Chet Baker - Like Someone In Love

viernes, 6 de diciembre de 2019

El poema de amor debe tener previsto... - Juan Antonio González Iglesias - España


En el bus ves por dónde vas
E.M.T. de Madrid
El poema de amor debe tener previsto
el transcurso futuro de los astros
pero también
el vocabulario de la derrota
y la gloria muy simple del minuto.
Debe tener prevista la palabra Albertur
sólo porque está escrita en el costado
del autobús nocturno que te devuelve a casa.
Debe decir la periferia urbana,
aceptar lo que ve por donde va,
y desde nuestros labios convertirse
en oda a las ciudades encendidas.
Debe tener previstos los fracasos,
toda nuestra pobreza,
el miedo a que se quiebre nuestro amor extramuros.
El poema de amor debe saber que somos
iguales, y por tanto debe incluir tu nombre y mi nombre,
de la misma manera que mi nombre incluye el tuyo. Así
no diré que Petrarca no nos sirve.
Diré que no nos basta. Nuestro fuego sucede
más acá de los límites del mundo.

Si el ciprés y la lluvia tienen la misma forma,
no quiero ser oscuro, ni pobre de aventura.
De Un ángulo me basta, 2002.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Literatura y jazz/ 101 - Jazz de Ítaca - César Seco - Venezuela


Cuando la niebla azul de Ítaca aparezca
me daré a tocar mi saxo.
Cuidaré colocar la boquilla de aquel
con el que dije a mis sentidos
los acordes que me dejaban en suspenso
y que les haría oír mientras los otros
naufragaban en sexo y engañosas
substancias de elevación.
No volveré a mirarme en un espejo.
No tiene más sentido un espejo
que el que el ciego de Buenos Aires
le dio. Ah! Saxo en la vieja historia eres
el arco; nadie podrá tocarte como yo.
En la estación del metro, vueltos boñiga
mis amigos por maldición de Calipso,
me di a tocar Summertime;
la detención de algunos entre la multitud
y las monedas que arrojaron nos sirvió
para ir al mercado por nutrientes
antes de volver a embarcarnos.
Dados a la mala unos y otros esperando
encontrar el Espíritu; si era que éste
no los había abandonado ya o ninguna
esperanza podía servirles de ambición.
La música del mar, intimidante y lenta
nos fue cubriendo de olvido
como a un boxeador su muñeca y antebrazo
en palanca le sirven para botar el uppercaut
del contendor que lo aventaja.
La gracia era eso que de entre todos podía
librarme. Era de ella y sólo de ella
lo que me valía para creer que Ítaca estaba
ante mis ojos aunque estos no la vieran.
De Jazz de Ítaca, 2014
Summertime (George Gershwin
Charlie Parker, 1949

lunes, 2 de diciembre de 2019

Si la vida te empuja - Antonio Quero - España


Si la vida te empuja
no huyas.
Nunca huyas
si el misterio hurga
en el fondo de tus ojos,
si del corazón fluye
un viento de preguntas.
No quieras disfrazar
ningún fuerte sentimiento
ni diluir por sistema
el tránsitro apretado.
Cuanto acontece, amigo,
te lleva a renacer
de forma permanente.
Y aunque su lenguaje sea crudo,
tiene siempre la misma finalidad: enseñarte.
No cedas ante el miedo,
no te des por vencido.
Todo lo más
y, según lo benigno del día,
abre la puerta
que conduce a ti mismo,
asómate trémulo a la ventana del mundo
o simplemente camina por las calles sin prisas.
No creas  que ante el muro
se detiene la paz o cesa tu sueño.
Cada compás de espera
es también un tiempo válido.
Tienes ante ti
la magnitud de los posibles.
Si la vida te empuja
no es para abatirte,
no caigas en el desastre del pájaro herido.
Ella es maestra de lo sublime
y busca así que rompas tus límites,
que reconozcas de manera fehaciente
lo mucho que vales.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Under Capricorn - Christian Law Palacín - España


Ingrid Bergman pidió 200.000
dólares por hacer Atormentada
más un tanto por ciento del total
en taquilla (fue poco). Era la estrella
que condesciende a arder entre inferiores,
a hacerles rutilar por un dinero.
Odió los decorados y la trama,
perdió los nervios repetidamente,
pensaba sólo en ir con Rossellini
hacia el eolio éxtasis de Stromboli.
"Bajo basura cursi" (Under Corny 
Crap), despreciaba Cotten la película.
Para Jack Cardiff fue a technical nightmare.
Hitchcock hablaba de fracaso artístico
y no quiso volver a hacer más dramas…
Qué raro este entusiasmo negro entonces.
Qué rara esta amargura conmovida.
De dónde este exaltarme de tristeza
en Sidney, Australia. Siglo XIX.

martes, 26 de noviembre de 2019

Cuestión cuya respuesta no importa - Juan Antonio González Iglesias - España


para Christian Law Palacín
Se pregunta el teólogo
medieval si dos ángeles
pueden
hablar -comunicarse-
sin que los otros ángeles los oigan.
No importa la respuesta
sino la sensación
casi física
de que bajo esos códigos simbólicos
se dibuja una exacta
definición de cómo
funciona la poesía
trasmitida en especie
de libro, y este raro
placer que proporcionan
las cosas del espíritu
siempre
que se escriba en minúscula.
De Eros es más, 2007.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Poesía para niños/ 15 - Un son para niños antillanos - Nicolás Guillén - Cuba

Ilustración de Teresa Novoa

Un son para niños antillanos - Mariana Baggio

martes, 19 de noviembre de 2019

Al final de esta media noche - Alberto Quero - Venezuela


I

Una vez me fue otorgada una marca terrible:
como pertenecía a un linaje maldito, era heredero de una batalla
                                                                      [incandescente.
Me oponía al mundo y a sus muchos tumultos,
era un interminable  pleito contra los charlatanes y su insoportable
                                                                                     [lisura.
Caminé  por todo el repudiable laberinto que es esta ciudad,
desafié su lodo, su polvo y su ruido abundante;
confronté su calor insufrible y sus acordeones desgarradores.
Impugné a sus arrogantes habitantes y  a su incontrolable letargo.
Evidentemente, nunca gané:
ellos  no tenían la menor coartada pero eran tantos
que me vencieron incesantemente y su pereza fácilmente devoró
                                                     [el arpa que había entonado.
De verdad quise compartir mi confianza, pero fue en vano:
con su ira mi prójimo apuñaló mi más limpia sonrisa;
fieras aullantes, aman construir oscuridad y ecos.
Así que encontré abismos y trampas puestos por mis propios compatriotas;
decepción y engaños: me etiquetaron y fui extranjero en mi propia
                                                                  [patria, un exiliado.
Yo era inocente,
yo era diferente.

E inocente.

Guerra y persecuciones: tal fue mi destino;
traté de ignorarlo, porque ansiaba alterarme a mí mismo
y también los muchos rugidos que usé para encubrir mi verdadera
                                                                             [búsqueda:
yo era ingenuo, y dócil, y ampliamente inofensivo, como lo son
                                                                [todos los mártires.
Debo confesar que sollocé a veces porque mi raíz más profunda
                                                               [comenzó a temblar,
mientras enfrentaba las hordas estridentes.


