Chet Baker - Like Someone In Love

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domingo, 11 de noviembre de 2018

Poesía del vino/ 32 - Al vino - Jorge Luis Borges - Argentina


En el bronce de Homero resplandece tu nombre,
negro vino que alegras el corazón del hombre.

Siglos de siglos hace que vas de mano en mano
desde el ritón del griego al cuerno del germano.

En la aurora ya estabas. A las generaciones
les diste en el camino tu fuego y tus leones.

Junto a aquel otro río de noches y de días
corre el tuyo que aclaman amigos y alegrías,

Vino que como un Éufrates patriarcal y profundo
vas fluyendo a lo largo de la historia del mundo.

En tu cristal que vive nuestros ojos han visto
una roja metáfora de la sangre de Cristo.

En las arrebatadas estrofas de sufí
eres la cimitarra, la rosa y el rubí.

Que otros en tu Leteo beban un triste olvido;
yo busco en ti las fiestas del fervor compartido.

Sésamo con el cual antiguas noches abro
y en la dura tiniebla, dádiva y candelabro.

Vino del mutuo amor o la roja pelea,
alguna vez te llamaré. Que así sea.
De El otro, el mismo, 1964

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Poesía del vino / 31 - En un festín - Anacreonte - Antigua Grecia


Alegres y gozosos,
dulce vino bebamos,
y en festivos cantares
celebremos a Baco,
al inventor del baile,
al amante del canto,
del niño Amor amigo
y de Venus amado.

De beodez amable
al padre soberano
de la risa y placeres,
que disipa cuidados,
que el dolor adormece;
y cuando el dulce vaso
los jóvenes ofrecen
de su licor mezclado,
cual viento impetuosos
van en tropel volando
los tristes pensamientos;
bebamos, pues, bebamos,
y en espumosas copas
embriaguemos cuidados.

¿Qué utilidad te viene
de los lamentos vanos?
Lo por venir, ¿quién sabe?
Pues al mortal no es dado
el saber de su vida
el destinado a plazo.

Por eso, yo, por eso,
bebiendo dulces vasos,
quiero danzas festivas
y de esencias bañado,
con hermosas doncellas
trabas lascivos lazos.

Tome pesar quien quiera,
aflíjanle cuidados,
y nosotros, contentos,
dulce vino bebamos,
y en festivos cantares
celebremos a Baco.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Poesía del vino/ 30 - El espíritu del vino - Miguel Ángel Velasco - España


Para Albert Hofmann
Una gota del caldo
de la abundancia,
de la cuba del mundo, del espíritu
del vino del Grial precipitado
en una uva, no, en una pepita
de una pepita.
Es una sola gota de apretado
rocío pero en ella
está el sol con su rosa de estallido,
el cedazo en turbión de la intemperie;
y en esa gota pura desembocan
los caudalosos ríos
de la tierra, las savias
de salvias y yuremas y beleños,
el recio jugo de la damajuana
del cactus cimarrón,
el aceite que enciende el candelabro
del estramonio, la saliva
abrasadora de la belladona
y el fermento del sueño, su hondo lúpulo.
Y allí puja el espíritu que amasa
La espora del portento.
El que fragua tronante en el caldero
Su conjuro de miel y profecía.
El que en la selva oscura nos enseña
Por boca de anaconda
Desde la amarga liana de los muertos.
De Fuego de rueda, 2006

domingo, 27 de mayo de 2018

Poesía del vino/ 29 - Despierto de la embriaguez en un día primaveral - Li Po - China


La vida es un largo sueño.
¿Para qué abrumarla con fatigas?
Por eso, todo el día estoy ebrio.
Abatido, me acuesto
junto a una columna de la puerta.
Al despertar, miro más allá del patio,
y veo un ave que canta entre las flores.
La interpelo:
"¿En qué estación del año estamos?".
"¡Vaya pregunta!
¿No ves que es la primavera
quien hace hablar, con su brisa,
a la oropéndola vagabunda?".
Conmovido, quiero arrancarme un suspiro.
Mas prefiero volver a servirme vino.
Canto en voz alta, esperando la luna.
Al terminar, todo queda en el olvido.
Traducción de Guojian Chen
Li Po

domingo, 18 de marzo de 2018

Poesía del vino/ 28 - Llorando la desaparición de Ji, el buen destilador de vino - Li Po - China


