijas
Nuestros sentidos alcanzan
Y nos parecen que son
La verdad no sospechada