II

De todos modos el tiempo se ensanchaba pero seguía siendo un
                                                                           [área nebulosa
y no podía sujetar mi mansedumbre.
Mientras tanto, yo quise dirigir a las multitudes un discurso
                                                                            [impredecible
pues firmemente creía que tesoros nuevos estaban a punto de
                                                                                    [llegar:
pensaba yo en guitarras y en amistad, en quietud y en una fresca
                                                                       [emancipación
que pudiera ser construida sin vértigo.
Soñaba con una aurora inminente y traté de organizar una
                                                       [magnífica conspiración,
una que pudiera restaurar la grandeza perdida
de las celebraciones bajo la luz de la luna.
Yo fui un nómada, diestro en mudanzas y fue así cómo el mundo
                                                           [vino, muy rápidamente;
yo sólo yacía, tan inerte como un cuchillo.
Pensé que era lo suficientemente sabio como para soportar
                                                                       [premoniciones:
irreprochable como el viento, comencé a acaudalar innumerables
                                                                              [crucifijos:
la certitud me obsesionaba, y la indemnidad, mis últimos vínculos
                                                                             [irrelevantes.


III

Ahora me he vuelto predecible pero cauto:
en este instante me puedo desvanecer y espero que mi memoria
                                                                       [también lo haga;
antorchas y escudos son los únicos recuerdos de esta travesía
y juro que así habrán de permanecer, espesos e irrompibles,
como la bajamar o una piedra blanca.
He aprendido todo acerca de las durezas y cómo reaparecer
después de algún evento destrozado
Mi furia se ha convertido en insignificante y clandestina,
pero me alegra que así sea, pues el fuego y el pavor
ya no abarcan su falsa sombra y si acaso lo hicieran,
soy suficientemente sordo para no traicionarme caminando tras
                                                            [una nube de polvo.
Estoy esperando una mujer, una hecha de nieve y susurros,
debería llegar muy pronto, durante el ocaso;
me llamará por mi nombre, en un idioma que sólo nosotros
                                                                           [entendemos,
detendrá mis disturbios con su clarividencia.
Constructora de simplicidad, me enseñará a entender lo que es la
                                                                          [tranquilidad
y viviremos dentro de una pirámide de cuarzo blanco.
Me doy cuenta que he sido un predicador, uno ciego, y tonto,
un peregrino y quizá algún tipo de mago.
Como tuve que disfrazar mis esperanzas en medio de la noche,
de alguna manera sobrevivieron, y regresaron.
Estoy quieto y silente: intacto, me encuentro a mí mismo pensando
                                                                       [en el amanecer
y sigo soñando con él, aunque se haya retrasado un poco.
Ninguno de los innumerables vestigios del mundo me volverá a
                                                                                  [hechizar,
así me lo juro a mí mismo.

Lejos de mi umbral trataré de respirar,
lejos de las exhaustas huellas que una vez dejé,
lejos de los ásperos subterfugios
y de los muchos desfiladeros ignotos.

Creo haber encontrado a Dios al final de esta medianoche:
miraré de nuevo la estrella bajo la cual nací.

sábado, 16 de noviembre de 2019

Nuestro tiempo / Nada enaltece a un viejo / Dignidad / La muchacha del semáforo - Joan Margarit, Premio Cervantes 2019 - España


Nuestro tiempo

Cuando nos dimos cuenta, ya estaba en las ventanas,
como para quedarse. Pero ahora
nada nos ilumina sino esa vaga niebla.
A veces, una luz desgarradora.
El nuestro fue otro tiempo mucho más inocente:
Todavía en las obras celebrábamos
cuando, sin accidentes, la estructura
llegaba a lo más alto y se cubrían aguas.
Vivíamos en calles
a las que les sentaba bien un nombre
como el de las Camelias.
Entre las azoteas, cada noche
se encendían las luces
del ático de nuestra juventud.
Entre las voces suaves y lejanas,
alguna vez, se oye un grito de pánico.
Pero una herida
es también un lugar donde vivir.


Nada enaltece a un viejo

Ni esta violencia con la que deseo
tener razón.
Ni tampoco creer que la felicidad
tiene una relación sutil con la mentira.
Ni ser tan sucio
de corazón como los míos,
a pesar de que a ellos los ensució la guerra.
Mi paz debe ser una paz falsa.
Tampoco no abjurar de la lujuria
ni de la vanidad.
¿Como podemos ser vanidosos los viejos?
Esta es la derrota.
Un campo de batalla en el que estoy tirado.
Me rodean los muertos. Oscurece.
Puedo oír a lo lejos voces jóvenes
celebrando lo que hoy,
para ellos, aún es la victoria.


Dignitat

Si la desesperança té la força
d’una certesa lògica,
i l’enveja un horari tan secret
com un tren militar, estem perduts.
El castellà m’ofega i no l’odio.
No en té la culpa de la seva força:
de la meva feblesa, encara menys.
L’ahir era una llengua ben travada
per pensar, per pactar i per somiar,
que ningú ja no parla:
un subconscient de pèrdua i cobdícia
on ressonen bellíssimes cançons.
El present és la llengua dels carrers,
maltractada i espúria, arrapada
com l’heura a les ruïnes de la història.
És la llengua en la qual escric.
També és una llengua ben travada
per pensar, per pactar i per somiar.

I les velles cançons se salvaran.


Dignidad

Si la desesperanza
tiene el poder de una certeza lógica,
y la envidia un horario tan secreto
como un tren militar,
estamos ya perdidos.
Me ahoga el castellano, aunque nunca lo odié.
Él no tiene la culpa de su fuerza
y menos todavía de mi debilidad.
El ayer fue una lengua bien trabada
para pensar, pactar, soñar,
que no habla nadie ya: un subconsciente
de pérdida y codicia
donde suenan bellísimas canciones.
El presente es la lengua de las calles,
maltratada y espuria, que se agarra
como hiedra a las ruinas de la historia.
La lengua en la que escribo.
También es una lengua bien trabada
para pensar, pactar. Para soñar.
Y las viejas canciones
se salvarán.


La noia del semàfor

Tens la mateixa edat que jo tenia
quan començava a somiar a trobar-te.
Encara no sabia, igual que tu
no ho has après encara, que algun dia
l’amor és aquesta arma carregada
de soledat i de melancolia
que ara t’està apuntant des dels meus ulls.
Ets la noia que vaig estar buscant
tant de temps quan encara no existies.
I jo sóc aquell home cap al qual
voldràs un dia dirigir els teus passos.
Però llavors seré tan lluny de tu

com ara tu de mi en aquest semàfor.


La muchacha del semáforo

Tienes la misma edad que yo tenía
cuando empezaba a soñar en encontrarte.
No sabía aún, igual que tú
no lo has aprendido aún, que algún día
el amor es esta arma cargada
de soledad y de melancolía
que ahora te está apuntando desde mis ojos.
Tú eres la muchacha que yo estuve buscando
durante tanto tiempo cuando aún no existías.
Y yo soy aquel hombre hacia el cual
querrás un día dirigir tus pasos.
Pero estaré entonces tan lejos de ti
como ahora tú de mí en este semáforo.


jueves, 14 de noviembre de 2019

Las gaviotas - Bernardo Atxaga - España


Kalatxoriak

Beren maitasunak errepasatzeko,
hiriko kalatxoriak
arratsero biltzen dira estazio aurrean;

Beren memoria liburuan
sandalo lore batez seinalatzen da
zubien eta
lapur zahartuen orrialdea.