En el otro mundo,
el anciano Ji seguirá destilando su vino.
¿Pero a quién se lo venderá,
si Li Po no está allá?
Traducción de Guojian Chen
Li Po

lunes, 25 de septiembre de 2017

Poesía del vino/ 27 - Delante del vino - Li Po - China


Vino de uva… Copa de oro…
Una doncella de Wu de quince años
llega sobre un airoso caballo.
Sus cejas están pintadas de negro,
y sus zapatos son de satén rojo.
Habla con una pronunciación extraña,
pero canta con una voz que acaricia.
En el espléndido festín,
se embriaga en los brazos de mi amigo.
Y, bajo el toldo color rosa,
éste no sabe qué hacer.
Traducción de Guojian Chen
Li Po

jueves, 20 de abril de 2017

Poesía del vino/ 26 - Elogio del vino - Kisai - Persia


    Abre los ojos y mira la flor del fenogreco, brillante como una joya en medio del trigo verde, como un ser amado que, con la mejilla sonrosada, ha echado sobre su rostro un velo de seda verde. ¡Qué hermoso el néctar de los rayos del sol cuando su reflejo penetra en el vino! La copa es azul, el vino rojo, los rayos amarillos: se diría que era un fenogreco, violeta y tulipán. Esta claridad que en la copa se insinúa es como cornalina instalada en las perlas. Por esa transparencia y esa pureza, cuando tomas este vino no puedes distinguir la copa del vino, ni de tu mano la copa.
Traducción de Leonor Vernet
sobre la versión francesa de Henri Massé
Kisai

Kisai, nacido en Merv, gozó del favor de los príncipes samánidas y de Mahmud el Gaznaví, al que alabó en sus panegíricos. Por otra parte, chií y con tendencias al ascetismo, exaltó en sus versos a Alí y a la familia santa, si bien celebró el vino en otros versos (tal vez en un sentido místico). Su lengua y su estilo son de los más notables. De su obra no se conservan más que algunos fragmentos. Posiblemente murió después de 1002, fecha indicada por los autores de antologías.

viernes, 20 de enero de 2017

Poesía del vino/ 25 - Carpe Diem/ 14 - Ergo bibamus! - Johann Wolfgang von Goethe - Alemania


Ergo bibamus!

Hier sind wir versammelt zu löblichem Tun;
Drum, Brüderchen! Ergo bibamus.
Die Gläser, sie klingen, Gespräche, sie ruh'n;
Beherziget Ergo bibamus.
Das heißt noch ein altes, ein tüchtiges Wort:
Es passet zum ersten und passet so fort,
Und schallet ein Echo vom festlichen Ort,
Ein herrliches Ergo bibamus.

Ich hatte mein freundliches Liebchen geseh'n,
Da dacht' ich mir: Ergo bibamus.
Und nahte mich traulich; da ließ sie mich steh'n.
Ich half mir und dachte: Bibamus.
Und wenn sie versöhnet euch herzet und küßt
Und wenn ihr das Herzen und Küssen vermißt,
So bleibet nur, bis ihr was Besseres wißt,
Beim tröstlichen Ergo bibamus.

Mich ruft mein Geschick von den Freunden hinweg;
Ihr Redlichen! Ergo bibamus.
Ich scheide von hinnen mit leichtem Gepäck;
Drum doppeltes Ergo bibamus.
Und was auch der Filz von dem Leibe sich schmorgt,
So bleibt für den Heitern doch immer gesorgt,
Weil immer dem Frohen der Fröhliche borgt;
Drum, Brüderchen! Ergo bibamus.

Was sollen wir sagen zum heutigen Tag!
Ich dächte nur: Ergo bibamus.
Er ist nun einmal von besonderem Schlag;
Drum immer aufs neue: Bibamus.
Er führet die Freude durchs offene Tor,
Es glänzen die Wolken, es teilt sich der Flor,
Da scheint uns ein Bildchen, ein göttliches, vor;
Wir klingen und singen: Bibamus.


Ergo bibamus!

