Chet Baker - Like Someone In Love

lunes, 30 de mayo de 2016

El camino no elegido - Robert Frost - Estados Unidos


The Road Not Taken

Two roads diverged in a yellow wood,
And sorry I could not travel both
And be one traveler, long I stood
And looked down one as far as I could
To where it bent in the undergrowth;

Then took the other, as just as fair
And having perhaps the better claim,
Because it was grassy and wanted wear;
Though as for that, the passing there
Had worn them really about the same,

And both that morning equally lay
In leaves no step had trodden black
Oh, I kept the first for another day!
Yet knowing how way leads on to way,
I doubted if I should ever come back.

I shall be telling this with a sigh
Somewhere ages and ages hence:
Two roads diverged in a wood, and I -
I took the one less traveled by,
And that has made all the difference.


El camino no elegido

Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo, 
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie 
Mirando uno de ellos tan lejos como pude, 
Hasta donde se perdía en la espesura;

Entonces tomé el otro, imparcialmente, 
Y habiendo tenido quizás la elección acertada, 
Pues era tupido y requería uso; 
Aunque en cuanto a lo que vi allí 
Hubiera elegido cualquiera de los dos.

Y ambos esa mañana yacían igualmente, 
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día! 
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante, 
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.

Debo estar diciendo esto con un suspiro 
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, 
Yo tomé el menos transitado, 
Y eso hizo toda la diferencia.
Traducción de María Fernanda Celtasso

sábado, 28 de mayo de 2016

Tal vez no era pensar - Idea Vilariño - Uruguay


Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente,
tenía que pedir sentido a toda cosa.

Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.

Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podrían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.

Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto.
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.

Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.

Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente...

jueves, 26 de mayo de 2016

Poema sin rima pero con metro - Juan Manuel Roca - Colombia


Lamentable que este poema no ocurra en tiempos de
grandes bailes. Las bocas del metro arrojan a las calles que
circundan las vecindades de La Bastilla gentes que de tanto
ir bajo tierra, en la fosa común, tienen el hábito de hablar
a solas. Creo que a veces no reconocen su voz. Lamentable
que estas líneas no ocurran en tiempos de asombro. Porque
he oído violinistas, fagotistas, grandes virtuosos mal vestidos y peor comidos en el metro, tocando para los muertos.

¿Y si el vagón en el que voy fuera una prolongación rodante del cementerio de Père Lachaise? ¿Y si estos seres fueran,
en el parpadeo de las puertas que se cierran y se abren,
presencias de un fantasmario recogido en papeles que
huyen por la calle Vivianne, la calle del viejo conde del otro
mundo, del otro monte, el arisco montevideano? ¿Así que
asisto al jubileo de los muertos? ¿A esta bella escenografía
de catedrales y parques, de jardines y puentes por donde
los seres más vivos que cruzan lo hacen en el pasado?

Lamentable que este silabario no ocurra en un Mayo que
se fue con sus muros levantiscos, sus barricadas, quizá el
último canto de cisne de los vivos. Porque ocurre hoy. Y
el hoy ya no enarbola banderas. Ya no lleva cuchillos bajo
el turbante. Ni siquiera hay, maese Apollinaire, quién robe
Monalisas.

Lamentable escribir un poema en el que un ángel ve sus
alas quebradas en las puertas de un vagón del metro y desciende obediente cuando llega a la estación donde se aplastan los milagros. Ah, señor Apollinaire, usted que dijo que
la rutina y la vejez son nuestras armas enemigas: sepa que
acá se rumia la rutina, se asientan la vejez y sus resabios. La
calle Morgue, buen nombre para todas las calles.
De La farmacia del ángel, 1995

martes, 24 de mayo de 2016

Yo mi sobretodo verde - Humberto Megget - Uruguay


Yo mi sobretodo verde
yo mi cáscara de nuez
yo mi gota de agua
mi río
mi árbol
yo corcel galopando en una orilla
brazos del viento descansando en los árboles
me acostaré tal vez quién sabe en dónde
en el polvo o en un mosquito
para ser el grito de un cocodrilo
o las manos abrazadas al fondo de un río
o en una hoja caído
en una gota de agua envuelto
para no volver nunca
puedo seguir mucho tiempo deambulando en los aires
tal vez tenga la forma invisible de un microbio
o quizá esté en el aletear del vuelo de una mosca
hay tanto
tanto espacio para volar mi cuerpo inútil
tanto manantial donde poner mis pies frágiles
tantos redondeles blancos en los ojos cerrados
que en mi inconsciente voluntad de estar, así
no estoy solo.

domingo, 22 de mayo de 2016

Raro asunto - Miguel d'Ors - España


Raro asunto la vida: yo que pude
nacer en 1529,
o en Pittsburg o archiduque, yo que pude
ser Chesterton o un bonzo, haber nacido
gallego y d’Ors y todas estas cosas.
Raro asunto
que entre la muchedumbre de los siglos,
que existiendo la China innumerable,
y Bosnia, y las cruzadas, y los incas,
fuese a tocarme a mí precisamente
este trabajo amargo de ser yo.
De Es cielo y es azul

viernes, 20 de mayo de 2016

Letanía del ciego que ve - Antonio Colinas - España


El poeta Antonio Colinas ha resultado ganador de la XXV edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que convoca conjuntamente Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca. El premio, aparte de la dotación económica,  lleva aparejado una edición de un poemario antológico del galardonado, con estudio y notas a cargo de un destacado profesor de literatura de la Universidad de Salamanca, además de unas jornadas académicas sobre el premiado.

