Chet Baker - Like Someone In Love

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jueves, 30 de agosto de 2018

Literatura azteca/ 11 - Canto de la huida - Nezahualcóyotl - México


(De Nezahualcóyotl cuando andaba huyendo del señor de Azcapotzalco)

En vano he nacido,
en vano he venido a salir
de la casa del dios a la tierra,
¡yo soy menesteroso!
Ojalá en verdad no hubiera salido,
que de verdad no hubiera venido a la tierra.
No lo digo, pero...
¿qué es lo que haré?,
¡oh príncipes que aquí habéis venido!,
¿vivo frente al rostro de la gente?,
¿qué podrá ser?,
¡reflexiona!

¿Habré de erguirme sobre la tierra?
¿Cuál es mi destino?,
yo soy menesteroso,
mi corazón padece,
tú eres apenas mi amigo
en la tierra, aquí.

¿Cómo hay que vivir al lado de la gente?
¿Obra desconsideradamente,
vive, el que sostiene y eleva a los hombres?

¡Vive en paz,
pasa la vida en calma!
Me he doblegado,
sólo vivo con la cabeza inclinada
al lado de la gente.
Por esto me aflijo,
¡soy desdichado!,
he quedado abandonado
al lado de la gente en la tierra.

¿Cómo lo determina tu corazón,
Dador de la Vida?
¡Salga ya tu disgusto!
Extiende tu compasión,
estoy a tu lado, tú eres dios,
¿Acaso quieres darme la muerte?

¿Es verdad que nos alegramos,
que vivimos sobre la tierra?
No es cierto que vivimos
y hemos venido a alegrarnos en la tierra.
Todos así somos menesterosos.
La margura predice el destino
aquí, al lado de la gente.

Que no se angustie mi corazón.
No reflexiones ya más.
Verdaderamente apenas
de mí mismo tengo compasión en la tierra.

He venido a crecer la amargura,
junto a ti y a tu lado, Dador de la Vida.
Solamente yo busco,
recuerdo a nuestros amigos.
¿Acaso vendrán una vez más,
acaso volverán a vivir?
Sólo una vez perecemos,
sólo una vez aquí en la tierra.
¡Que no sufran sus corazones!,
junto y al lado del Dador de la Vida.

martes, 21 de agosto de 2018

Literatura azteca/ 10 - Canto triste - Cuacuauhtzin de Tepechpan


Flores con ansia mi corazón desea.
Que estén en mis manos.
Con cantos me aflijo,
sólo ensayo cantos en la tierra.
Yo, Cuacuauhtzin,
con ansia deseo las flores,
que estén en mis manos,
yo soy desdichado.

¿Adónde en verdad iremos
que nunca tengamos que morir?
Aunque fuera yo piedra preciosa,
aunque fuera oro,
seré yo fundido,
allá en el crisol seré perforado.
Sólo tengo mi vida,
yo, cuacuauhtzin, soy desdichado.

Tu atabal de jade,
tu caracol rojo y azul así los haces ya resonar,
tú, Yoyontzin.
Ya ha llegado,
ya se yergue el cantor.
Por poco tiempo alegraos,
vengan a presentarse aquí
los que tienen triste el corazón.
Ya ha llegado,
ya se yergue el cantor.

Deja abrir la corola a tu corazón,
deja que ande por las alturas.
Tú me aborreces,
tú me destinas a la muerte.
Ya me voy a su casa,
pereceré.
Acaso por mí tú tengas que llorar,
por mí tengas que aflijirte,
tú, amigo mío,
pero yo ya me voy,
yo ya me voy a su casa.

Sólo esto dice mi corazón,
no volveré una vez más,
jamás volveré a salir sobre la tierra,
yo ya me voy, ya me voy a su casa.
Sólo trabajo en vano,
gozad, gozad, amigos nuestros.
¿No hemos de tener alegría,
no hemos de conocer el placer, amigos nuestros?
Llevaré conmigo las bellas flores,
los bellos cantos.
Jamás lo hago en el tiempo de verdor,
sólo soy menesteroso aquí,
sólo yo, Cuacuauhtzin.
¿No habremos de gozar,
no habremos de conocer el placer, amigos nuestros?
Llevaré conmigo las bellas flores,
los bellos cantos.

viernes, 3 de agosto de 2018

Literatura azteca/ 9 - ¡Cantemos ya! - Tecayehuatzin de Huexotzinco - México


Cantemos ya,
continuemos ahora los cantos
en medio de la florida luz y el calor,
¡oh amigos nuestros!
¿Quiénes son?
Yo salgo a su encuentro,
¿dónde los busco?,
en el lugar de los atabales,
aquí mismo.
Yo sólo concibo cantos floridos,
yo vuestro amigo,
soy sólo el señor chichimeca,
Tecayehuatzin.
¿Acaso alguien,
acaso no todos nosotros,
daremos alegría,
haremos feliz,
al Inventor de sí mismo?
Ojalá que allá, en buen tiempo, en Tlaxcala,
estén mis floridos cantos aletargantes.
Ojalá estén los cantos que embriagan
de Xicohténcatl, de Temilotzin,
del príncipe Cuitlízcatl.