Unidos aquí estamos para una accion laudable;
por tanto, hermanos míos, arriba. Ergo bibamus!
Resuenen nuestros vasos y callen nuestas lenguas;
levantar vuestras almas muy bien. Ergo bibamus!
He aquí una sentencia tan vieja como sabia;
conserva su vigencia hoy lo mismo que antaño,
y un eco nos aporta de espléndidos festines,
esta jovial y grata consigna: Ergo bibamus!

Hoy he visto a mi dulceamada placentera;
al punto fui y me dije: "Bueno está. Ergo bibamus!"
Me acerqué sin recelo y ella me acogió bien.
Y entonces repetí mi alegre Ergo bibamus! 
Mas lo mismo si os mima y os acaricia y besa,
que si nos niega adusta su corazón y brazos,
¿qué recurso nos queda, mientras no nos sonríe,
que de nuevo apelar al viejo Ergo bibamus!

De los amigos lejos cruel destino me lleva.
¡Oh fieles camaradas! ¿Qué hacer? Ergo bibamus!
Ya me marcho cargado con liviano bagaje;
quiere decir se impone un doble Ergo bibamus!
Y aunque a veces el cuerpo la carcoma nos roa,
nunca de la alegría vacío el tesoro hallamos;
que el alegre al alegre suele prestar rumboso,
así que, hermanos mios, ¡venga un Ergo bibamus!

Ahora bien: ¿qué debemos cantar en este día?
¡Yo tan sólo pensaba cantar Ergo bibamus!
Pero recuerdo ahora su especial importancia;
así que alzad las voces. De nuevo Ergo bibamus!
Este día se nos mete la dicha por la puerta;
resplandecen las nubes, tiembla el trigo dorado;
y una imagen divina brilla ante nuestros ojos;
así que alegremente cantad Ergo bibamus!
Ergo Bibamus! - Studentenlieder

viernes, 18 de diciembre de 2015

Poesía del vino/ 24 - Embriaguez mística - Iraqi - Persia


El vino con que al principio llenaron su copa se lo robaron al ojo ebrio del copero. Al verse los alegres bebedores dueños de sí mismos, vertieron el vino de la locura en el vaso. Los labios del ser amado a los tonos de vino sirvieron de copa y todos, después de haber bebido, le dieron este nombre: néctar de los enamorados.
    Los rizos de las bellezas ya no encontraron reposo, pues habían introducido la turbación en los corazones. Se hizo sitio en este círculo tanto al malvado como al bueno, y la copa se sirvió tanto al villano como al noble. Golpeando en la explanada la pelota de la belleza, de un solo golpe sometieron este mundo y el del más allá. A guisa de golosinas servidas con el vino, se dispuso de los ojos y de los labios de las hermosas, que ocuparon el lugar del azúcar y de la almendra para los bebedores. Esos labios, deseados por todos los corazones, se han dedicado a injuriar a los que están perdidamente enamorados. Para conquistar en todo momento un corazón, las bellas de cabellos rizados tendieron una trampa, su mirada le dijo al alma cien palabras y su ceja al corazón envió cien mensajes; dicho a escondidas un secreto de su amigo, por todo el universo enseguida ellas lo divulgaron. En este mundo, por donde dolor y tristeza se encuentran, ellas han hecho una mezcolanza a la que han dado el nombre de amor. Desde el momento que ellas han divulgado su secreto, ¿por qué acusar falsamente a Iraqi?
Traducción de Leonor Vernet
sobre la versión francesa de Henri Massé

domingo, 8 de noviembre de 2015

Poesía del vino/ 23 - Tempus fugit/ 19 - Carpe Diem/ 11 - De sí mismo - Anacreonte - Antigua Grecia


Sobre los verdes mirtos recostado
quiero brindar, y sobre tiernos lotos,
y que el Amor, al cuello
con una cinta el palio recogido,
escancie el vino en mi profunda copa.

La breve vida pasa dando vueltas
cual la rueda de un carro,
y cuando se deshagan nuestros huesos
yaceremos en polvo convertidos.

¿Para qué entonces derramar ungüentos
sobre la tierra helada? ¿De qué sirve
libar sobre la tierra que nos cubra?
Mejor úngeme ahora,
coróname de rosas perfumadas
y haz que se acerque la mujer que adoro...

