Chet Baker - Like Someone In Love

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jueves, 3 de mayo de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ y 9 - Nunca desayunaré en Tiffany - Manuel Vázquez Montalbán - España


Nunca desayunaré en Tiffany
ese licor fresa en ese vaso
Modigliani como tu garganta
                                       nunca
aunque sepa los caminos
                                       llegaré
a ese lugar del que nunca quiera
regresar

                      una fotografía, quizá
una sonrisa enorme como una ciudad
atardecida, malva el asfalto, aire
que viene del mar
                         y el barman
nos sirve un ángel blanco, aunque
sepa los caminos nunca encontraré
esa barra infinita de Tiffany
                                      el juke-box
donde late el último Modugno ad
un attimo d'amore che mai piu ritornera...

y quizá todo sea mejor así, esperado

porque al llegar no puedes volver
a Itaca, lejana y sola, ya no tan sola,
ya paisaje que habitas y usurpas
                                                nunca,
nunca quiero desayunar en tiffany, nunca
quiero llegar a Itaca aunque sepa los caminos

lejana y sola.
Vecchio frack - Domenico Modugno

martes, 1 de mayo de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ 8 - El cine de los sábados - Antonio Martínez Sarrión - España


maravillas del cine galerías
de luz parpadeante entre silbidos
niños con su mamá que iban abajo
entre panteras un indio se esfuerza
por alcanzar los frutos más dorados
ivonne de carlo baila en scherazade
no sé si danza musulmana o tango
amor de mis quince años marilyn
ríos de la memoria tan amargos
luego la cena desabrida y fría
y los ojos ardiendo como faros

domingo, 29 de abril de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ 7 - Historia maravillosa a las 3 de la madrugada - José María Álvarez - España


¡Ay, muerte! ¡ Muerta seas, muerta e mal andante!
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

Un rasgo desagradable de este estado de cosas, en otros sentidos tan satisfactorio, era la necesidad de secreto.
Ambrose Bierce

¿Florece Jonia? ¿Es ya tiempo?
Friedrich Hölderlin
Sólo quedamos vivos
sobre la ciudad kaputt
Johann S. Bach y yo
Y los dos muy borrachos

viernes, 27 de abril de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ 6 - Soldadesca - Félix de Azúa - España


Lenín piensa en Finlandia           
           
Las fauces del tigre están llenas de sangre
el hombre libre merca sus lágrimas de plata sus gestos
suena un pistoletazo en el barrio judío
una conciencia más que explota dice el Führer
           
No tengo carros ni munición ¡aguantad como podáis!
el coronel telegrafista mueve la manivela
pensando en su mujer (una georgiana sentimental)
y el carrusel aquel de Beograd ambos sin pasaporte
           
Como si hubieran sido higos podridos
la lengua de la hiena está irritada
¿cómo dices que llaman en tu tierra a las mujeres de la vida?
¿y a las que nunca te dejan hacer nada?
           
Duerme la tarde y oscurece las suaves torres
ciruelas malvas como atacadas por un hielo salvaje
la brigada hace guardia en San Juan de Acre son
como avispas doradas a la luz de un quinqué
           
Todo esto sucede en Moscú en enero de 1919
cuando por el más largo corredor del Palacio de Invierno
el caballo de Kornilov galopa enfurecido.

miércoles, 25 de abril de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ 5 - Deseo de ser piel roja - Leopoldo María Panero - España


(Sitting Bull ha muerto, los tambores 
lo gritan sin esperar respuesta. )
La llanura infinita y el cielo su reflejo.
Deseo de ser piel roja.
A las ciudades sin aire llega a veces sin ruido
el relincho de un onagro o el trotar de un bisonte.
Deseo de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto: no hay tambores
que anuncien su llegada a las Grandes Praderas.
Deseo de ser piel roja.
El caballo de hierro cruza ahora sin miedo
desiertos abrasados de silencio. Deseo
de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto y no hay tambores
para hacerlo volver desde el reino de las sombras.
Deseo de ser piel roja.
Cruzó un último jinete la infinita
llanura, dejó tras de sí vana
polvareda, que luego se deshizo en el viento.
Deseo de ser piel roja.
En la Reservación no anida
serpiente cascabel, sino abandono.

lunes, 23 de abril de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ 4 - Juego de disfraces - Vicente Molina Foix - España


Desmadejado, desaparecido mi control sobre una cabellera
         en alboroto que opta a menudo por resoluciones
         distintas a las del sistema motriz,

penetro en la desértica extensión de los telares y en el
         depósito de las almas muertas, que sostienen                                                                                         [resignadamente
         colores de lapislázuli y cartonajes con memoria particular,
         mas desechada, raídos, túmido, ominosamente numeradas,
         delicadamente  sustraídos de tono, agrietados, por ajena
         voluntad borrada.

