Chet Baker - Like Someone In Love

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Fragmento de Vigilia del Almirante - Augusto Roa Bastos - Paraguay

El sueño - Henri Rousseau, el aduanero
En la naturaleça hay toda especie de seres y plantas cuya utilidad o malignidad no se puede medir, avía dicho el ançiano. E yo me pregunté con cierto estupor si la naturaleça, como dijo el ançiano, en su mesma sabiduría, no regulava a su manera salvaje el equilibrio de la fauna humana, lo mesmo que la flora infinita y el infinito mundo animal en sus más diversas espeçies. Por esta manera, en el mundo primitivo, e con el rasero implacable de los canívales, las raças humanas que viven en la Edad de Oro de esas islas no corren el riesgo de propagarse exçesivamente destruyendo el equilibrio natural del que hablava el ançiano. E me pregunto también con algún repeluzno, si no seremos nosotros, los "hombres llegados del çielo", los canívales que venimos a despellejar e devorar a los gentiles. Destruidos los unos, otros nos destruirán a nosotros, por ley de naturaleça.

Roa Bastos define su Vigilia del Almirante como "un relato de ficción impura, o mixta, oscilante entre la realidad de la fábula y la fábula de la historia. [...] Una obra -según sus propias palabras- heterodoxa, ahistórica, acaso antihistórica, antimaniquea, lejos de la parodia y el pastiche, del anatema y de la hagiografía". Sea como fuere, pocos acontecimientos históricos como el descubrimiento de América ofrecen a los creadores literarios más motivos de inspiración. El viaje de las tres carabelas al otro lado del Atlántico es, sobre todo, una metáfora incomparable.
Se trata de una historia no oficial del descubrimiento de América, que tal vez se inicia con un marino enigmático al que la historia robó su nombre y que ha necesitado quinientos años para nacer como mito. Fue tal vez ese enigmático Piloto -así le identifica Roa Bastos- quien propició que Colón se lanzase años después a su magna aventura.
[...] La Vigilia del Almirante es la historia adivinada del misterioso Piloto, buen navegante y mal cartógrafo, pero también la historia de Cristóbal Colón. Una obra en la que, según el escritor paraguayo, "tanto las coincidencias como las discordancias, los anacronismos, inexactitudes y transgresiones con relación a los textos canónicos son deliberados, pero no arbitrarios ni caprichosos".
JAVIER TOMEO

lunes, 16 de noviembre de 2009

Fragmento de La voluntad - Azorín - España

Azorín - Ignacio ZuloagaAzorín, a raíz de la muerte de Justina, abandonó el pueblo y vino a Madrid. En Madrid su pesimismo instintivo se ha consolidado; su voluntad ha acabado de disgregarse en este espectáculo de vanidades y miserias. Ha sido periodista revolucionario, y ha visto a los revolucionarios en secreta y provechosa concordia con los explotadores. Ha tenido luego la humorada de escribir en periódicos reaccionarios, y ha visto que estos pobres reaccionarios tienen un horror invencible al arte y a la vida.
Azorín, en el fondo, no cree en nada, ni estima acaso más que a tres o cuatro personas entre las innumerables que ha tratado. Lo que le inspira más repugnancia es la frivolidad, la ligereza, la inconsistencia de los hombres de letras. Tal vez éste sea un mal que la política ha creado y fomentado en la literatura. No hay cosa más abyecta que un político: un político es un hombre que se mueve mecánicamente, que pronuncia inconscientemente discursos, que hace promesas sin saber que las hace, que estrecha manos a personas a quienes no conoce, que sonríe, sonríe siempre con una estúpida sonrisa automática... Esta sonrisa Azorín la juzga emblema de la idiotez política. Y esa sonrisa es la que ha encontrado también en el periodismo y en la literatura. El periodismo ha sido el causante de esta contaminación de la literatura. Ya casi no hay literatura. El periodismo ha creado un tipo frívolamente enciclopédico, de estilo brillante, de suficiencia abrumadora. Es el tipo que detestaba Nietzsche: el tipo "que no es nada, pero que lo representa casi todo". Los especialistas han desaparecido: hoy se escribe para el periódico, y el periódico exige que se hable de todo. Dentro de treinta años todos seremos periodistas, es decir, nadie sabrá nada de nada. Nos limitaremos a sospechar las cosas, lo cual tiene la ventaja de que ahorra tiempo y no entristece el espíritu con la melancolía de las lecturas largas...

Lo que valía en 1902, año en que Azorín escribió "La voluntad", sigue valiendo hoy. Es lo que tienen los clásicos y por eso se les denomina así: sus reflexiones son intemporales. Sin duda, Azorín es un clásico.

