Eliane Elias - Dance Of Time (2017)

martes, 30 de septiembre de 2014

Microrrelatos/ 12 - Fecundidad - Augusto Monterroso - Guatemala


Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Fragmentos de On The Road - Jack Kerouac - Estados Unidos


...La única gente que me interesa es la que está loca; la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes... sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas, y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ¡Aaahhh!...

... Brindemos por los locos, por los inadaptados, por los rebeldes,
por los alborotadores, por los que no encajan,
por los que ven las cosas de una manera diferente.
No les gustan las reglas y no respetan el statu quo.
Los puedes citar, no estar de acuerdo con ellos, glorificarlos o vilipendiarlos.
Pero lo que no puedes hacer es ignorarlos.
Porque cambian las cosas. Empujan adelante la raza humana.
Mientras algunos los ven como locos, nosotros los vemos como genios.
Porque las personas que se creen tan locas como para pensar que puedan cambiar el mundo,
son las que lo hacen...

viernes, 26 de septiembre de 2014

El Romancero/ 8 - Romance de la Cava - Anónimo - España


ROMANCE DE LA CAVA
(ROMANCES DEL REY DON RODRIGO
Y LA PÉRDIDA DE ESPAÑA)

Amores trata Rodrigo      descubierto ha su cuidado;
a la Cava lo decía,      de quien era enamorado:
miraba su lindo rostro,      miraba su rostro alindado
sus lindas y blancas manos      él se las está loando.
-Querría que me entendieses      por la vía que te hablo:
darte hia mi corazón,      y estaría al tu mandado
La Cava, como es discreta,      a burlas lo había echado.
El rey le hace juramento      que de veras se lo ha hablado.
Todavía lo disimula,      y burlando se ha excusado.
El rey va a tener la siesta,      y en un retrete se ha entrado;
con un paje de los suyos      por la Cava ha enviado.
La Cava, muy descuidada,      cumplió luego su mandado.
El rey, luego que la vido,      hale de recio apretado,
haciéndole mil ofertas,      si ella hacía su rogado.
Ella nunca hacerlo quiso,      por cuanto él le ha mandado:
y así el rey lo hizo por fuerza      con ella, y contra su grado.
La Cava se fue enojada,      y en su cámara se ha entrado.
No sabe si lo decir      o si lo tener callado.
Cada día gime y llora,      su hermosura va gastando.
Una doncella, su amiga,      mucho en ello había mirado,
y hablóle de esta manera      de esta suerte le ha hablado:
-Agora siento, la Cava,      mi corazón engañado,
en no me decir lo que sientes      de tu tristeza y tu llanto.
La Cava no se lo dice;      mas al fin se lo ha otorgado:
dice cómo el rey Rodrigo      la ha por fuerza deshonrado,
y porque más bien lo crea,      háselo luego mostrado.
La doncella que lo vido,      tal consejo le ha dado:
-Escríbeselo a tu padre,      tu deshonra demostrando.
La Cava lo hizo luego,      como se lo ha aconsejado,
y da la carta a un doncel      que de la Cava es criado.
Embarcárase en Tarifa,      y en Ceuta la hubo levado,
donde era su padre, el conde,      y en sus manos la hubo dado.
Su madre, como lo supo,      grande llanto ha comenzado.
El conde la consolaba      con que la haría bien vengado
de la deshonra tan grande      que el rey les había causado.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Fábulas/ 11 - La Cigarra y la Hormiga - Jean de La Fontaine - Francia / Félix María Samaniego - España


Versión original de La Fontaine

La Cigale et la Fourmi

La Cigale, ayant chanté
Tout l'été,
Se trouva fort dépourvue
Quand la bise fut venue:
Pas un seul petit morceau
De mouche ou de vermisseau.
Elle alla crier famine
Chez la Fourmi sa voisine,
La priant de lui prêter
Quelque grain pour subsister
Jusqu'à la saison nouvelle.
"Je vous paierai, lui dit-elle,
Avant l'Oût, foi d'animal,
Intérêt et principal."
La Fourmi n'est pas prêteuse:
C'est là son moindre défaut.
Que faisiez-vous au temps chaud?
Dit-elle à cette emprunteuse.
- Nuit et jour à tout venant
Je chantais, ne vous déplaise.
- Vous chantiez? j'en suis fort aise.
Eh bien! dansez maintenant.