Esto es lo que ha dicho Colinas al conocer la concesión del premio:

Cuando he recibido esta mañana la noticia, en carretera, he pensado en mi obra, pero sobre todo en mi vida. He pensado en mi vida y en el camino a veces a contracorriente que he llevado, siempre fiel a la palabra y a mi vocación poética.
Colinas reflexiona en un momento de plenitud y en esa frontera de los 70 años que acabo de cumplir, cuando pesan las cervicales y la edad también pesa. ¡Ojalá me quedara en esta situación de alegría, porque siento la cabeza y el corazón lúcidos!

Ha dicho más:

 Hoy en día la poesía es un mensaje a contracorriente al que debemos seguir permaneciendo fieles. Yo soy un autor sensible a la deshumanización, a los problemas medioambientales, me rebelo contra el todo vale, contra la ausencia de valores, esos hechos tristes de este tiempo desnortado en el que estamos en España, en Europa, tal vez en el mundo.
 En esencia la poesía es algo más que un género literario; es más que unas palabras unidas a otras; es más que un juego, es una experiencia muy poderosa fundida con la vida. La poesía nació en la calle y hemos perdido el sentido oral de la palabra vida.

El poema que van ustedes a leer a continuación es uno de los cinco poemas que para la ocasión ha elegido el poeta como sus preferidos:


Letanía del ciego que ve

Que este celeste pan del firmamento
me alimente hasta el último suspiro.
Que estos campos tan fieros y tan puros
me sean buenos, cada día más buenos.
Que si en tiempo de estío se me encienden las manos
con cardos, con ortigas, que al llegar el invierno
los sienta como escarcha en mi tejado.

Que cuando me parezca que he caído,
porque me han derribado,
sólo esté arrodillándome en mi centro.
Que si alguien me golpea muy fuerte
sólo sienta la brisa del pinar, el murmullo
de la fuente serena.
Que si la vida es un acabar,
cual veleta, chirriando en lo más alto,
allá arriba me calme para siempre,
se disuelva mi hierro en el azul.
Que si alguien, de repente, vino para arrancarme
cuanto sembré y planté llorando por las nubes,
me torne en nube yo, me torne en planta,
que sean aún semillas mis dos ojos
en los ojos sin lágrimas del perro.

Que si hay enfermedad sirva para curarme,
sea sólo el inicio de mi renacimiento.
Que si beso y parece que el labio sabe a muerte,
amor venza a la muerte en ese beso.
Que si rindo mi mente y detengo mis pasos,
que si cierro la boca para decirte todo,
y dejo de rozar tu sangre ya sembrada,
que si cierro los ojos y venzo sin luchar
(victoria en la que nada soy ni obtengo),
te tenga a ti, silencio de la cumbre,
o a ese sol abatido que es la nieve,
donde la nada es todo.

Que respirar en paz la música no oída
sea mi último deseo, pues sabed
que, para quien respira
en paz, ya todo el mundo
está dentro de él y en él respira.
Que si insiste la muerte,
que si avanza la edad, y todo y todos
a mi alrededor parecen ir marchándose deprisa,
me venza el mundo al fin en esa luz
que restalla.

Y su fuego
me vaya deshaciendo como llama
de vela: despacio, muy despacio,
como giran arriba extasiados los planetas.
Antonio Colinas

Listado de poetas ganadores del Premio Reina Sofía:

Gonzalo Rojas (Chile) (1992); Claudio Rodríguez (España) (1993); João Cabral de Melo Neto (Brasil) (1994); José Hierro (España) (1995); Ángel González (España) (1996); Álvaro Mutis (Colombia) (1997); José Ángel Valente (España) (1998); Mario Benedetti (Uruguay) (1999); Pere Gimferrer (España) (2000); Nicanor Parra (Chile) (2001); José Antonio Muñoz Rojas (España) (2002); Sophia de Mello Breyner (Portugal) (2003); José Manuel Caballero Bonald (España) (2004); Juan Gelman (Argentina) (2005); Antonio Gamoneda (España) (2006); Blanca Varela (Perú) (2007); Pablo García Baena (España) (2008); José Emilio Pacheco (México) (2009); Francisco Brines (España) (2010); Fina García Marruz (Cuba) (2011); Ernesto Cardenal (Nicaragua) (2012); Nuno Júdice (Portugal) (2013); María Victoria Atencia (España) (2014); Ida Vitale (Uruguay) (2015); Antonio Colinas (España) (2016).

miércoles, 18 de mayo de 2016

Nietzsche - William Ospina - Colombia


Está muriendo un Dios en el centro de un ópalo del color del
crepúsculo.
Está muriendo una hoja de hierba en el pecho de Cristo.
Está muriendo una rosa en el aire estancado de la catedral de
Maguncia,
traspasada en el aire por una quemante aguja del sol.

Está muriendo una llanura donde retozan embriagados leopardos.
Está muriendo un ángel sobre un glaciar blanquísimo.
Está muriendo un barco lleno de ancianos en una colina del
cielo, en un aire cargado de delfines livianos y azules.

Está muriendo una cúpula bajo el asedio de las mariposas.
Está muriendo un lupanar lujoso y sonoro de besos enfermos.
Está muriendo mi corazón bajo los crueles halcones del olvido
de Lou.
Me estoy borrando en sus pupilas bellas y esperanzadas
como lienzos.

Está muriendo un pájaro en un bosque de nubes.
Está muriendo una lucha glacial bajo mis sábanas de seda.
Algo muy bello está borrándose por las bahías de mi infancia.
Algo muy triste calla en sus violines.