El Tamoanchan de las águilas,
la Casa de la noche de los tigres
están en Huexotzinco.
Allá está el lugar de la muerte
de quien hizo merecimientos, Tlacahuepan.
Allá se alegran
las flores que son la comunidad de los príncipes,
los señores, en sus casas de primavera.

Con flores de cacao,
exclama y viene veloz,
allá con las flores se alegra
en el interior de las aguas.
Viene de prisa con su escudo de oro.
Que con abanicos
con el cayado de flores rojas,
con banderas de pluma de quetzal
vangamos a dar alegría
en el interior de las casas de la primavera.

Resuenan los timbales color de jade,
lluvia de florido rocío
ha caído sobre la tierra.
En la casa de plumas amarillas
está lloviendo con fuerza.
Su hijo ha bajado,
en la primavera desciende allí,
es el Dador de la vida.
Sus cantos hacen crecer,
se adorna con flores en el lugar de los atabales,
se entrelaza.

De aquí ya salen
las flores que embriagan,
¡alegraos!

martes, 24 de julio de 2018

Literatura azteca/ 8 - Las flores y los cantos - Ayocuán Cuetzpaltzin - México


Del interior del cielo vienen
las bellas flores, los bellos cantos.
Los afea nuestro anhelo,
nuestra inventiva los hecha a perder,
a no ser los del príncipe chichimeca Tecayehuatzin.
¡Con los de él, alegráos!

La amistad es lluvia de flores preciosas.
Blancas vedijas de plumas de garza,
se entrelazan con preciosas flores rojas:
en las ramas de los árboles,
bajo ellas andan y liban
los señores y los nobles.

Vuestro hermoso canto:
un dorado pájaro cascabel,
lo eleváis muy hermsoso.
Estáis en un cercado de flores.
Sobre las ramas floridas cantáis.
¿Eres tú acaso un ave preciosa del Dador de la vida?
¿Acaso tú al dios has hablado?
Tan pronto como visteis la aurora,
os habéis puesto a cantar.

Esfuércese, quiera mi corazón,
las flores del escudo,
las flores del Dador de la vida.
¿Qué podrá hacer mi corazón?
En vano hemos llegado,
hemos brotado en la tierra.
¿Sólo así he de irme
como las flores que perecieron?
¿Nada quedará de mi nombre?
¿Nada de mi fama aquí en la tierra?
¡Al menos flores, al menos cantos!
¿Qué podrá hacer mi corazón?
En vano hemos llegado,
hemos brotado en la tierra.

Gocemos, oh amigos,
haya abrazos aquí.
Ahora andamos sobre la tierra florida.
Nadie hará terminar aquí
las flores y los cantos,
ellos perduran en la casa del Dador de la vida.

Aquí en la tierra es la región del momento fugaz.
¿También es así en el lugar
donde de algún modo se vive?
¿Allá se alegra uno?
¿Hay allá amistad?
¿O sólo aquí en la tierra
hemos venido a conocer nuestros rostros?

viernes, 23 de junio de 2017

Literatura azteca/ 7 - Cancionero otomí (3) - Anónimo - México


Nichalchiuhmamali

Nichalchiuhmamali,
teocuitlatl nicpitza:
ye nocuic.
Chalchihuitl niczoloa:
ye nocuic.

Labro esmeraldas

Labro esmeraldas,
oro moldeo:
es mi canto.
Engasto esmeraldas:
es mi canto.
______

En vano he nacido

En vano he nacido, en vano he llegado
aquí, a la tierra.
Sufro,
pero al menos he venido,
he nacido en la tierra.
______

¡Qué feliz el hombre...!

¡Qué feliz el hombre
que turquesas pule:
su canto,
su escudo de plumas de quetzal
hace reverberar al ondearlo!
______

Como semillas, esmeraldas ruedan

Como semillas, esmeraldas ruedan:
son flores que nacen:
tu canto.
Sólo cuando elevas tus flores,
en México luce el sol.
______

En Águila voladora

En Águila voladora
se mudó el Tigre Mixcoatl:
en la punta de una acacia,
en su angarilla de red
nació el hijo de Mixcoatl,
Netzahualcóyotl.

martes, 7 de marzo de 2017

Litertura azteca/ 6 - Canto de primavera - Nezahualcóyotl - México


En la casa de las pinturas
comienza a cantar,
ensaya el canto,
derrama flores,
alegra el canto.