Versión de Samaniego

La cigarra y la hormiga

Cantando la Cigarra
pasó el verano entero,
sin hacer provisiones
allá para el invierno;
los fríos la obligaron
a guardar el silencio
y a acogerse al abrigo
de su estrecho aposento.
Viose desproveída
del preciso sustento:
sin mosca, sin gusano,
sin trigo y sin centeno.
Habitaba la Hormiga
allí tabique en medio,
y, con mil expresiones
de atención y respeto,
la dijo:
-Doña Hormiga,
pues que en vuestro granero
sobran las provisiones
para vuestro alimento,
prestad alguna cosa
con que viva este invierno
esta triste Cigarra,
que, alegre en otro tiempo,
nunca conoció el daño,
nunca supo temerlo.
No dudéis en prestarme;
que fielmente prometo
pagaros con ganancias,
por el nombre que tengo.
La codiciosa Hormiga
respondió con denuedo,
ocultando a la espalda
las llaves del granero:
-¡Yo prestar lo que gano
con un trabajo inmenso!
Dime, pues, holgazana,
¿qué has hecho en el buen tiempo?
-Yo -dijo la Cigarra-,
a todo pasajero
cantaba alegremente,
sin cesar ni un momento.

-¡Hola! ¿Conque, cantabas
cuando yo andaba al remo?
Pues ahora, que yo como,
baila, pese a tu cuerpo.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Literatura y ciencia/ 13 - Oración de Albert Einstein - William Ospina - Colombia


Advierto con profunda perplejidad
que el hermoso guijarro que abandono en el aire
se precipita recto hacia la tierra.
Tal vez para una hormiga que fuera en el guijarro
sería más bien la Tierra lo que cae,
verde planeta que se precipita.
Para el soldado inmóvil
antes de halar la cuerda de su paracaídas
vertiginosamente asciende el mundo.
Y si al pasar el tren ante su cobertizo
el mendigo no viera los vagones
sino al niño que en ellos deja caer la manzana,
vería que la manzana toca el suelo
lejos del sitio donde el niño la suelta,
que la manzana cae oblicuamente.

Advierto que la firme realidad de este mundo
cambia de ser a ser, de conciencia a conciencia.
El gato observa las felinas estrellas.
Nunca verá el astrónomo
que mira el arco de la medialuna
el sobrehumano rostro que esa luna diadema
o esos pies de una virgen que la huellan.
Es tan sincero el mundo
que ni una piedra olvida tener sombra.
La memoria del prado
recuerda el rojo de las amapolas
y al primer soplo tibio lo despliega.

¿Cómo agradeceré que el agua no se incendie
aunque asile en su rostro sereno las hogueras?
¿Cómo agradeceré que las alondras canten
aunque Julieta las maldiga a todas?

Sé que esta luz de estrellas es más vieja que el mundo.
Que estas constelaciones son como un plano fósil
de lo que fue hace siglos el firmamento.
Sé que la masa enorme de los cuerpos celestes
altera el curso de la luz de la estrella
y que ese punto inmóvil que brilla en las alturas
innumerables veces se retorció en su curso,
trazó letras de luz en la piel de los siglos.
Todo rayo de luz porta antiguas imágenes,
y la energía es la terrible victoria
de la materia sobre el tiempo.

Las caprichosas nubes einstenianas
fulminan con sus rayos einstenianos los árboles
y rota la ecuación del vapor leve y del líquido peso
dulcemente se perlan las llanuras.
Me gusta el mundo dócil donde atrapo mis peces
con el anzuelo de un interrogante,
y pregunto en mi alma
cómo agrava la música la substancia del mundo,
qué es lo que escapa del violín y nos hiere.

