y te sentaste a esperar
a orillas del gran silencio.
Pensabas que estando a solas
con tu voz quizás pudieras
robarle al mar su secreto.
Se te fue la juventud
Mudos pasaron los años
y ahora estás hueco por dentro.
¿Podrías, si al fin sonara
del gran silencio el acorde,
llegar a cantar su eco?
De Canciones, 2000