En los pasadizos de la trastienda no únicamente duele
         el hallazgo de frondas que treparon vertiginosas escalones
         de mármol despintado o la arboleda que poseía poseía
         articulaciones mecánicas para asustar y hacer caer de su                                                                                     [caballo
         a la Joven Furtiva que eligió las incertidumbres de un                                                                                    [Caballero
         sólo recientemente armado,

pues tal vez con semejante desafección encontráramos el mascarón
         de proa que puso en pie a toda una generación y los nimbos
         algodonosos que por primera vez llevaron a muchos a pensar
         que quizá no todo consista en arribar al propio domicilio una                                                                                           [vez
         la obra terminada y revolverse entonces pesarosos entre las
         engañosamente mullidas plumas del jergón.

Vuelta la espalda a un creciente clamor de asentimiento que invade
         la platea, navego con vacilación un estrecho cuarto de luces                                                                                           [y el
         camarín de la estrella, dejado intacto en su crepúsculo de                                                                                          [noche
         resonante y con la misma argolla aún, sujetando los muslos                                                                                         [que
         trastornan y aquella máscara de labios curvados hacia abajo,
         poseedora del secreto que desencadenó guerras.

Decretada mi extinción por ocupantes de los palcos más                                                                                             [celebrados,
         dudo acerca de enfrentarme a la conjuración mortal de luces
         que convergen en el proscenio,

o practicar (sea por una sola vez!) la compuerta de hierro que                                                                                    [conduce
         al callejón de la Mala Conducta y hace evitar la                                                                                              [probablemente
         desmerecida dialéctica de la palestra.

sábado, 21 de abril de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ 3 - Todo sucedió... - Ana María Moix - España


Todo sucedió con la máxima sencillez, de acuerdo con lo que
las conveniencias exigen y sin afectación alguna por su parte.
Corazón Amarillo Sangre Azul
pronunció su último mensaje:
dejad en paz a los alcohólicos y no olvidéis que los cisnes
cantan antes de morir.

jueves, 19 de abril de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ 2 - Gato escaldado del agua fría huye - Guillermo Carnero - España


Neuróticos, ingenuos, amigos míos todos,
cuánto me hacéis sufrir, cómo os he amado.
Tan pocos años hace
de aquellas borracheras salpicadas
de pretensiones ontológicas,
de las colillas, las conversaciones
interminablemente literarias,
los suicidios (frustrados)
a causa del exceso de ternura,
que ahora me hacéis sentir vergüenza y odio
(hacia mí mismo)
porque he logrado ser, a costa de mi vida,
sólido y razonable antes de tiempo.
Qué hermosa estupidez
vuestro absurdo concepto de las lágrimas.
Y cuánto os amo todavía, cómo me hacéis sentir
terriblemente solo y viejo.

martes, 17 de abril de 2018

50 años de los Novísimos de Castellet/ 1 - Arde el mar - Pere Gimferrer - España


Cuando Mayo del 68 en París, algunos de los poetas españoles que forzarían un cambio de agujas en la literatura del final de la dictadura no habían publicado aún su primer libro. Estaban haciéndose a su manera y mirando a sus predecesores con recelo aniquilador. Varios de aquellos pimpollos dieron cuerpo algo después, en 1970, a la antología firmada por el crítico Josep Maria Castellet, Nueve novísimos poetas españoles (Seix Barral). [...] Fue el trabajo que determinó que algo mudaba de nuevo en la poesía. Y no sólo anunciaba un cambio modal, sino de espíritu. Los Nueve novísmos (y Castellet como zahorí) apostaban por fundar una nueva astronomía con la potencia del que busca inaugurar su sitio. En sólo unos meses la antología vendió los 5.000 ejemplares de la primera edición, una cifra insólita para el momento y, sobre todo, para la poesía de un grupo de jóvenes aún por descubrir.

Los escogidos eran ocho hombres y una mujer: Manuel Vázquez Montalbán, Antonio Martínez Sarrión, José María Álvarez, Félix de Azúa, Pedro (hoy Pere) Gimferrer, Vicente Molina Foix, Guillermo Carnero, Ana María Moix y Leopoldo María Panero. Tenían Barcelona y Madrid como sedes comerciales. Casi todo sucedía entre las dos ciudades, infestadas de franquismo. Ellos ondeaban contra la dictadura un fuerte desprecio. Aunque no todos podíamos ser considerados activistas de izquierdas. Y los cambios políticos y culturales no empezaron en este país en 1968 ni en 1970. En ese mismo año, por ejemplo, ocurre el Proceso de Burgos. Y en 1974 el asesinato de Puig Antich, apunta Gimferrer. Eran días de soflamas en medio mundo. De apetito por lo nuevo. En España existía la censura, dominaba el ambiente un nacionalcatolicismo paralizante, la mojigatería sexual y una moral cuartelera y casposa. Aquellos jóvenes buscaban otras tradiciones literarias fuera de este terruño, que a la vez mostraba algunos síntomas postizos de evolución en el ámbito del arte: el informalismo español se había desplegado en la Bienal de Venecia de 1958 y algunos de esos creadores protagonizaron en 1960 la exposición New Spanish Painting and Sculpture en el MoMA de Nueva York.