Resuena el canto,
los cascabeles se hacen oír,
a ellos responden
nuestras sonajas floridas.
Derrama flores,
alegra el canto.

Sobre las flores canta
el hermoso faisán,
su canto despliega
en el interior de las aguas.
A él responden
varios pájaros rojos,
el hermoso pájaro rojo
bellamente canta.

Libro de pinturas es tu corazón,
has venido a cantar,
haces resonar tus tambores,
tú eres el cantor.
En el interior de la casa de la primavera,
alegras a las gentes.

Tú sólo repartes
flores que embriagan,
flores preciosas.

Tú eres el cantor.
En el interior de la casa de la primavera,
alegras a las gentes.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Literatura azteca/ 5 - Ya están retoñando... - Xicohténcatl el Viejo - México


Ya están retoñando, ya están echando brotes verdes
el llanto y la congoja de Acolmiztli y Tchotlala
en Acolhuacán,
en la mansión del Nopal Salvaje, el de Acamapich,
y en la Tierra Seca, el de Tezozomoctli:
vive allí el afán y la palabra de ellos.

En solio de Águilas, en solio de Tigres
el que nació con escudo, el que nació con sus cascabeles,
el que da la vida: gis y plumas se esparcen y llegan hasta aquí.

Ley vuestra, dicha vuestra, oh príncipes Cuauhtlecohuatl
y Cahualtzin, vosotros que tuvisteis en préstamo
la gloria del dador de vida que nació con su escudo,
aquí, en México.

Famosa persiste la ciudad de Tenochtitlan,
porque allá adquiere gloria.
Nadie cautiva con la mano a la hermosa muerte, oh príncipes:
así os puso la ley del dios: vosotros sois su hijos.

El bello canto se extiende y, ¿quién acallará
el estrado del escudo y el trono de dardos
del dios por quien se vive?
Reflexionadlo, tenedlo en la mente, oh príncipes:
¿quién destruirá la cidad de Tenochtitlan,
y quién sacudirá con empuje sus puntales dentro del agua?

¡Que aún persista totalmente la ciudad de Tenochtitlan:
aún en paz nos mantenga el dador de la vida!
Pero... me entristezco, ¿cómo perdudará?

lunes, 7 de marzo de 2016

Literatura azteca/ 4 - Cantos - Cacamatzin - México


Amigos nuestros,
escuchadlo:
que nadie viva con presunción de realeza.
El furor, las disputas
sean olvidadas,
desaparezcan
en buena hora sobre la tierra.

También a mí solo,
hace poco me decían,
los que estaban en el juego de pelota,
decían, murmuraban:
¿Es posible obrar humanamente?
¿Es posible actuar con discreción?
Yo sólo me conozco a mí mismo.
Todos decían eso,
pero nadie dice verdad en la tierra.

Se extiende la niebla,
resuenan los caracoles,
por encima de mí y de la tierra entera.
Llueven las flores, se entrelazan, hacen giros,
vienen a dar alegría sobre la tierra.

Es en verdad, tal vez como en su casa
obra nuestro padre,
tal vez como plumajes de quetzal en tiempo de verdor
con flores se matiza,
aquí sobre la tierra está el Dador de la vida.
En el lugar donde suenan los tambores preciosos,
donde se hacen oír las bellas flautas
del dios precioso, del dueño del cielo,
collares de plumas rojas
sobre la tierra se estremecen.

Envuelve la niebla los cantos del escudo,
sobre la tierra cae lluvia de dardos,
con ellos se oscurece el color de todas las flores,
hay truenos en el cielo.
Con escudos de oro
allá se hace la danza.

Yo sólo digo,
yo, Cacamatzin,
ahora sólo me acuerdo
del señor Nezahualpilli.
¿Acaso allá se ven,
acaso allá dialogan
él y Nezahualcóyotl
en el lugar de los atabales?
Yo de ellos ahora me acuerdo.

¿Quién en verdad no tendrá que ir allá?
¿Si es jade, si es oro,
acaso no tendrá que ir allá?
¿Soy acaso escudo de turquesas,
una vez más cual mosaico volveré a ser incrustado?
¿Volveré a salir sobre la tierra?
¿Con mantas finas seré amortajado?
Todavía sobre la tierra, cerca del lugar de los atabales,
de ellos yo me acuerdo.
Cacamatzin

La primera estrofa se la dedicaremos a nuestros actuales representantes políticos (de quienes lo sean).

sábado, 5 de marzo de 2016

Literatura azteca/ 3 - Tempus fugit/ 23 - Aun el jade se rompe - Nezahualcóyotl - México


Aun el jade se rompe,
aun el oro se quiebra,
aun el plumaje de quetzal se rasga...
¡No se vive para siempre en la tierra!
¡Sólo un breve instante perduramos!

