Chet Baker - Like Someone In Love

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martes, 6 de diciembre de 2011

Surrealismo al aire libre - Jorge Enrique Adoum - Ecuador

Máquina de coser - Salvador Dalí
El insólito encuentro de una máquina de coser
          y un paraguas en un mesa de operaciones*

o relojes con ojos.
                   De modo que pensábais
que había que inventar los increíbles.
Pero, entonces, ¿no habéis estado
en mi país, en mis países, nunca supísteis
lo que pasa en su paisaje de colores
en cólera, por ejemplo una bota
con espuela y un sombrero de cura
encima de un cadáver, de un indio
por más señas, como si no bastaran
los piojos de su historia, cuentas
de avemarías? Oh, loca simetría de uniformes
en la humilde dictadura del difunto,
y es tan sabido el cada día americano
que también lo morimos de memoria,
y es tan igual a la vejez el hambre
cuando empieza por adentro a desvestirnos,
y están los dientes importantes que nos muerden
la tierra, y la Virgen con gorra y con polainas.

Eso es así, es así, es así más que qué, más
Américas en las bodegas del olvido, más
eco regresando a la puerta del grito,
buscándose la culpa como una culebra.
Qué sabíais, entonces, si no estas estampas,
si no esta atroz baraja del delito,
ni cómo inventaríais nada igual a ese
muerto que murió sin decir nada, llorándose
los gusanos que le quedaban desde
cuando le dejaron un rato sin matarle.
Pero esto no es pintura ni palabra
lograda: sucede, nada más, después
de misa, después de la independencia y otras
tonadas de larga duración. Pero la sangre,
no el llanto, tiene ahora la palabra
y ha de reír mejor el último de tanto.
De Yo me fui con tu nombre por la tierra, 1964

* Bello como el encuentro fortuito, sobre una mesa de disección, de una máquina de coser y un paraguas. Conde de Lautréamont

jueves, 17 de noviembre de 2011

Home Sweet Home - Jorge Enrique Adoum - Ecuador

Dans le lit - Henri de Toulouse-Lautrecde qué carajo sirvió todo el amor sobre todo
si después de todo llegaron las explicaciones
esa excrecencia que le nace al destino
cuando ya se han gastado por el uso los cuerpos
entonces me voy yendo
pero nos quedamos quedándonos
animalmente atados entre nosotros dos

y vivieron felices muchos años
De Prepoemas en postespañol, 1979

lunes, 6 de julio de 2009

La visita - Jorge Enrique Adoum - Ecuador

René Magritte
(Capítulo de novela)

Llamo a la puerta.
-Quién es, pregunto.
-Yo, contesto.
-Adelante, digo.
Yo entro.
Me veo al que fui hace tiempo.
Me espera el que soy ahora.
No se cuál de los dos está más viejo.

Poética a dos voces - Jorge Enrique Adoum - Ecuador

René Magritte
Aves corola que deshoja sin preguntar el viento
" -... vinieron en la noche, derribaron la puerta..."
por sus propios colores perseguidas
" -... hirieron al hermano y quemaron los libros..."
con las alas mojadas en estanques de altura
"-... bajaron a registrar hasta abajo del suelo..."
flechas del paraíso clavadas a su aliento
"-... rompieron los retratos, desgarraron mis ropas..."
las lineales celosas ahogadas del aire
"-... entre caballos se llevaron al marido..."
otoños en exilio forasteras del tiempo
"-... le colgaron de los dedos quebrándole las manos..."
guareciendo su pluma en bodas de algodones
"-... le han dejado con los pies en agua helada..."
amor que se adormece en la ola del vuelo
"-... ha muerto y lo enterraron no sé en dónde..."
con burbujas de nube entre los remos
"-... hoy se llevaron ya hasta a los niños."

Yo quería añadir: Su orden de aluminio...
Pero no puedo, pero no me dejan
y no quiero y me callo.
Tal vez matarlos es ahora el poema más puro.