Eta on derizkiete
teilatu pitzatuei ere,
merkatu alboko hondakinei;

Baina beren ekilibrista bihotzek
zer maite dezakete
gehien gehien;
Zer,
egunen mudapen
amaiezina ezpada;
Zer,
egunen mudapen
infinitoa baino gehiago.


Las gaviotas

Todas las tardes
se reúnen las gaviotas
frente a la estación del tren:
Allí repasan sus amores.

En su libro de memorias
dos flores de sándalo:
una señala la página de los puentes,
otra la de los suicidas.

Y también guardan una fotografía
del mendigo que, hace tiempo, transportaba
los despojos del mercado.

Pero su pequeño corazón
-que es el de los equilibristas-
por nada suspira tanto
como por esa lluvia tonta
que casi siempre trae el viento,
que casi siempre trae el sol.

Por nada suspira tanto
como por el inacabable
(cabalé, cabalá),
continuo mudar
del cielo y de los días.

martes, 12 de noviembre de 2019

Fuera de sitio - Antonio Lucas - España


Imagina que el tiempo sólo es lo que amas:
unas pocas palabras, unos seres exactos,
unas horas muy lisas, una playa (quizá)
donde el daño no acecha.

Imagina la vida como no lo es ahora,
no quiero decir como algo perfecto,
sino un resplandor, cierto abril de muy lejos,
un tributo al azar sin otro destino
que el confín fugitivo de un eco sin rostro.               
Y después cualquier cosa.

Con qué precisión va la edad hilvanando el espino.
Y qué extraña la urgencia de ir en pie hasta la ola,
celebrar lentamente que aniquile mi huella,
mi escritura de hombre, mi certeza de surco,
ser la alta misión de lo que nunca concluye
como no cierra el mar su recado en la orilla.

Pero no es estar quieto la razón ni la meta,
sino un querer más pequeño, una conquista más clara:
ver la vida llegar de su noche a tu noche
en un cuerpo ajeno,
pronunciar su silencio,
abrazar su alambrada,
desear su vacío,
delirar sin camino, sin mapa, sin fuego,
hasta el tiempo sin tiempo
del país que no haremos.
De Los desengaños, 2014

viernes, 8 de noviembre de 2019

Alguna vez yo - Alberto Quero - Venezuela


Alguna vez yo habité en un país parecido a la infancia,
no era la infancia,
sino sólo lo más parecido a ella.
Alguna vez yo tuve dioses,
amorfos o transparentes pero en todo caso intangibles;
no eran dioses, pero así yo lo creía.
Alguna vez yo tuve verdades,
plurales más que totales
y hasta susceptibles de ser envueltas en papel de regalo;
no eran verdades,
pero hubiera dado cualquier cosa porque lo fueran.
Alguna vez yo tuve pensamientos,
tambaleantes y torpes como todos los pensamientos;
no eran pensamientos,
pero sólo por su aparentemente notable dominio sobre las cosas
me dejé dominar por ellos.

Alguna vez yo tuve esperanzas,
vanas e intrascendentes,
tan ingenuas que rayaban en lo verídico y hasta en lo realizable;
no eran esperanzas, y yo siempre lo supe,
pero no pude evitar estremecerme
cuando comprobé que todo en cuanto una vez creí
eran solamente epítetos y redundancias
dentro de la misma espiral.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

América - Allen Ginsberg - Estados Unidos


America

America I've given you all and now I'm nothing.
America two dollars and twenty-seven cents January 17, 1956.
I can't stand my own mind.
America when will we end the human war?
Go fuck yourself with your atom bomb
I don't feel good don't bother me.
I won't write my poem till I'm in my right mind.
America when will you be angelic?
When will you take off your clothes?
When will you look at yourself through the grave?
When will you be worthy of your million Trotskyites?
America why are your libraries full of tears?
America when will you send your eggs to India?
I'm sick of your insane demands.
When can I go into the supermarket and buy what I need with my good looks?
America after all it is you and I who are perfect not the next world.
Your machinery is too much for me.
You made me want to be a saint.
There must be some other way to settle this argument.
Burroughs is in Tangiers I don't think he'll come back it's sinister.
Are you being sinister or is this some form of practical joke?
I'm trying to come to the point.
I refuse to give up my obsession.
America stop pushing I know what I'm doing.
America the plum blossoms are falling.
I haven't read the newspapers for months, everyday somebody goes on trial for
murder.
America I feel sentimental about the Wobblies.
America I used to be a communist when I was a kid and I'm not sorry.
I smoke marijuana every chance I get.
I sit in my house for days on end and stare at the roses in the closet.
When I go to Chinatown I get drunk and never get laid.
My mind is made up there's going to be trouble.
You should have seen me reading Marx.
My psychoanalyst thinks I'm perfectly right.
I won't say the Lord's Prayer.
I have mystical visions and cosmic vibrations.
America I still haven't told you what you did to Uncle Max after he came over
from Russia.

I'm addressing you.
Are you going to let our emotional life be run by Time Magazine?
I'm obsessed by Time Magazine.
I read it every week.
Its cover stares at me every time I slink past the corner candystore.
I read it in the basement of the Berkeley Public Library.
It's always telling me about responsibility. Businessmen are serious. Movie
producers are serious. Everybody's serious but me.
It occurs to me that I am America.
I am talking to myself again.

Asia is rising against me.
I haven't got a chinaman's chance.
I'd better consider my national resources.
My national resources consist of two joints of marijuana millions of genitals
an unpublishable private literature that goes 1400 miles and hour and
twentyfivethousand mental institutions.
I say nothing about my prisons nor the millions of underpriviliged who live in
my flowerpots under the light of five hundred suns.
I have abolished the whorehouses of France, Tangiers is the next to go.
My ambition is to be President despite the fact that I'm a Catholic.

America how can I write a holy litany in your silly mood?
I will continue like Henry Ford my strophes are as individual as his
automobiles more so they're all different sexes
America I will sell you strophes $2500 apiece $500 down on your old strophe
America free Tom Mooney
America save the Spanish Loyalists
America Sacco & Vanzetti must not die
America I am the Scottsboro boys.
America when I was seven momma took me to Communist Cell meetings they
sold us garbanzos a handful per ticket a ticket costs a nickel and the
speeches were free everybody was angelic and sentimental about the
workers it was all so sincere you have no idea what a good thing the party
was in 1835 Scott Nearing was a grand old man a real mensch Mother
Bloor made me cry I once saw Israel Amter plain. Everybody must have
been a spy.
America you don're really want to go to war.
America it's them bad Russians.
Them Russians them Russians and them Chinamen. And them Russians.
The Russia wants to eat us alive. The Russia's power mad. She wants to take
our cars from out our garages.
Her wants to grab Chicago. Her needs a Red Reader's Digest. her wants our
auto plants in Siberia. Him big bureaucracy running our fillingstations.
That no good. Ugh. Him makes Indians learn read. Him need big black niggers.
Hah. Her make us all work sixteen hours a day. Help.
America this is quite serious.
America this is the impression I get from looking in the television set.
America is this correct?
I'd better get right down to the job.
It's true I don't want to join the Army or turn lathes in precision parts
factories, I'm nearsighted and psychopathic anyway.
America I'm putting my queer shoulder to the wheel.


