Chet Baker - Like Someone In Love

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jueves, 8 de febrero de 2018

Una forma de poesía - Luis Cremades - España


Esperándote, busco refugio en ti.

Sabes, al menos tú,
que existen diferentes
lenguajes, que es difícil
traducir la vida
que fluye en ellos.

¿De qué hablan? De la risa
y de la muerte: cara y cruz.

Sobre todo hablan de nosotros,
sin parar, sin saberlo,
de los vínculos que hemos creado
y que nos unen, nos separan
cuando forcejeamos
si se hace necesario liberarnos.

Nos sentimos a veces
esclavos de nosotros, peleamos
para zafarnos de ataduras.
Una forma de poesía:
quisiéramos ser aire transparente.

Parecer, como el aire, invencibles.
El aire que levanta los aviones,
encrespa el mar, empuja barcos;
aire donde se eleva el humo.
El recuerdo de nuestros padres
es un aire gastado que respira,
que nos sostiene y nos retiene.
Estamos forcejeando, olvidándonos;
del esfuerzo se nos sale un gemido,
palabras de un lenguaje que ignoramos.

Desvanecernos como el aire,
como una emoción, cualquier emoción
que tiende a desaparecer.
El aire que llevamos,
el aliento que somos
fluye entre los pulmones
como un abismo, como
un emblema: divisa de un ser dividido.
Perdemos el aliento
en un gemido hondo
que no entendemos: nombre
de una necesidad desconocida.

martes, 6 de febrero de 2018

Una canción en la tormenta - Rudyard Kipling - India-Gran Bretaña


Asegúrate bien de que a tu lado peleen
los océanos eternos, aunque esta noche
el viento en contra y las mareas
nos hagan su juguete.
A fuerza de tiempo, no de guerra,
en medio del peligro nos guiamos:
Sea bienvenida entonces la descortesía del Destino
dondequiera que aparezca
                   en todo tiempo de angustia y también
                   en el de nuestra salvación,
                   el juego vence siempre al jugador
                   y el barco a su tripulación.

De la niebla salen rumbo a la tiniebla
las olas que brillan y se encrespan.
Casi estas aguas sin conciencia se comportan
como si tuviesen alma-
casi como si hubieran pactado sumergir
nuestra bandera debajo de sus aguas verdes:
sea bienvenida entonces la descortesía del Destino
dondequiera que pueda verse, etc.

Asegúrate bien, a pesar de que las olas y el viento
en reserva guardan ráfagas aún más poderosas,
que los que cumplimos las guardias asignadas
ni por un instante descuidemos la vigilancia.
Y mientras nuestra proa flotando rechaza
cada carrera frustrada de las olas,
canta, sea bienvenida la descortesía del Destino
dondequiera que se desvele, etc.

No importa que sea barrida la cubierta
y se rompan la arboladura, el maderamen-
de cualquier pérdida podremos sacar provecho
salvo de la pérdida del regreso.
Por eso, entre estos Diablos y nuestra astucia
deja que la cortesía de las trompetas suene,
y que sea bienvenida la descortesía del Destino,
dondequiera que se encuentre, etc.

Asegúrate bien, aunque en poder nuestro
nada quede para dar
salvo sitio y fecha para encontrar el fin,
y deja de esforzarte por vivir,
que hasta que éstos se disuelvan, nuestra Orden se mantiene,
nuestro Servicio aquí nos ata.
Sea bienvenida entonces la descortesía del Destino,
dondequiera que aparezca,
                   en todo tiempo de angustia y también
                   en el de nuestro triunfo,
                   el juego vence siempre al jugador
                   y el barco a su tripulación.
Versión de Luis Cremades