Chet Baker - Like Someone In Love

sábado, 29 de octubre de 2011

Para escribir en el álbum de un tirano - Heberto Padilla - Cuba

El Macuto - Oswaldo Guayasamin
Protégete de los vacilantes,
porque un día sabrán lo que no quieren.
Protégete de los balbucientes,
de Juan-el-gago, Pedro-el-mudo,
porque descubrirán un día su voz fuerte.
Protégete de los tímidos y los apabullados,
porque un día dejarán de ponerse de pie cuando entres.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Tempus fugit/7 - Fragmento de Canción a las ruinas de Itálica - Rodrigo Caro - España

Anfiteatro de Itálica (Santiponce - Sevilla)
Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa.
Aquí de Cipión la vencedora
colonia fue; por tierra derribado
yace el temido honor de la espantosa
muralla, y lastimosa
reliquia es solamente.
De su invencible gente
sólo quedan memorias funerales,
donde erraron ya sombras de alto ejemplo.
Este llano fue plaza, allí fue templo,
de todo apenas quedan las señales.
Del gimnasio y las termas regaladas
leves vuelan cenizas desdichadas.
Las torres que desprecio al aire fueron
a su gran pesadumbre se rindieron.

Este despedazado anfiteatro,
impío honor de los dioses, cuya afrenta
publica el amarillo jaramago,
ya reducido a trágico teatro,
¡oh fábula del tiempo, representa
cuánta fue su grandeza, y es su estrago!
¿Cómo en el cerco vago
de su desierta arena
el gran pueblo no suena?
¿Dónde, pues fieras hay, está el desnudo
luchador? ¿Dónde está el atleta fuerte?
Todo desapareció, cambió la suerte
voces alegres en silencio mudo;
mas aun el tiempo da en estos despojos
espectáculos fieros a los ojos:
y miran tan confusos lo presente,
que voces de dolor el alma siente.

Aquí nació aquel rayo de la guerra,
gran padre de la patria, honor de España,
pío, felice, triunfador Trajano,
ante quien muda se postró la tierra,
que ve del sol la cuna, y la que baña
el mar también vencido gaditano.
Aquí de Elio Adriano,
de Teodosio divino,
de Silo peregrino,
rodaron de marfil y oro las cunas.
Aquí, ya de laurel, ya de jazmines,
coronados los vieron los jardines,
que ahora son zarzales y lagunas.
La casa para el César fabricada,
¡ay!, yace de lagartos vil morada.
Casas, jardines, césares murieron,
y aun las piedras que de ellos se escribieron.

Fabio, si tú no lloras, pon atenta
la vista en luengas calles destruidas,
mira mármoles y arcos destrozados,
mira estatuas soberbias que violenta
Némesis derribó, yacer tendidas;
y ya en alto silencio sepultados
sus dueños celebrados.
Así a Troya figuro,
así a su antiguo muro,
y a ti, Roma, a quien queda el nombre apenas,
¡oh patria de los dioses y los reyes!;
y a ti, a quien no valieron justas leyes,
fábrica de Minerva, sabia Atenas,
emulación ayer de las edades,
hoy cenizas, hoy vastas soledades,
que no os respetó el hado, no la muerte,
¡ay!, ni por sabia a ti, ni a ti por fuerte.
[...]

viernes, 21 de octubre de 2011

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 7 - Tempus fugit/ 6 - El luto en al-Andalus - Abu-l-Hasan al-Husri, 'El Ciego' - al-Andalus

Científicos de Al-Andalus
Si es el blanco el color de los vestidos
en Al-Andalus, cosa justa es.

¿No me ves a mí, que me he vestido con el blanco
de las canas, porque estoy de luto por la juventud?

martes, 18 de octubre de 2011

Sé todos los cuentos - León Felipe - España

Avioncitos - Leszek SokolYo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.

Aguaviva interpreta Sé todos los cuentos, con música de Manolo Díaz - 1970

domingo, 16 de octubre de 2011

La guitarra - Federico García Lorca - España

Guitarrista español - Pierre Auguste Renoir
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil
callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.

Vicente Amigo en Córdoba

jueves, 13 de octubre de 2011

Viðrar vel til loftárása* - Julio Ceballos - España

Giorgio De Chirico
Al aparecer, siendo así,
seres miedosos criaturas
frágiles efímeros y mortales
fascinantes seres incomprensibles hemos
llegado a la luna, atravesado océanos hemos
nombrado cada estrella cada especie cada rincón y hemos
logrado esto donde todo
obedece a una norma corresponde a una medida a
un peso a un calibre a una proporción necesaria.
También hemos logrado sobrevivir
a nosotros mismos.