América

América te lo he dado todo y ahora nada soy.
América dos dólares y 27 centavos 17 de enero de 1956.
No puedo soportar mi propia mente.
América ¿cuándo terminaremos la guerra humana?
Vé y jódete a ti misma con tu bomba atómica.
No me siento bien no me fastidies.
No escribiré mi poema hasta que esté en mis cabales
América ¿cuándo serás angelical?
¿Cuándo te despojarás de tus ropas?
¿Cuándo te mirarás a ti misma a través de la tumba?
¿Cuándo serás digna de tu millón de Trotskistas?
América ¿por qué tus bibliotecas están llenas de lágrimas?
América ¿cuándo enviarás tus huevos a la India?
Estoy harto de tus locas exigencias
¿Cuándo podré ir al supermercado y comprar lo que necesito con mi bonita
                                                                      apariencia?
América después de todo somos tú y yo quienes somos perfectos, no el próximo
                                                                          Mundo
Tu maquinaria es demasiado para mí
Tú me hiciste querer ser un santo
Debe haber alguna otra forma para establecer esta discusión
Burroughs está en Tánger y no creo que vuelva esto es siniestro
¿Está siendo siniestra o es esta una especie de chiste práctico?
Estoy intentando llegar al punto
Me niego a renunciar a mi obsesión
América deja de presionarme yo sé lo que estoy haciendo
De los ciruelos están cayendo los retoños en flor
No he leído el periódico en meses, cada día alguien va a juicio o asesina
América me siento sentimental por los Wobblies 1
América yo solía ser un comunista cuando era niño y no lo lamento
Fumo Marihuana cada vez que puedo
Me siento en mi casa durante días y miro fijamente las rosas en el closet
Cuando he ido al Barrio Chino me he emborrachado y nunca me he caído
He tomado una decisión va a haber problemas
Deberías haberme visto leyendo a Marx
Mi sicoanalista piensa que estoy perfectamente bien
No quiero decir el Padre Nuestro
Tengo visiones místicas y vibraciones cósmicas
América todavía no te he dicho lo que le hiciste al tío Max
después de que regresó de Rusia

Me estoy dirigiendo a ti
¿Vas a dejar que tu vida emocional sea administrada por la revista "Time"?
Estoy obsesionado por la revista "Time"
La leo cada semana
Sus portadas me miran fijamente cada vez que me escabullo y paso por la esquina
       de la tienda de dulces
La leo en el sótano de la Biblioteca Pública de Berkeley
Siempre está hablándome de responsabilidad. Los hombres de negocios son serios.
      Los productores cinematográficos son serios. Todo el mundo es serio excepto yo
Me sucede que soy América.
Me estoy hablando a mí mismo otra vez.

Asia se está levantando contra mí
No he tenido la oportunidad de un Chino
Sería mejor considerar mis recursos nacionales
Mis recursos nacionales consisten en dos juntas de marihuana millones de genitales
     Una literatura privada no publicada que va a 1400 millas por hora y veinticinco
     mil instituciones mentales
Nada digo acerca de mis prisiones ni de los millones de desposeídos que viven en mis floreros bajo la luz de quinientos soles
He abolido los prostíbulos de Francia. Tánger está próxima a irse.
Mi ambición es ser presidente a pesar del hecho de ser un Católico

América ¿cómo puedo escribir una letanía sagrada en tu tonto sentido del humor?
Continuaré mis estrofas como Henry Ford mis estrofas son tan particulares como
                                                                            sus automóviles
     además todas ellas son de diferente sexo
América te venderé estrofas a $ 2500 por pieza $ 500 por debajo del precio de tu
     vieja estrofa
América libera a Tom Mooney 2
América salva a los Legalistas Españoles 3
América Sacco & Vanzetti no deben morir 4
América yo soy los chicos de Scottsboro
América cuando yo tenía siete mami me llevó a las reuniones de la Célula
    Comunista
    ellos nos vendieron garbanzos un puñado por ticket el ticket costaba un nickel 5
    y los discursos fueron gratis todo el mundo era angelical y sentimental por los
    trabajadores todo eso era tan sincero no tienes idea de que cosa tan buena era el
    partido en 1935 Scott Nearing era un gran anciano un verdadero mensch 6
    Madre Bloor una vez me hizo llorar Una vez vi a Israel Amter 7
en pelotas. Todo    el mundo debió haber sido un espía
América realmente tú no quieres ir a la guerra
América son ellos los malos, los Rusos
Ellos los Rusos ellos los Rusos y ellos los Chinos. Y ellos, los Rusos
La rusia quiere comernos vivos. El poder de Rusia está loco. Ella quiere sacar
    nuestros carros fuera de nuestros garajes.
Ella quiere agarrar a Chicago. Ella necesita una "Selecciones" Roja. Ella quiere en
    Siberia nuestras plantas de autos. La gran burocracia quiere administrar
    nuestras gasolinerías
Eso es bueno. Ugh. Él hace que los indios aprendan a leer. Él necesita negros
    grandotes. Ja. Ella nos hace trabajar a todos dieciséis horas al día. Auxilio.
América esto es absolutamente serio.
América esta es la impresión que obtengo después de ver el aparato de televisión
América ¿es correcto esto?
Mejor me voy directo al trabajo.
Es verdad no quiero unirme al Ejército o girar los tornos en las fábricas de
partes de precisión. De todas formas soy miope y sicópata.
América estoy presentando mi hombro estrafalario a la rueda.
Traducción y notas de Alberto Quero

1 Sobrenombre de los miembros de la IWW o "Trabajadores Industriales del Mundo", organización sindical internacionalista establecida en 1905
2 Líder obrero norteamericano encarcelado en 1916 por asesinato y eventualmente perdonado en 1969
3 Simpatizantes del Gobierno Español contra los ejércitos insurgentes de Francisco Franco en la Guerra Civil española (1936-39)
4 Par de italianos emigrantes, trabajadores y anarquistas, que fueron juzgados, sentenciados y ejecutados por presunto robo y asesinato en lo que se considera el error más grande de la justicia estadounidense
5 Moneda de cinco centavos de dólar
6 En alemán en el original; mensch significa "hombre"
7 Scott Nearing, Ella "Mother" Bloor e Israel Amter, líderes comunistas y socialistas estadounidenses

lunes, 4 de noviembre de 2019

América, no invoco tu nombre en vano - Pablo Neruda - Chile


América, no invoco tu nombre en vano.
Cuando sujeto al corazón la espada,
cuando aguanto en el alma la gotera,
cuando por las ventanas
un nuevo día tuyo me penetra,
soy y estoy en la luz que me produce,
vivo en la sombra que me determina,
duermo y despierto en tu esencial aurora:
dulce como las uvas, y terrible,
conductor del azúcar y el castigo,
empapado en esperma de tu especie,
amamantado en sangre de tu herencia.

sábado, 2 de noviembre de 2019

Hay una ciudad que me espera en el sur - Pilar Pallarés, Premio Nacional de Poesía 2019 - España


Hay una ciudad que me espera en el sur
y es extraño que no tenga tu nombre grabado en las paredes