Mientras llega el momento
de acudir a las danzas infernales,
quiero vivir ajeno de cuidados.

sábado, 3 de octubre de 2015

Poesía del vino/ 22 - El racimo de uva - Manutcheri - Persia


La uva de un racimo le dijo al anciano jefe de la aldea: "es el sol quien, desde lejos, me preñó. He pasado unos ciento setenta y tres días en el lecho del sol desbordante de luz: entre nosotros no hubo ni contrato de matrimonio, ni banquete ni ceremonia de esponsales. (Lo confieso), yo no era muy virtuosa; mis antepasados, antaño, tampoco lo fueron. Del radiante sol he quedado preñada; es mi gran pecado y no tengo escusa. Por esto el señor me ha castigado, para servir de ejemplo al universo; ha ennegrecido mi tez, me ha hecho bajar la cabeza y me ha mortificado.
    Al principio, yo era semejante a las bellezas del Edén, con el rostro tan blanco como el vestido de las huríes. Pero el Señor me ha vuelto negra de gruesos labios, sombría, triste y semejante a los secuaces del infierno. Y las avispas se han reído de mí posándose sobre mi rostro y sobre toda mi piel. ¡Las avispas! Y bien, campesino, querría que hoy cogieses un arma parecida a un machete y que con este machete me cortes el cuello, que me eches sobre la espalda de un mercenario y, después, una vez retirado de su cuello, de su espalda, boca arriba en un barreño me lances, que miles de veces con el pie me golpees; por ello, de mí recibirás la recompensa. Pisotearás mis huesos, y mis carnes y mi grasa, mis vasos sanguíneos, mis tendones y mi piel desgarrada; después, recogiendo mi sangre del color del tulipán, pura como el rocío y cálida como las lágrimas del amante separado de aquella a la que ama, verterás esta sangre en un suntuoso tonel y lo mantendrás bien cerrado todo un año. Al final, estarás, sin duda, contento de mí, porque tu celo hacia mí será recompensado. Cuando retires de ese tonel mi sangre, roja como la mano de Moisés en el Sinaí, esa sangre beberás a la salud del príncipe, mientras escuches cantar el arpa, la flauta y la mandora".
Traducción de Leonor Vernet
sobre la versión francesa de Henri Massé
Manutcheri

Abu Nachm Ahmad nació en Damgan (Jurasán) en la primera mitad del siglo XI. Protegido al principio por el emir zyari Manutchar (de donde deriva el nombre Manutcheri), fue presentado a continuación por Onsori a Mahmud el Gaznaví. Vivió placenteramente en la corte de este sultán, cuyo hijo y sucesor, Masud, le distinguió también con sus favores.
    Todavía bajo el influjo de los poetas árabes, como sus predecesores, Manutcheri llamó la atención de Ronsard por su talento y por el papel que representó en la evolución de la poesía persa. Los temas principales de su poesía son el panegírico, la descripción de la naturaleza y el elogio del vino. Se distingue por la frescura de su inspiración, por su habilidad técnica y por la soltura y la elegancia de su estilo.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 19 - Poesía del vino/ 21 - Me quedé con ella a solas...- Abu Muhammad Ali Ibn Hazm - al-Andalus


Me quedé con ella a solas, sin más tercero que el vino,
mientras el ala de la tiniebla nocturna se abría suavemente.
Era una muchacha sin cuya vecindad perdería la vida.
¡Ay de ti! ¿Es que es pecado este anhelo de vivir?
Yo, ella, la copa, el vino blanco y la oscuridad
parecíamos tierra, lluvia, perla, oro y azabache.
Versión de Emilio García Gómez

domingo, 30 de agosto de 2015

Poesía del vino/ 20 - Oda a los compañeros - Alceo - Antigua Grecia


Oda V
A LOS COMPAÑEROS
Bebamos, pues, bebamos:
la lámpara luciente
¿a qué fin la esperamos?
El día va volando brevemente,
y el vino ya en las tazas derramado,
formando mil colores,
brinda y convida al paladar cansado.
El vino delicado,
cuyos dulces favores
debidos son al hijo de Semeje,
y Jove soberano,
que de los males bárbaros se duele,
y al Olvido los da con franca mano,
derrama, pues, derrama:
colma este vaso; aquél al punto llena,
que el uno al otro llama,
y haz una mezcla buena
a dos de vino ardiente
juntando uno de agua solamente.