"Hasta tal punto se proyectó José Martínez Ruiz en el personaje que protagoniza La voluntad (1902) y su continuación, Antonio Azorín (1903), que adoptó su apellido como seudónimo -desde 1904 en colaboraciones periodísticas y desde 1905 en libros- hasta su muerte en 1967.
... Antonio Azorín ha ido acumulando decepciones y frustraciones en todos los órdenes, desde la más alta indagación metafísica (imposibilidad del conocimiento y de la percepción de la propia identidad, con Berkeley, Kant y Schopenhauer al fondo) hasta la crítica del mundo contemporáneo y el repaso de sus opciones ideológicas y de las posiciones y conductas que de ellas se derivan (capitalismo salvaje, paliativos del Estado asistencial, materialismo, positivismo, socialismo, anarquismo, matrimonio, mediocridad de la Iglesia, vitalismo nietzscheano). La voluntad es también así una novela de la España negra, mazorral y profunda, trabajada secularmente por el estoicismo y la tristeza, la de los Cristos sanguinolentos de Semana Santa, la que inspiró las pinturas negras de Goya, la que llevó al suicidio a Larra; una España que recuerda las danzas medievales de la muerte, especialmente en ese Madrid representado como una mezcla de pesadilla de El Bosco y fin de fiesta de zarzuela". GUILLERMO CARNERO

jueves, 12 de noviembre de 2009

Vivir para saber... - Alberto Oliart - España

Sin título

Vivir para saber que voy perdiendo
todo lo que guardaba.
Imposible parar. De nada sirve
volver atrás el ansia.
Nada podrá esperar. Todo concluye.



No todo el mundo sabe que Alberto Oliart, ex ministro de Industria y Energía, de Sanidad y Seguridad Social, de Defensa y flamante presidente de RTVE -de la que asegura no tener la más remota idea-, además de político es un muy estimable poeta encuadrado en la Generación del 50 junto a José Manuel Caballero Bonald, Ángel González, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, José Agustín Goytisolo, Claudio Rodríguez, Francisco Brines...

Para los amantes del chisme, decir también que
es abuelo de Carmela Juliana y de Rocío, frutos de la relación de su hija Isabel con Joaquín Sabina.

martes, 10 de noviembre de 2009

POESÍA DEL VINO/ 1 - Soneto del vino - Jorge Luis Borges - Argentina

Baco - Fresco romano del siglo II d.C.¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa
conjunción de los astros, en qué secreto día
que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa
y singular idea de inventar la alegría?

Con otoños de oro la inventaron. El vino
fluye rojo a lo largo de las generaciones
como el río del tiempo y en el arduo camino
nos prodiga su música, su fuego y sus leones.

En la noche del júbilo o en la jornada adversa
exalta la alegría o mitiga el espanto
y el ditirambo nuevo que este día le canto

otrora lo cantaron el árabe y el persa.
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
como si ésta ya fuera ceniza en la memoria.
Desde mucho antes de Noé, la Humanidad ha vivido fascinada por el vino, ese caldo destilado de la amable y dulce uva. Escritores y poetas se han hecho lenguas de sus virtudes. Este blog no podía ser menos, de modo que aquí comienza una nueva serie titulada -cómo no- Poesía del vino. Disfrútenla con moderación.


In Vino Veritas.
Plinio el Viejo


Para conservar la salud y cobrarla si se pierde, conviene alargar en todo y en todas maneras el uso del beber vino, por ser, con moderación, el mejor vehículo del alimento y la más eficaz medicina.
Francisco de Quevedo y Villegas

Llenáronse de regocijo los pechos porque se llenaron las tazas de generosos vinos que, cuando se trasiegan por la mar, de un cabo a otro, no hay néctar que se les iguale.
Miguel de Cervantes Saavedra

Donde no hay vino no hay amor.
Eurípides

El vino es el amigo del sabio y el enemigo del borracho. Es amargo y útil como el consejo del filósofo, está permitido a la gente y prohibido a los imbéciles. Empuja al estúpido hacia las tinieblas y guía al sabio hacia Dios.
Avicena

Ouh miña parra de albariñas uvas/
que a túa sombra me das.
Rosalía de Castro

El vino es una cosa maravillosamente apropiada para el hombre si, en tanto en la salud como en la enfermedad, se administra con tino y justa medida.
Hipócrates

El vino tórnase bueno cuando resultaba nuevo, duro y áspero, pero se sostiene aquel vino que ya en el lagar era agradable.
Séneca

Si los amantes del vino y del amor van al infierno..., vacío debe estar el paraíso.
Omar Khayyam

Viva el buen vino, que es el gran camarada para el camino.
Pío Baroja

Me basta/ 
con el vino dorado y viejo/ una manta con olor a invierno/ diecisiete almendras nuevas/ y tus manos…
Beatríz Mazliah

El vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza.
José Ortega y Gasset

España, el bello país del vino y de las canciones.
Goethe

El vino se parece al hombre: nunca se sabe hasta qué punto se le puede apreciar o despreciar, amar u odiar; ni cuantos actos sublimes o crímenes monstruosos es capaz de realizar. No seamos, entonces, más crueles con él que con nosotros mismos y tratémosle como a un igual.
Charles Baudelaire

Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer.
Francis Bacon

La comida es la parte material de la alimentación, pero el vino es la parte espiritual de nuestro alimento.
Alejandro Dumas

A los gallegos nos gustan nuestros vinos. Quizás porque tienen más ganas de hablar que nosotros, o porque tienen un sabor fugitivo y, buscándoselo, rememoramos tiempos, lugares, amores, despedidas...
Álvaro Cunqueiro

Si bien la penicilina cura a los hombres, el vino les hace felices.
Alexander Fleming

Las gentes del Mediterráneo empezaron a emerger del barbarismo cuando aprendieron a cultivar el olivo y la vid.
Tucídides

Si quieres vivir mucho, guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo.
Pitágoras de Samos

Podríamos seguir hasta el aburrimiento.

viernes, 6 de noviembre de 2009

El novelista - The Beatles - Reino Unido


Paperback writer

Dear Sir or Madam, will you read my book?
It took me years to write, will you take a look?
It's based on a novel by a man named Lear
And I need a job, so I want to be a paperback writer,
Paperback writer.

It's the dirty story of a dirty man
And his clinging wife doesn't understand.
His son is working for the Daily Mail.
It's a steady job but he wants to be a paperback writer.
Paperback writer.

Paperback writer

It's a thousand pages, give or take a few,
I'll be writing more in a week or two.
I can make it longer if you like the style,
I can change it round and I want to be a paperback writer,
Paperback writer.

If you really like it you can have the rights,
It could make a million for you overnight.
If you must return it, you can send it here.
But I need a break and I want to be a paperback writer.
Paperback writer.

Paperback writer...
Este blog, por definición, está dedicado a la poesía. Hay -y habrá- poetas de distintas  nacionalidades y épocas, pero ocurre que se nos ha colado algún que otro novelista que jamás escribió un poema, al menos que se sepa. ¿Qué tiene de malo  que le dediquemos una canción?

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Cosas que no se pueden encontrar en Internet - Javier Menéndez Llamazares - España

Internet SecurityA pesar de los motores de búsqueda
que procesan en milisegundos
millones de entradas,
por más brújulas con que navegues
es imposible dar
entre el oleaje del hipertexto
con algunas cosas elementales:
En Internet no hay
hojas de árbol puestas a secar
entre las páginas web.
No hay párrafos subrayados
ni anotaciones a mano
Nunca se quedan migas de galletas
ni arena de la playa
entre las hojas.
No se puede usar como marcapáginas
una factura del banco.
En Internet el viento nunca
te desbarata los folios y los hace volar
como una bandada de palomas,
Tampoco llueve nunca
en las tardes tristes.
Internet no te echa de menos
ni te pasa la mano por el hombro
cuando quiere engatusarte.
En Internet no hay
duelos a muerte
al ponerse el sol
ni nadie que te espere
a la salida de clase.
Internet no tiene
sabor a fresa
ni barquilleros
en las esquinas.
Internet nunca olvida tu cumpleaños,
pero no tiene habitaciones
con derecho a desayuno
y en toda la red mundial
es imposible emborracharse.
Pero, sobre todo, no hay web
ni chat ni blog ni foro
ni dominio
en el que pueda encontrarte
porque te escondes detrás
de nicks, de falsos nombres
que te sirven de máscara
para que no pueda reconocerte
y a través de la red
no hay abrazos
ni sonrisas (sinceras)
y es muy difícil
ver tus ojos y sentir
el leve temblor
de un beso.
Porque Internet no es más que
varios trillones de unos y
varios trillones de ceros,
una enorme mentira que no tiene
ni un centímetro
de piel.

domingo, 1 de noviembre de 2009

QUIJOTESCAS/4 - Delirio del Quijote - Cira Andrés - Cuba

Don Quijote - Daniel RuizNo eran de viento los molinos, Sancho,
sino de tiempo.
Ha sido desigual la pelea, tan difícil.
Las aspas giraban hacia arriba, indiferentes,
y yo minúsculo abajo, en su sombra.
Eran de tiempo, Sancho, grandes
conos erguidos y en la cima un remolino indescrifrable.
Hubiera podido ganar la batalla
pero equivoqué las armas
y ahora me hundo.
Déjame ver tu cara
que perderé también, y arriba
busca sólo el sol,
porque no hay molinos de viento,
Sancho.