(necesito emborracharme
cerrar todas las ventanas que dan a esta tarde
necesito saber la cantidad exacta de desesperación que anida en
esta hora)

en el sur sé que hay una ciudad que me espera
es extraño nunca he vivido allí la tristeza de noviembre
no sé cómo será el rumor de los magnolios golpeados por la lluvia
cuando noviembre invada las avenidas
y sobrevivan las cúpulas solitarias sencillamente solas
bajo un cielo de invierno sin pájaros

no sé qué vibración de muerte se esparcirá sobre el río

en el sur

no sé si tus pasos sonaron alguna vez en las losas de la ciudad
(es extraño que no tenga tu nombre grabado en las paredes)
tendré que enseñar a sus habitantes
el perfil asombrado de tu rostro
tendré que asesinar sus tardes de tranvías y río
con la furia que he aprendido de tu mirada

pero en el sur

qué extraño será atravesar parques y plazas
masticar el viento enervado de noviembre
descender a los muelles
sabiendo que siempre hay una ciudad que me espera
y que no tiene tu nombre grabado en las paredes.

domingo, 27 de octubre de 2019

Aleluya cocodrilos sexuales aleluya - Efraín Huerta - México


El gran río penetró la roca viva
y se adelgazó hasta el miedo y el estruendo
se hizo rayo se hizo ruina se hizo tonto esqueleto
y hoy padece a lo largo de pieles de tigre
a la orilla del cocodrilo que me sueña
y me hunde en el naufragio
de su carne tan blanca
oh carne nacarada en medio
de la arena
                 como tú
y estas dos medallas de oro que muerdo
dalias de vida y de martirio
y en ellas me retrato y consigo el descenso
al dulce infierno de tu vientre
y de nuevo los dientes
                           ah malditos
ah maldita tú también
larga bestia ululante despierta lengua
en aquel círculo de asesinos
(Pierde toda esperanza
                             amor mío)
de almas danzantes albas
cool cool cool cool jazz
                           ¡Bríndamelo por fin
Aleluya Aleluya magnífico Grijalba
muerto de frío de rocas y pañuelos rojos
Piérdete
adelgázate hasta la soledad
de los cocodrilos que agonizan
al pie de mi medio siglo
                            y de mi alcohol
cohol cohol cohol cohol jazz
marinera manía
de pintar escribir declamar pagar impuestos
luz renta etcétera
                        y luego abrazarte
bajo el diluvio de sones antillanos y misas lubas
y volver a abrazarte hasta el arte y el hartazgo
y aleluyarte hasta no sé cuando
dormida y abrumada purificada
                                          putificada
¡Aleluya! ¡Aleluya!
poetas elotes tiernos calaveritas apaleadas
poetas inmensos reyes del eliotazgo
baratarios y pancistas
grandísimos quijotes de su tiznadísima chingamusa
perdónenme grandes y pequeños poetas
(Soy acaso el Hijo de Sánchez de la poesía
¿Peralvillo Tepito Incorporated?
Alors los invito a discurrir
pespunte limpio
por el nuevo paseo la Anti-Reforma)

viernes, 25 de octubre de 2019

Declaración de ausencia - Milton Medellín - México


VI
Homenaje a Efraín Huerta
No es sólo la ciudad
ni sus pasos
ennegrecidos de tedio a media noche.

Tampoco la nostalgia de neón
colgando en almacenes
y antros.
Llanto fosforescente de la urbe
que clama su compasión
y su miseria.

Botellas rotas, no.
Ni su licor de baja cepa
derramado por el pavimento.
Ni siquiera la colilla de cigarro,
como mi corazón tirada
en medio de la noche.
Apachurrada y negra.
Como mi corazón, alquitranada.

La planeación urbana de la carne
con sus calles de foco enrojecido,
la esporádica cita
que amenaza con volver a encendernos.
Podrían desfilar las amantes
por esta soledad citadina,
tampoco es el deseo.

Algo falta en mis manos
a pesar de que la ciudad es nuestra.
Algo atraviesa el costado de mi alma,
rompe la sangre en dos,
detiene inmisericordemente
el flujo de estos días con sus noches.

Hay una flama oculta en algún sitio
que esta ciudad condena.
Existe un corazón verdadero,
puro en su lasitud,
perpetuo en su bondad instantánea.
Permanece cerrado un tesoro,
un oro ensimismado y más brillante
que el sol de mediodía.

Un amor que conozco,
una mirada alegre que padezco,
una rara y misteriosa compasión
que se reparte al mundo
y no me pertenece.

miércoles, 23 de octubre de 2019

En silencio - Thomas Merton - Norteamericano nacido en Francia


Be still.
Listen to the stones of the wall.
Be silent, they try
to speak your

name.
Listen
to the living walls.

Who are you?
Who
are you? Whose
silence are you?

Who (be quiet)
are you (as these stones
are quiet). Do not
think of what you are
still less of
what you may one day be.

Rather
be what you are (but who?)
be the unthinkable one
you do not know.

O be still, while
you are still alive,
and all things live around you

speaking (I do not hear)
to your own being,
speaking by the unknown
that is in you and in themselves.

“I will try, like them
to be my own silence:
and this is difficult. The whole
world is secretly on fire. The stones
burn, even the stones they burn me.
How can a man be still or
listen to all things burning?
How can he dare to sit with them
when all their silence is on fire?”



En Silencio 

Aguarda.
Escucha las piedras del muro.
Permanece en silencio, ellas tratan
de decir tu nombre.

Escucha
a las paredes vivientes.

¿Quién eres?
¿Quién
eres tú? ¿El silencio
de quién eres?

Quién (permanece callado)
eres tú (así como estas piedras
permanecen calladas).
No pienses sobre aquello que eres
menos
de lo que podrías ser algún día.

Mejor aún
sé lo que tú eres (¿pero quién?)
sé aquello impensable
que desconoces.

O aguarda, mientras
sigas vivo,
y todas las cosas que viven
alrededor tuyo
hablando (yo no escucho)
hacia tu ser más propio,
hablando por lo desconocido
que está en ti y en ellas mismas.

“Trataré, como ellas
de ser mi silencio:
y es difícil. El mundo entero está
secretamente en llamas.
Las piedras queman,
aún las piedras queman.
¿Cómo puede un hombre aguardar
o escuchar a las cosas quemándose?
¿Cómo puede atreverse a sentarse con ellas
cuando todo su silencio está en llamas?”
Versión de Milton Medellín

lunes, 21 de octubre de 2019

Literatura y jazz/ 100 - Fragmento de Puer Profeta - Juan Carlos Marset - España


De qué morir, cómo quejarnos,
todavía nos queda la memoria,
memoria sin recuerdos, sin promesas,
memoria sin adiós, sin ti, sin esperanza.
Los versos de Allen Ginsberg, Thomas Merton,
las risas apagadas de las brujas,
el lomo subrepticio del gato en el café
donde escuchas el jazz de bajo tierra,
todavía te pueden devolver a otro espacio,
la voz de Nick, sarcástica,
los ojos desterrados de McRae,
el llanto pecador de Turrentine,
el saludo de Jesse a cinco dedos
con la pregunta equívoca, terrible:
hombre, ¿qué sube desde ti?,
¿qué sube desde el hombre al hombre?
Mil tapias te rodean todavía
pero ya no maduras
en las pequeñas cosas ni en las grandes,
ya no hay distancia, cuelgas de ti mismo
como la mano inútil que no quieres cortar.
De Puer Profeta
Round Midnight - Carmen McRae

Red Right Hand - Nick Cave & The Bad Seeds

Stanley y Tommy Turrentine - Francia, 1960 
Stanley Turrentine: saxo tenor
Tommy Turrentine: trompeta
Julian Priester: trombón
Bob Boswell: bajo
Max Roach: batería

Cherokee - Jesse Davis

sábado, 19 de octubre de 2019

Literatura y jazz/ 99 - Cantor de jazz - Antonio Jiménez Millán - España


Yo sé de un bar que tiene un gran espejo,
un bar donde esconder la madrugada,
volverla del revés, como ese viejo
abrigo que la moda, despistada,

rescató del olvido. El ron añejo
lleva en notas precisas la mirada
de Chet, Lester y Billie, con un dejo
de tiniebla en la voz sobrecargada.