jueves, 3 de marzo de 2016

Literatura azteca/ 2 - Cancionero otomí (2) - Yo fulgor solar de esmeraldas pulo (Poema mexica-otomí) - Anónimo - México


Yo fulgor solar de esmeraldas pulo,
yo en papel coloco plumas de ave verde y negra en tornasol,
recuerdo el lugar del origen de los cantos,
pongo en concierto ordenado plumas de ave color de oro:
¡es el hermoso canto!
Yo, cantor, entrelazo en sartal preciadas esmeraldas,
con el cual manifiesto un abrirse de corolas:
con esto doy placer al Dueño del mundo.
Con plumas de ave dorada, verde y negra, roja,
entrevero mi canto: suena como el oro mi canto.
Soy el ave amarilla de las mieses,
intermitente canto, alzo mi trino,
en donde hay lluvia de flores, ante el Dueño del mundo.
Hermoso es el origen del canto:
allí, al son de las trompetas de oro,
alzo celeste canto: mis labios lo profieren.
Soy el ave amarilla de las mieses,
con el reverbero de mis esmeraldas,
hago abrir su corola al hermoso canto, alzo mi trino,
con sahumerio de flores que en el fuego quemo:
con él doy placer al Dueño del mundo.
Las rojas aves divinizadas me responden:
yo, cantor, estoy en donde rumorean los cascabeles,
sitio de hermosos cantos,
lugar donde relucen los joyeles.
El resplandecer de esmeraldas y jades
hace persistir el verdor primaveral constantemente,
en el lugar del floreciente canto.
Perfume celestial exhala el sahumerio de flores,
ondula siempre fulgor de niebla,
junto a las flores cuajadas de rocío,
vengo a cantar yo, cantor.
Múltiples colores entrelazo, flores ensarto,
en el lugar del canto, donde relucen joyeles.
Con la fragancia de las flores,
allí me hago glorioso, allí me hago feliz,
con ella goza mi corazón,
con el perfume que se exhala,
siento mi corazón saltar agitado y lleno de entusiasmo,
aspiro el néctar fragante y narcótico.
Anhela mi alma el hermoso jardín.
En el lugar de la dicha se embriaga mi corazón.

martes, 1 de marzo de 2016

Literatura azteca/ 1 - Cancionero Otomí (1) - Anónimo - México


Bengui ridia gramehwini

Bengui ridia gramehwini
Bengui rida grabwöshwini
Yastabâ rinana
Yastamaheni

Haz a un lado tu vista

Haz a un lado tu vista, iremos allá.
Haz a un lado tu vista, iremos por arriba.
Antes que lo sepa tu madre,
estaremos lejos.
______

Nunmandé endónito

Nunmandé endónito:
nuparaya int'óndrito.

Ayer florecía

Ayer florecía.
Hoy se marchita.
______

Kha mahetzi nra rzona

Kha mahetzi nra rzona:
kha nir diantha nra ne.
Kha mahetzi raza tzae:
kha nir diantha hoentho yoho da.

En el cielo una luna

En el cielo una luna,
en tu cara una boca.
En el cielo muchas estrellas,
en tu cara sólo dos ojos.
______

Kha sa-tuy hiadi miyottzi

Kha sa-tuy hiadi miyottzi:
sa-tuh motti.
Kha nöm-da-go gui yottzi:
nügo, nügo dibui

En la gota de rocío brilla el sol

En la gota de rocío brilla el sol:
la gota de rocío se seca.
En mis ojos, los míos, brillas tú:
yo, yo vivo.
______

Canta, cantor

Canta, cantor:
tú tienes escudo de luz del sol.
Como un arcoiris estimo tus flores1.
Mi corazón está alegre: son esmeraldas para mí.
______

Däthe thogi thogi

Däthe thogi thogi,
Hin hambi tege,
Ndähi thogi thogi,
Hin hambi tege,
B'ui thogi thogi,
Hin hambi pengi.

La vida pasa, pasa

La vida pasa, pasa
y nunca cesa.
El viento pasa, pasa
y nunca cesa.
La vida pasa:
nunca regresa.

1 La flor es, en este poema, la imagen y el símbolo del canto. Pero en el lenguaje poético náhuatl, la flor (xochitl) tiene multitud de significados: "las flores del dios" o "la flor del corazón" son los corazones humanos; "las flores enhiestas" se refieren a la belleza del canto; "las flores de la vida" o "las flores del rojo néctar" representan la sangre; pero "flores de guerra", "flores de águila" o "flor de la batalla" son los prisioneros y la expresión "me embriago con flores de guerra" se refiere al ardor guerrero en la batalla. JOSÉ ALCINA FRANCH