viernes, 14 de agosto de 2015

Poesía del vino/ 19 - Vino y amor - Propercio - Roma


Libro II
Elegía 33b

Vino y amor

¿No me oyes y permites que mis palabras sean juguete
     del viento, cuando ya los bueyes de Icario1 hacen
     declinar las lentas estrellas?
Bebes impasible: ni la media noche puede doblegarte;
     ¿todavía no se han cansado tus manos de tirar los dados?
¡Ay, maldito quien descubrió el vino puro
     y el primero que contaminó el agua clara con néctar!
Icario, degollado con razón2 por los campesinos de
     Cécrope, ¡tú supiste lo amargo que es el olor a pámpano!
¡También tú, centauro Euritión, moriste a causa del vino,
     y no menos tú, Polifemo, debido al vino puro de Ismaro!
Con el vino se aja la belleza, con el vino se marchita la
     juventud, con el vino a menudo la amante no reconoce
     a su amado.
¡Desgraciado de mí! ¡Ni una pizca le ha cambiado el
     mucho Lieo! ¡Sigue bebiendo: eres hermosa: nada te
     perjudica el vino!
Cuando flores que cuelgan de tu frente se posan en tu
     copa y lees mis poemas con voz queda,
que tu mesa se humedezca al derramarse con profusión
     el Falerno y haga suaves espumas en cáliz de oro.
Con todo, ninguna se retira con gusto sola al lecho:
     hay algo que Amor os empuja a buscar.
Siempre es más fuerte la pasión con amantes ausentes:
     el acceso prolongado empequeñece a los amantes
     asiduos.
Traducción y notas de Antonio Ramírez de Verger

1 La constelación del Boyero o Bootes, cuya estrella más brillante es Arturo.
2 Según Propercio. Pero la realidad fue que la muerte de Icario a manos de unos campesinos se debió a un desgraciado malentendido, pues pensaron que Ícaro había intoxicado a otros compañeros con veneno, cuando la verdad era que estaban durmiendo por el efecto placentero del vino.

lunes, 18 de mayo de 2015

Poesía del vino/ 18 - Carmina XXVII - Catulo - Roma


Muchacho que nos sirves el añejo Falerno, lléname las copas de un vino más fuerte, como lo ordena la ley de Postumia, nuestra reina,1 más ebria que un grano de uva ebrio. Y vosotras, aguas, marchaos a donde os plazca, peste del vino; emigrad entre la gente austera: aquí sólo hay puro vino tioniano.2
Traducción  y notas de Miguel Dolç

1 Los comensales la habían elegido para presidir el festín como reina: ella ordenaba la calidad de los vinos, el número de copas que se debían servir y el reparto de los manjares.
2 En los banquetes el vino era mezclado con agua, en partes iguales al principio; después iba en aumento la proporción del vino. Con vino tioniano se refiere al propio de Tioneo o Baco, es decir, vino sin mezcla.

domingo, 16 de marzo de 2014

Poesía del vino/ 17 - Himno a las virtudes del vino - Liu Ling - China


Había un señor llamado Gran Personaje
para quien Cielo y Tierra no eran más que
una mañana de su vida,
una miríada de tiempo,
apenas un instante,
el sol y la luna,
una puerta y una ventana a sus ojos,
las ocho direcciones, la frontera del país y
viajaba por doquier sin dejar huellas ni rastro,
sin tener domicilio fijo, ni choza, ni habitación,
por cortinas el cielo, por mantas la tierra,
él vagaba por todos lados según sus ganas.
Cuando descansaba sostenía un vaso y
cuando andaba llevaba una botella,
que el vino, y sólo el vino, tenía como pertenencias,
¡qué le importaba a él el resto!

Y había un noble, un tal Gran Duque Importante y
un erudito retirado, el Señor Me lo Sé Todo,
quienes escucharon rumores
del comportamiento de nuestro héroe
y se acercaron a él para discutir
acerca de esto y de aquello.
Sacudiendo sus mangas y llenando su pecho
con miradas fulminantes y dientes apretados
estuvieron dando cátedra
acerca de los ritos y las leyes y
qué sí y que no, bueno y malo,
se levantaban como picas.