Y sé de un noble capitán de barra,
navegante en los mares de la farra,
que entrega el corazón y no se rinde

a la fatalidad. Seguid su estela:
el tacto de una copa nos desvela
los vagos sueños que la noche escinde.
Time After Time - Chet Baker - Bélgica, 1964

Easy Living - Lester Young & Billie Holiday, 1937

domingo, 13 de octubre de 2019

Literatura y jazz/ 98 - Nacionalidad - David Mayor - España


Nací cuando el mundo era otra maleza,
después de la muerte de John Coltrane.
Entonces, con fulgurante anhelo miraban
como brasas los que hoy son olvidados
protagonistas: melancólicos o muertos.
Leo qué escribieron algunos cuando nací,
antes, un poco más tarde: que todo está
aún en las manos salvo el despojo rasgo
o el claro delirio. Qué puedo hacer
sino creerles, e intentar nacer de nuevo.
Impressions - John Coltrane Quartet 
John Coltrane: Saxo
McCoy Tyner: Piano 
Jimmy Garrison: Bajo 
Elvin Jones: Batería

jueves, 10 de octubre de 2019

Conciencia de clase - David Mayor -.España


Divido a los escritores entre los que no escriben
-mi padre, tornero fresador, era uno de ellos-
y los que no saben vivir sin escribir -aquí pongo
a mi maestro-: Quijotes ambos adentrándose por
caminos sin camino, inmortales en su luz artificial
y letra de imprenta, siempre destronados por la
mejor página que han leído, siempre jóvenes y bellos
pese al cruel tiempo de los días y la parca que nos
asombra, siempre en un mundo que se derrumba.
No prefieren la vida al honor ni por salvar la vida
pierden la razón de vivir que escribió Juvenal.
Me acompañan más por la actividad que por la
creación, más por la práctica que por la obra.
Con ellos sé de dónde vengo y adónde voy.

Con el resto, por mucho oficio que tengan en la vida y sus
costumbres, no atacaría Troya, no la defendería.
De Conciencia de clase, 2015

martes, 8 de octubre de 2019

Literatura y jazz/ 97 - Haikus/ 20 - Billie Holiday - Iván Carabaño - España


En tu garganta
sol del silencio,
Luna en venganza.
Blue Moon - Billie Holiday, 1952 
Charlie Shavers: trompeta 
Flip Phillips: saxo tenor 
Oscar Peterson: piano 
Barney Kessel: guitarra 
Ray Brown: bajo 
Alvin Stoller: batería

domingo, 6 de octubre de 2019

Besos - Paul Morand - Francia


Baisers

Un baiser
abrège la vie humaine de 3 minutes,
affirme le Département de Psychologie
de Western State College,
Gunnison (col).
Le baiser
provoque de telles palpitations
que le coeur travaille en 4 secondes
plus qu'en 3 minutes.
Les statistiques prouvent
que 480 baisers
raccourcissent la vie d'un jour,
que 2360 baisers
vous privent d'une semaine
et que 148071 baisers,
c'est tout simplemant une année de perdue.



Besos

Un beso
abrevia la vida humana en 3 minutos,
afirma el Departamento de Psicología
del Western State Collage,
Gunnison (Col.).
El beso provoca tales palpitaciones
que el corazón trabaja en 4 segundos
más que en 3 minutos.
Las estadísticas demuestran
que 480 besos
acortan la vida en un día,
que 2.360 besos
os privan de una semana
y que 148.071 besos,
son sencillamente un año perdido.

viernes, 4 de octubre de 2019

Quejas en las gradas de jade - Li Po - China


Las gradas de jade blanco
están cubiertas de un rocío diáfano.
A media noche, el frío traspasa
las pantuflas de seda.
Dejando caer la persiana cristalina,
la doncella contempla
una redonda luna de otoño.
Traducción de Guojian Chen
Li Po

miércoles, 2 de octubre de 2019

Microrrelatos/ 38 - Dreamtigers - Jorge Luis Borges - Argentina


En la infancia yo ejercí con fervor la adoración del tigre: no el tigre overo de los camalotes del Paraná y de la confusión amazónica, sino el tigre rayado, asiático, real, que sólo pueden afrontar los hombres de guerra, sobre un castillo encima de un elefante. Yo solía demorarme sin fin ante una de las jaulas en el Zoológico; yo apreciaba las vastas enciclopedias y los libros de historia natural, por el esplendor de sus tigres. (Todavía me acuerdo de esas figuras: yo que no puedo recordar sin error la frente o la sonrisa de una mujer.) Pasó la infancia, caducaron los tigres y su pasión, pero todavía están en mis sueños. En esa napa sumergida o caótica siguen prevaleciendo y así: Dormido, me distrae un sueño cualquiera y de pronto sé que es un sueño. Suelo pensar entonces: Éste es un sueño, una pura invención de mi voluntad, y ya que tengo un ilimitado poder, voy a causar un tigre. ¡Oh, incompetencia! Nunca mis sueños saben engendrar la apetecida fiera. Aparece el tigre, eso sí, pero disecado o endeble, o con impuras variaciones de forma, o de un tamaño inadmisible, o harto fugaz, o tirando a perro o a pájaro.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Nadie - César Seco - Venezuela


Volveré por esa calle donde nadie
me recuerda y todos me conocen.
Caminaré por esta otra donde me
ignoran y ninguna sabe nada de mí.
atravesaré aquel callejón oscuro y
tal vez el ojo que me sigue sólo vea
la sombra que la escasa luz de ese
poste fija en la esquina pensando
a dónde ir. Estaré allí esperando
nada o esperando todo. Acaso sea
la calle contigua la que me lleve a
ese otro lugar distinto a donde iba
y no llegué. La vida no se detiene
a esperar a nadie. Sólo puede mirarme
de reojo mientras paso, pero no es
su ojo lo que anhelo, lo que persigo
es el olvido que no aparece mientras
sigo, aunque lo presienta caminando
adelante distraído o sospeche ya que
no existe porque no me ha visto.
De Nadie y Ninguno, 2015

