Chet Baker - Like Someone In Love

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jueves, 29 de octubre de 2015

Fragmentos del Libro de los reyes - Firdusi - Persia


Melancolía

El arriate está cubierto de pétalos de rosa y todos los montes se engalanan con nardos y tulipanes. El ruiseñor se lamenta sin cesar en el bosquecillo, la rosa se abre escuchando su queja, el ruiseñor no puede dormir en la noche sombría y bajo la lluvia y el viento la rosa languidece.
    Del nubarrón veo salir el viento, la lluvia, y no sé por qué el narciso está triste: el ruiseñor se ríe del viento y de la lluvia cuando, posado sobre la rosa, se pone a cantar. ¿Está enamorada la nube de la rosa? No lo sé: la he oído rugir como un león, la he visto rasgar la delantera de su vestido y he contemplado en su cuerpo centellear el fuego. Las lágrimas que el cielo hace caer al suelo dan fe de ello ante el sol todopoderoso.
    ¿Quién sabe qué significa lo que dice el ruiseñor y qué es lo que va a buscar bajo el rosal? ¡Permanece atento! Al despuntar el día, escucha: entonces el ruiseñor canta heroicamente, deplora la muerte de Isfendiar y su lamento es el único recuerdo que queda de ese valiente. Estallando de repente en el seno de la nube, el clamor de Rostem destroza en la noche oscura el corazón del elefante y la zarpa del león.


Sobre la muerte de su hijo

Transcurridos sesenta y cinco años de mi vida, codiciar tesoros sería poco razonable. Pero tomaré mi parte del tesoro de los consejos que di cuando otros murieron, en este día en que pienso en la muerte de mi hijo. Ese joven ha partido cuando era yo quien debía hacerlo, y transido de dolor estoy como cuerpo privado de alma. Quiero morir enseguida; tal vez pueda reunirme con él. En cuanto lo hallara, le haría estos reproches: "¿Por qué contra mi voluntad, cuando era mi turno, has abandonado este mundo llevándote mi sosiego? Eras mi apoyo en los infortunios, ¿por qué seguir tu camino abandonando a tu viejo padre? ¿Acaso te has reunido con jóvenes compañeros, para haberme precedido apresurándote de tal forma?".
    Cuando este joven hijo cumplió treinta y siete años de edad, este mundo le desagradó ¡y se fue! Como siempre se había mostrado arisco conmigo, irritándose, de repente me volvió la espalda. Partió dejándome la pena, el sufrimiento; inundó de sangre tanto mi corazón como mis ojos. Mas ahora ha entrado en la luz y allí escogerá el lugar para su padre.
    Ya hace mucho tiempo que mi hijo me ha dejado y ninguno de sus compañeros ha vuelto. En el país de la luz él sin duda me espera y, viendo que tardo, se enfurece. Él se ha dado prisa, pero yo permanezco en suspenso: quiero saber qué me reportarán mis obras. ¡Que Dios se digne conceder el esplendor a tu alma y que de la sabiduría te haga una armadura! Yo imploro al Señor, al Creador del mundo, el puro distribuidor del pan cotidiano, que perdone todos tus pecados. ¡Que bañe de claridad tu estancia tenebrosa!
Traducción de Leonor Vernet
sobre la versión francesa de Henri Massé

El Sha-namé o Libro de los reyes, extenso poema de unos cincuenta mil dísticos, es, en su género, una obra de arte que no sólo consolida el advenimineto de la literatura en lengua persa, sino que además ocupa un lugar entre las grandes obras de la literatura universal. En ella el poeta relata la historia del Irán desde sus orígenes míticos hasta la conquista árabe del siglo VII. Se distinguen dos partes: la primera, rica en hechos maravillosos y leyendas; la segunda -que coincide con el período sasánida-, histórica y anecdótica. Todo el poema está animado por un vivo sentimiento nacional. En los diversos episodios, Firdusi combina sus ideas políticas y morales, consideraciones sobre los fines del hombre, descripciones de la naturaleza y admirables fragmentos líricos.