A todo esto el Gran Personaje
tomó su jarra llena hasta el cuello
y se bebió todas las líneas,
sacudió su barba,
se reclinó contra un tronco y
estiró sus piernas,
apoyó su cabeza en una madera y
cómodo con su trapos,
sin pensar siquiera, sin ninguna ansiedad,
su felicidad suave e inalterable,
ora totalmente perplejo por el vino
ora apenas atento,
escuchaba en calma el rugir del trueno,
o fijaba su mirada sin ver
en la gran cabeza del sabelotodo.
El frío o el calor no le afectan,
de ganancias o deseos no padece tirones,
mira hacia las cosas mundanas, con todos sus enredos,
como si pasaran hojitas flotando por el río,
con sus dos lugartenientes
esperando respuestas a su lado
él contempla cómo las tijeretas vuelan,
sus ires y venires...

jueves, 10 de octubre de 2013

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 15 - Poesía del vino/ 16 - Poema - Semuel Ibn Nagrella - al-Andalus


Vierte la sangre de uvas en copas de cristal puro,
como fuego apresado en el granizo,
y bebe, cuando trinan las aves al alba,
el zumo que brilla en el vaso como la luz.
Su aspecto es rojo y agrada a quien lo bebe;
se elabora en España, y a la India llega su aroma.
Y no dejéis descansar al vino por las noches,
apagad la candela, ¡que os iluminen vuestras copas,
que en la tumba no hay cantos, ni vino, ni amigos!

Amigo mío, ¿cuándo vendrás a beber mi vino?
El canto del gallo me ha despertado,
no hay sueño en mis pupilas.
Salid a ver por el Oriente
la luz del alba como un hilo escarlata.
Daos prisa, antes que se alce la aurora,
y escanciadme en la copa
mosto oloroso y zumo de granada.

El escanciador llenaba la copa de rubíes,
la ponía sobre una cesta de mimbre multicolor
y la enviaba por el agua al que quería beber,
como a un novio, cual novia, en una litera.

Este vino debería quedar bien guardado,
encerrado en escondrijos sellados
para el que beba con alegría los zumos de la uva
y coja la copa con manos expertas;
para el que observe las normas escritas sabiamente
y tema el castigo después de la muerte.

sábado, 20 de octubre de 2012

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 10 - Poesía del vino/ 15 - Ar-Ruşāfī de Valencia - al-Andalus


  AR-RUŞĀFĪ  DE VALENCIA
(Muerto en 572 de la Hégira = 1177 d.C.)
























ERA una tarde clara que pasamos
entre copas de vino;
al descender, el sol
unía su mejilla con la tierra,
alzaba el céfiro los mantos de las colinas
y el cielo era una espada refulgente.
¡Qué buen lugar para beber,
donde sólo nos ven esas palomas,
las aves que gorjean
y una rama cimbreante,
mientras la oscuridad se bebe
el licor rojo del crepúsculo!
Versión de Carlos Alvar y Jenaro Talens
Ar-Ruşāfī de Valencia

domingo, 4 de marzo de 2012

Poesía del vino/14 - Antiguo Egipto

Elaboración de la cerveza en el Antiguo Egipto
Hallé a mi hermano en la otra orilla del vado,
con una pierna en el agua.
Todo el día pasa,
de cerveza en cerveza,
en compañía de alegres compañeros;
¡Y me enrojece el rostro el incesante vomitar!

***
La hermana pasa el día debajo de mis ramas,
junto al hermano,
ebria de vino de uva y granada,
por la fragancia de la resina, bañada.

***
Cuando la beso y separa los labios,
¡Grande es mi alegría!
Pese a no haber probado la cerveza.

jueves, 11 de agosto de 2011

Poesía del vino/13 - El vino entra en la boca - William Butler Yeats - Irlanda

Vaso de vino - Jan Vermeer
El vino entra en la boca
y el amor entra en los ojos;
esto es todo lo que en verdad conocemos
antes de envejecer y morir.
Así llevo el vaso a mi boca,
y te miro, y suspiro.