domingo, 29 de septiembre de 2019

Mansilla y los Espías: El espía de los grillos - Fernando Mansilla - España


She Came in Through the Bathroom Window
Abbey Road
John Lennon y Paul  McCartney

Todo comenzó con un grillo que se coló por la ventana del cuarto de baño. Se instaló luego en alguna rendija de la cocina. Y cantabas todas las noches, hermano grillo. Yo te escuchaba con gusto, te escribí un poema, nos hicimos amigos. Pero claro, no todo el mundo opinaba lo mismo. No a todos complacía aquella música monótona y algo obsesiva. Una noche (qué noche la de aquel día) el grillo —algo descontrolado— subió el volumen de su música, los vecinos se quejaron, y en mi casa mis familiares me dijeron que le diera con la zapatilla: «Dale con la zapatilla». «Quedad tranquilos», les dije. Y concluía el poema: «Si supieran que yo soy un espía de los grillos». O sea, que no me dio la gana de darle con la zapatilla.
Así que de momento salvó la vida pero tuvo que huir ante las amenazas. Seguimos su pista hasta los Montes de Toledo, donde supe que se había establecido. Y no me preguntéis cómo diantres llegó tan lejos. El caso es que se hallaba cantando en dichos montes cuando una noche de luna llena se le cruzó en el camino un niño que acababa de hacer su Primera Comunión y que vestía traje de almirante y calzaba zapatos de charol. Lo mató sin piedad y sin pensarlo demasiado. Alzó su zapato y cumplió su destino.  2 7
«Chao chao», cantó el niño para despedirse, «chao chao, jamás me olvides mi amor». Aquel niño verdugo de siete años lo pisó con su negro zapato, donde brillaba la muerte y se reflejaba la luna. Alrededor de la tragedia montamos un espectáculo con un título: «El Espía de los Grillos». Y ya de rebote un nombre para el grupo: Mansilla y los Espías. Y es que, tal como se decía en el dosier del espectáculo: «[…] utilizan su condición de espías para revelarnos los secretos y entresijos del ser humano, de la condición humana, del espectáculo humano. Eso es lo que importa».
En fin… murió el grillo, se le hizo un espléndido funeral y se le escribieron poemas y epitafios.
Pasaron los años. A veces se habla de cambiar el nombre del grupo. Espías… ¿por qué? Busquemos otro nombre mejor. Se habló de llamarnos Los Mansillas, pero desestimamos la propuesta. Ya había un grupo con ese mismo nombre. Hicimos una lista de nombres posibles:

• Mansilla y los Micropuntos.
• Mansilla y los Confieso.
• Mansillórum.
• Mansilla y los Ygriega.
• Mansilla y sus dos hippies.

Y muchos más que ahora no recuerdo.

Ninguno cuajó.
Y seguimos siendo Mansilla y los Espías. Mientras canten los grillos. O no.

Mis uñas lucen negro carbón
pero no es mierda
es luto
porque ayer
murió un grillo
y me da la gana
de enlutar mis uñas
 tres días
           por él.
Todas las noches
disfruté su música
            era magnífico
era tan pequeño
            y humilde.
Murió ayer
de manera violenta
aplastado por un zapato de charol
que calzaba un verdugo de siete años
vestido de almirante
con el cuerpo de Dios
          en el estómago.
          Tan feliz
en el día
            de su Primera Comunión.
Sevilla, diciembre de 2016

jueves, 26 de septiembre de 2019

Transitamos el centro y las afueras - Javier Hernando Herráez - España


Ahora que he ido y he vuelto,
que he visto lo que había allí y lo que hay acá,
que me han visto pasear por aquellas calles
y me han visto pasear por éstas,
que he probado vinos de ese lado del río
y vinos de éste, blancos y tintos,
ahora, que tengo una idea más completa del paisaje,
que he dejado que pasase el tiempo sin temor
a que pasase,
que se me han muerto mascotas y familiares,
que he escrito poemas a las mascotas,
pero no he escrito nunca poemas a los familiares;
ahora que me he dado cuenta de los errores:
de los aciertos que son errores
y de los errores que siguen siendo errores;
ahora que estoy aquí,
repitiéndome de nuevo, como un completo imbécil
que no ha sido todavía capaz de aprender de que va esto;
ahora,
que volverá incansable, una y otra vez,
hasta que ya no vuelva;
ahora que soy el zorro atropellado en la carretera
de tanto cruzar de un lado al otro,
ahora que te he dado un buen susto
cuando conducías por la noche, de regreso a casa;
ahora, me pregunto.
De Todos los animales muertos en la carretera, 2016

viernes, 20 de septiembre de 2019

Fragmentos de Enunciado - Sergio Gaspar - España


El camarero ciego debe servir un güisqui de malta en la mesa 24. Se lo ha pedido el esposo de un matrimonio que lleva tres mil doscientos ochenta y siete días esforzándose por no divorciarse, un licoroso dúo que dura y permanece sentado en la mesa 21, una mesa a la que han viajado esta mujer y este hombre con la intención de celebrar, más o menos contiguos, menos y más aburridos, el aniversario noveno de su lance nupcial. El hombre del matrimonio lo ha intentado todo y-o-pero la mujer bebe agua con gas. Para ser más precisos, se ha pasado los nueve años de su matrimonio bebiendo agua con gas y observando sin entusiasmo a su marido, quien a su vez consumía los nueve años de su matrimonio bebiendo güisqui de malta y manejando con fracaso creciente el videojuego en el que su esposa ingería e ingiere, inmutable, hectolitros y más hectolitros de agua con gas durante la historia de su matrimonio líquido, tan líquido como la sociedad en la que ambos se insultan y-o-pero se besan como moléculas ágiles que se sospechan distintas, pagan hipotecas juntos pero-o-y viven alejándose, en un trueque complejo de salivas y de incertidumbres, mientras crece la hierba del miedo y continúan creciendo las metáforas, las cortadoras del césped, porque tal vez y quizás no hayamos hecho otra cosa que viajar de metáfora en metáfora en busca de la metáfora que nos resultase útil, porque muchas lo serán y todas dejaron de serlo, estuvimos en la caverna, en un barco borracho, en una catedral en ruinas y levantando una catedral, en un vertedero, en un burdel, en una noche oscura y en una casa sosegada, en un teatro o un sueño, en un río, en una película, en un ordenador, hemos viajado por tantos sitios únicamente procurando habitar el mismo sitio inhabitable ¿o simplemente incómodo? ¿cómo llamar inhabitable a la vida si no hacemos otra cosa que vivir? donde tendremos que habitar, buscando permanecer cómodos en esta casa demasiado grande para dibujarla si no es con una metáfora, me aburro de enumerarlas, como se aburre y bosteza esta mujer sentada en la mesa 21, luego junta sus labios de nuevo y se guarda el bostezo como un pintalabios en el bolso y bebe la quinta botella de agua con gas de la noche, me aburro de enumerar botellas y metáforas, me gustaría algunas veces que concluyese esta partida que no termina de terminar interminable, esta serie televisiva que no termina de terminarse, algunas veces se me ocurre que la sucesión de palabras