Todo lo demás, el resto,
estaba ahí desde hacía billones de años esa testaruda
perseverancia de las olas. La inconstancia del viento.
El verde sanguíneo de la clorofila. Una nube
hecha de gotas de rocío sobre un valle amaneciendo. Un prado infinito
donde poner a descansar el alma. La azul
efervescencia de los glaciares. Cada primavera dormida en una semilla.
La inquebrantable paciencia de las estaciones. La paz
del musgo cubriendo el destino de las cosas olvidadas. Cualquier
lugar desde el que observar esos ocho miles que llevamos dentro.
La naturaleza fingiendo otros mundos en un mismo planeta.
Todos los ruidos que alimentan el silencio de un paisaje.
Todo lo que intacto quita el aliento. Todo lo que se forma solo.
Todo lo que es tiempo. Todo lo que florece.
Todo lo que sobrecoge a los hombres. Y los empequeñece.

Pero también hay otros hombres. Otros. Fascinados
por el tungsteno de las bombillas y el aroma de las ciudades dormitorio.
Por el parpadeo de los pilotos automáticos. Por el algodonoso cuerpo
de los hongos nucleares. Por las vastas extensiones alquitranadas o
el anaranjado fulgor de una ciudad anocheciendo. El tableteo
de una ametralladora. El ronroneo exacto de una máquina.
El embriagante olor a napalm por las mañanas. Las miradas que talan.
Las palabras que consumen. Las manos que ahogan.
El hormigón contra el que las olas se rompen, el que deshace
los vientos, donde se apaga la luz. Lo alambrado. Lo vallado.
Lo acotado. Lo cartografiado. Lo explorado. Lo explotado.
Lo civilizado. Lo asfaltado. Lo edificado. Lo catalogado. Lo humanizado.
Lo urbanizado. Todo lo examinado. Lo manipulado. Lo homologado. Lo analizado.
Todo lo etiquetado. Lo envasado. Lo embotellado. Lo humanizado.
Todo lo que no es tiempo. Todo lo que no florece.

Hay quien espera
un caos inminente un colapso
el murmullo que precede a la galerna
o una pacífica guerra que se lo lleve todo.
Una colosal nevada. Que lo limpie.

Desde lo alto del Liguardi, un día radiante
domina el valle. Observo
un buitre volando inquietantemente en círculos.
Un suspiro me obliga a tomar aire.

“Ummmmm… qué buen tiempo
para un ataque aéreo.”

* Viðrar vel til loftárása: en islandés, buen tiempo para un ataque aéreo, título de una canción de la banda islandesa Sigur Rós.

Julio Ceballos Rodríguez (Reinosa, 1979), licenciado en Derecho Económico, destaca por su labor cultural en distintas universidades europeas, así como por su enorme riqueza discursiva, plasmada en distintas estrategias comunicativas, tales como el teatro poético–musical, el ensayo, la poesía o fórmulas radiofónicas de marcado carácter experimental. Su obra se encuentra recogida en las obras colectivas 9+2 Al Natural (Daniel Guerra de Viana. Reinosa, 1997), Reinosa. Visiones contemporáneas (Reinosa, 1999) y Amalgama (Casa de Cultura Sánchez Díaz, Reinosa, 2005). Ha ganado diversos premios literarios, entre los que cabe destacar el del Ayuntamiento de Reinosa, la Universidad de Helsinki, Universidad de Deusto, Universidad de Bielefeld o el “José Hierro” de la Ciudad de Santander; asimismo ha prologado el libro de Gabriel Pérez Urrutia El momento aplazado (CuatroAs. Vizcaya, 2000). [Reseña del poemario colectivo Con tu piedra, editado por la Consejería de Medio Ambiente de Cantabria y el Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA)]

lunes, 10 de octubre de 2011

Literatura y jazz/ 43 - Maneras de escuchar un blues - Vicente Gallego - España

Noche de blues - Guillermo Marti Ceballos
A Eloy Sánchez Rosillo
Es hermosa esta noche de verano,
aunque no más hermosa
que cualquier otra noche de verano.
Es hermosa esta noche en que estoy solo,
y fumo, y he dejado
en penumbra la casa mientras suena
un dulce y triste blues,
un blues tan triste y dulce como otros.
Nada en mí, ni en la noche, ni en la música,
se diría especial, y sin embargo
existe algo muy hondo en esas cosas
que parecen sencillas:
una extraña grandeza que no acaba
de ser exaltación, tragedia, paz,
pero que es todo eso, y es también
un sentir claramente
que para que esto ocurra ha sido necesario
apurar estos años, acumular recuerdos,
haber ganado
y haber perdido tantas cosas.
Para que este piano suene así,
para temblar así con esta música,
ha sido necesario
ir llenándola poco a poco
de belleza y de daño, ir llenándola
con nuestra propia vida, para que se parezca
a nuestra propia vida, y suene así:
tan insignificante
y tan grande, tan triste, tan hermosa.

Art Tatum - Stormy Weather