Chet Baker - Like Someone In Love

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lunes, 17 de julio de 2017

Carta - Charles Simic - Yugoslavia-Estados Unidos


Queridos filósofos: me pongo triste cuando pienso.
¿A vosotros os pasa lo mismo?
Justo cuando estoy a punto de hincar los dientes en el noumenon,
alguna novia antigua me viene a distraer.
"¡Ni siquiera está viva!" grito a los cielos.

La luz invernal me hizo tomar ese camino.
Vi lechos cubiertos con frazadas grises idénticas.
Vi hombres de mirada sombría sosteniendo mujeres desnudas
mientras las manguereaban con agua fría.
¿Era para calmarles los nervios o castigo?

Fui a visitar a mi amigo Bob quien me dijo:
"Alcanzamos lo real cuando vencimos la
          seducción de las imágenes".
Yo estaba dichoso, hasta que me di cuenta
de que tal abstinencia nunca sería posible para mí.
Me sorprendí mirando por la ventana.

El padre de Bob llevaba a su perro a pasear.
Se movía dolorosamente; el perro lo aguardaba.
No había nadie más en el parque,
sólo árboles desnudos con una infinidad de formas trágicas
que hacían más difíciles las cosas.
De Gods and Devils, 1990
Traducción de Oscar E. Aguilera F.

lunes, 27 de febrero de 2017

Así pues - Charles Simic - Yugoslavia-Estados Unidos


thus

The long day has ended in which so much
And so little had happened.
Great hopes were dashed,
Then halfheartedly restored once again.

Mirrors became animated and emptied,
Obeying the whims of chance.
The hands of the church clock moved,
At times gently, at times violently.

Night fell. The brain and its mysteries
Deepened. The red neon sign
FIREWORKS FOR SALE came on on a roof
Of a grim old building across the street.

A nearly leafless potted plant,
No one ever waters or pays attention to,
Cast its shadow on the bedroom wall
With what looked to me like joy.


así pues

Se acabó el largo día en el que tanto
y tan poco ha ocurrido.
Grandes expectativas se frustraron
para resucitar sin entusiasmo.

Los espejos cobraron vida y luego se vaciaron,
obedeciendo los caprichos del azar.
Las manecillas del reloj de la iglesia se movieron,
a veces suavemente, otras con brusquedad.

Cayó la noche. El cerebro y sus misterios
se adensaron. Un letrero de neón rojo
VENTA DE FUEGOS ARTIFICIALES se encendió en el tejado
de un viejo y tétrico edificio al otro lado de la calle.

Una planta de tiesto ya muy marchita
a la que nadie riega o presta atención
proyectaba su sombra en la pared del cuarto
con lo que a mí me pareció alegría salvaje.
De The Lunatic, 2017
Traducción de Jordi Doce