Aún así, la cutrez medioambiental todavía tiznaba como el monóxido. Los poetas de la Generación del 68 (término acuñado, entre otros, por el profesor Juan José Lanz) acumulaban referentes mundanos que extraían del cine europeo y norteamericano (verdadero aglutinante del grupo, según Molina Foix), de la música, del pensamiento, del arte. Lo sugerente venía para ellos de cualquier lugar que no fuese este. Rechazaban el intimismo primario y el realismo social que habían sido seña de identidad de generaciones anteriores. Su desafecto era el correlato estético de una corriente de cambio social y político. Mantenían, de algún modo, afinidad con el espíritu volatinero que impulsaron los hombres y mujeres del 27, rebanado pronto por la Guerra Civil. Los jóvenes poetas que dieron sentido a la Generación del 68 tomaron el testigo contra todo lo demás. Contra todos los demás. Éramos gente culta y muy exhibicionista, subraya Martínez Sarrión. Algunos de sus primeros libros pasaron a ser casi manifiestos fundacionales de lo por venir: Teatro de operaciones (1967), de Martínez Sarrión; Museo de cera (1978), de José María Álvarez; La muerte en Beverly Hills (1968), de Gimferrer; Dibujo de la muerte (1967), de Guillermo Carnero; Baladas del dulce Jim (1969), de Ana María Moix; Así se fundó Carnaby Street (1970), de Leopoldo María Panero.
[...]
Junto a los Novísimos había también otros poetas que buscaban senda nueva de expresión y completaban la Generación del 68: Antonio Colinas, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Carvajal, Marcos-Ricardo Barnatán, Diego Jesús Jiménez, José-Miguel Ullán... La aparición de Arde el mar de Pere Gimferrer, en 1966, fue un acontecimiento que comenzó de algún modo el principio de desalojo. Preferían a autores como Ezra Pound, T. S. Eliot y E. E. Cummings frente a Celaya, Blas de Otero o José Hierro. Respetaban a Valente y a Gil de Biedma, pero arremetían contra el realismo social con más desinterés que esfuerzo. Rescataban a autores coetáneos.
[...]
La suya era una militancia cultural que apostaba por romper costuras en todas direcciones. Incordiaban y eso les seducía. Aunque hoy no se ponen de acuerdo en concretar si eran o no una generación, a la manera del 27. Gimferrer lo plantea así: Más que una generación fuimos un momento y un movimiento respecto a otras poesías. Estábamos menos configurados que los poetas del 27 cuando aparecen en la antología de Gerardo Diego de 1931. Luego hay quien afirmó que los Novísimos fueron la última manifestación sociológica del franquismo, que suena paradójico. Molina Foix también descarta la vitola generacional: Compartíamos intereses, nos leíamos, pero no teníamos ese espíritu. Predominaba una mezcla de lo político con lo pop, igual que un extremo esteticismo con un cierto desgarro de lo popular en algunos. Fueron los detractores que nos salieron al paso los que hicieron de los Novísimos una generación, no nosotros. Carnero carga con distinta pólvora: No éramos un grupo cohesionado. Castellet hizo una apuesta con gran riesgo, y sólo en parte acertó. La antología se limitaba a los poetas, y varios de los nueve no habían demostrado serlo entonces, ni lo han demostrado después, aunque hayan destacado en novela o ensayo. La antología era sólo una parte, prematuramente configurada, de la generación, si bien algunos habíamos publicado libros que permitían presentir un fenómeno colectivo. Pero creo que sí nos considerábamos generación.
[...]
Medio siglo después de la que se denominó (años más tarde) Generación del 68, la poesía española les debe la apertura de compuertas hacia una expresión más libre, más abierta, más dispersa. Un mejor cuarto final de siglo XX.
Antonio Lucas - El Mundo, 01/04/2018


Arde el mar

Oh ser una capitán de quince años1
viejo lobo marino las velas desplegadas
las sirenas de los puertos y el hollín y el silencio en las barcazas
las pipas humeantes de los armadores pintados al óleo
las huelgas de los cargadores las grúas paradas ante el cielo de                                                                                         [zinc
los tiroteos nocturnos en la dársena fogonazos un cuerpo en las                                                                                       [aguas
con sordo estampido
el humo en los cafetines
Dick Tracy2 y los cristales empañados la música zíngara
los relatos de pulpos serpientes y ballenas
de oro enterrado y de filibusteros
un mascarón de proa el viejo dios Neptuno
una dama en las Antillas ríe y agita el abanico de nácar bajo los
cocoteros.
De Arde el mar, 1966
Pere Gimferrer


1 Un capitán de quince años: referencia a la novela homónima de Julio Verne.
2 Dick Tracy: personaje de cómic creado por Cherter Gould en 1931.