en en

                                                      no es una errata, un desliz que haya pasado desapercibido a quien corrige el texto, a veces pienso que es el texto que alguien y yo queríamos escribir exactamente, el lugar en el que detener el movimiento, sostenerlo entre las manos y con la mente, descansar contiguos de cansarnos, al menos durante un rato, ¿no recuerdas?, recuérdalo, sucedió hace un momento, estuvimos en la caverna, en un barco borracho, en una catedral en ruinas y levantando una catedral, en un vertedero, en un burdel, en una noche oscura y en una casa sosegada, en un teatro, en un sueño, en un río, estuvimos en. Entra ahora en este en. A veces creo que en este en termina el viaje. Luego me levanto, miro por la ventana, o por la página leída, o cierro los ojos, y continúo viajando. Lo mismo que esta mujer, aprovechando que su marido ha dejado vacía la mesa 21 para reclamar al camarero ciego su güisqui de malta, se levanta de la mesa 24 y se sienta en la 21. O se sienta en. Piénsalo. Si el lugar era en, estuvimos y no estuvimos al mismo tiempo en todas las escenas, en la mesa 24 y tampoco en la 21, estaremos y tampoco estaremos allí. Pero más vale que no pierdas demasiado tu tiempo pensando esas cosas, al menos por ahora, porque esta mujer y este hombre continúan despidiéndose del mundo de los sólidos, se aburren en una materia líquida, dentro de una gota de agua suspendida de un grifo mal cerrado, o nadando paralelos por el interior de una lágrima, o sumergidos en una de las bolas de mercurio del termómetro que rompió ayer uno de los nueve hijos de su matrimonio, porque hay que saberlo, aunque también reconozco que no sabría explicarte por qué debemos esforzarnos en saberlo, ni para qué sirve este dato, ni qué conocimiento funda, qué paradigma hunde, pero hay que saber de nuevo que el esposo de este matrimonio lo ha intentado todo durante estos tantos años líquidos, eso sí, sin perdonar ni un día su deber de beberse al menos media docena diaria de güisquis de malta, pero hay que saberlo, pese a todo, porque el hombre de este matrimonio la ha convertido con paciencia en nueve veces madre, porque tuvieron tres veces trillizos tras tres tratamientos de fecundación en vidrio, se hizo la vasectomía porque ella se lo pidió en un bar una tarde, entre la quinta y la sexta botella de agua con gas de la tarde, se deshizo la vasectomía porque ella se lo rogó en la cocina del hogar una mañana, entre la primera y la segunda botella de agua con gas del día naciendo, porque se circuncidó cuando ella se convirtió al judaísmo, porque se casó con otras tres esposas cuando su esposa se convirtió al islamismo, porque se vio forzado a contratar a un matón colombiano para librarse de sus tres mujeres musulmanas cuando su legítima mujer, cada vez más líquida, más informe a cada forma renovada, decidió regresar a la casa del padre. Creo que lo diré más adelante, o creo que diré algo parecido, o que repetiré palabras que otros ya repitieron: llegará al punto del que arrancó su viaje y pisará el lugar por primera vez. El lugar era en. Ahí está ella, bebiendo agua con gas, cada vez más gaseosa. Un globo detenido por el techo del cuarto en el que duerme un niño, por ejemplo. Las gotas minúsculas del ambientador en los cines de la infancia, otro ejemplo. El humo de los carajillos en los cafetines, cuando la idea del diluvio se disolvió en el aire, tercer ejemplo. El olor del tomillo aplastado por los cazadores. Me aburren también las enumeraciones. Es como rezar el rosario, o tirarse pedos o el idioma del culo o pájaros que vuelan, que parten de su puerto, naves en el aire, nubes sobre el agua. Me aburren las metáforas y las enumeraciones. No nos vamos a salvar, definitivamente, aunque nos olvidemos durante el juego de que no somos el indio montado en su caballo de plástico que empujas con la mano. No saldremos de en. Estamos en y las cosas son.

[…]

Y las cosas son. Igual que ahora está en la mesa 21 la cosaesposacadavezmasgaseosa, esa cosaesposa que enciende con parsimonia un cigarrillo mientras observa asumarido, sentado aún en la mesa 24, o tal vez caminando hacia la barra desde la que el camarero ciego deberá partir para servir un güisqui de malta en la mesa ocupada en contener su vacío. El camarero ciego se esfuerza, busca, se huele las manos y tantea, vuelve a olerse las manos, encuentra por fin la botella de malta, la que ha tenido la precaución de bañar en perfume Chanel 5 para distinguirla del resto de hogares en los que vive el universo de los líquidos. El camarero calcula el volumen que desciende al vaso, como el ángel de la anunciación, como un grupo de turistas japoneses bajando al metro por las escaleras mecánicas, el camarero deposita tres cubitos de hielo —antes, higiénico, los ha olido para comprobar que no tuviesen sabor a pescado o a hierba o a miedo—, rebusca en busca de un posavasos, de una servilleta, respira hondo, se siente bien al sentirse por un momento que no es un inútil, pese a serlo en todo momento, que no es un discapacitado, pese a serlo también, o un inútil otra vez cuando se disuelva el efecto narcotizante del eufemismo, cuando se evapore la magia de lo políticamente correcto, porque esta tarde he leído en el periódico occidentalprogresistademocrático o-y enemigoopresorherejedelislam de turno que algunos terroristas islámicos y-o soldados en la defensa del islam compran o-y salvan de la miseria en la que viven a ni- ños tarados y-o discapacitados con la malignaimpía o-y píabenigna intención de inmolarlos y-o reeducarlos como terroristas o-y soldados suicidas y-o mártires del islam, y he pensado, por un momento he creído que estas nuevas palabras podrían ser el comienzo de un enunciado distinto, de una distinta sucesión de palabras tal vez pero quizás menos inútiles que la sucesión de las anteriores, pero pronto comprendo que todo está siendo en realidad el mismo enunciado, como un truco de magia, como sacarse otra sucesión de palabras de la manga, o de detrás de la oreja del espectador que ha subido al escenario, un truco que aplaudirá la crítica durante un tiempo, con el que puede ganarse el Planeta, o el Pulitzer, o el Hermanos Argensola, hasta que el truco se gaste, como un sistema operativo que ya pocos usan, como un diseño de gafas que ha pasado de moda, como llevar patillas de hacha, como más tarde y tiempo no llevar patillas, o después volver a llevarlas, como el bikini abandonado en el armario, como cuando fuimos marxistas, como cuando esa cosaesposagaseosa guarda todos sus bañadores de una pieza en el armario y saca de una bolsa de Woman Secret un bikini de moda, qué más da, me aburren las enumeraciones.

[…]

Y, sin embargo, no tendremos más remedio que seguir enumerando, produciendo, coches, vestidos, textos, metáforas, hijos, deberemos seguir enumerando, el camarero ciego busca, se huele las manos, encuentra un posavasos, una correcta servilleta de papel, se siente bien porque no se siente inútil, tal vez espera oír el comienzo de los aplausos, como un mago ciego actuando en un teatro vacío, se inclina ante las butacas al terminar la sucesión de trucos, se inclina otra vez, y otra, hasta que al final se cansa, o comprende, o se cansa de comprender, pero el camarero ciego ha tenido su noche de suerte en Salamanca, se desencadena de pronto una tormenta en el bar y tres rayos, o cuatro, o cinco, fulminantes, líricos, aterrizan en su cuerpo tarado, o discapacitado, o cuerpo solamente, y lo dejan frito y tetrapléjico. Trece días más tarde, o catorce, o veinte, el esposo que intenta no divorciarse, harto de esperar, se aproxima a la barra. Su mujer, ocho días antes, o ahora mismo, aprovechando que la mesa 21 se ha quedado vacía, come, duerme, se peina, se levanta, se acerca, se sienta en la mesa vacía. ¿Cuál es la raíz de la tragedia? El marido acerca los dedos índice y corazón a los ojos del camarero ciego —recordemos que lleva trece días sin poder cortarse las uñas, seguramente quince, incluso tal vez veinte, esperando a que le sirvan un güisqui de malta— hasta hundirlos en ese par de charcos muertos. Recuerdo que una vez devolví una trucha al agua. Lo recuerdo como si todavía tuviese que suceder. La separé del anzuelo, con cuidado, la sostuve entre mis manos unos momentos, la devolví al agua. He olvidado todas las truchas de mi vida, pero aquel animal está ahora conmigo, en esta habitación de hospital: aquí. Aquí podría concluir este enunciado y estaría muy bien terminar. Sería necesario pero no sería necesario. Un aquí donde coincidiesen final y fin, un lugar que no existe y que está en todas partes.
De Once enunciados