Se marchita la música
en las elipses de la sinagoga
y Cástor envejece más que Pólux.

Gracias, Señor, porque no tienes rostro,
porque eres rosa y dédalos de azufre
y muerte tras la herida y tras la muerte larvas
y previsibles astros tras los discos de eclipses.
Permíteme atrever mis inútiles fórmulas,
líricos mecanismos, serventesios de cuarzo,
trinos brotando de un vértigo de átomos.
¿Qué puedo hacer contra el ángel que altera?
¿Contra el que cambia todo azul en cianuro,
toda belleza en daño?

Algo mayor que el mal rige estos mundos.
Cada mañana pido a mi silencio
que el corazón gobierne al pensamiento,
y cada noche pido perdón a las estrellas.
Pero después olvido
y sé, mientras la luna danza en el pozo,
que Dios será sutil, pero no es malicioso.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Literatura y jazz/ 39 - He conseguido que nuestra vieja épica cicatrice pero aunque me arranquen el dedo índice seguirá señalando la dirección de tu casa - Luis Artigue - España


 A Donal Savage
Conocí a un loco
tan febril y estrafalario como un líder ungido.
Sus palabras parecían los vestigios
de oxidadas utopías.
En su casa bebíamos absenta,
fumábamos free jazz
y le cerrábamos la puerta al acreedor encorbatado
durante el desalojo.

Oh, la adolescencia legendaria.
Oh, el ánimo abollado…

Recuerdo sus soliloquios
y recuerdo la música
-Ornette Coleman al saxo
como un poeta maldito desertando del idioma-
cada vez que la reminiscente culpa
pequeñoburguesa
me aloja en el barato Motel
de la Tristeza.

Conocí a un borracho hijo del hombre
capaz de supervisar el catálogo de nuestras
revoluciones.
Los distribuidores de camisas de fuerza
lo tomaron al final como rehén
para que todo siga
como siempre.
Free Jazz - Ornette Coleman Sextet - Alemania, 1978 
Ornette Coleman - saxo, violín 
 Ben Nix - guitarra 
 James Blood Ulmer - guitarra 
 Fred Williams - bajo 
 Shannon Jackson - percusión 
 Denardo Coleman - percusión

jueves, 18 de septiembre de 2014

Fragmento de La novela del tiempo en diez mil versos - Juan Ignacio Ramírez (i) Codina - España


1.- Placeres

0h 15m AM: Él trabaja y ella viaja. No debería reprochárselo; suele beber para dormirse. Sexo poco frecuente, se consuela en los bares. Van a restaurantes lujosos donde se la comen con los ojos; pero luego la pasión se diluye. Diferencia de edad.

Solitario resulta quien trabaja
entretanto su tiempo desparrama
la mujer que le ignora cuando viaja.

Obviarás reprocharle si es que llama
y pretendes que ausente se enternezca
con la misma pasión que a tí te inflama,

lograrás que tu rostro se humedezca
mientras buscas constante los licores
cuyo efecto seguro te adormezca.

Lontananza percibo tus olores
de placeres perdidos y casuales
cuando apenas disfruto tus sabores

en asaltos cansinos y banales
que me arrojan deprisa por los bares
a charlar de los temas más triviales.

Ostentosos hallabas los manjares
que a mi lado probabas y gustabas,
envidiosos los otros paladares

que absorbían el sexo que incitabas
lujuriosa de gesto, de postura
¡tentaciones que luego me frustrabas!

Seducido anticipo la factura
del maduro, romántico y maltrecho
que comete gustoso la locura
de su joven creerse satisfecho.
Juan Ignacio Ramírez (i) Codina

Partitura del tiempo con guitarra - Pablo Sáinz Villegas

La escritura como reto

    Y como juego.
    El fragmento que acaban de leer pertenece a la cuarta novela de Juan Ignacio Ramírez Codina, y es efectivamente una novela, contiene decenas de personajes, acción, melodrama, orgías, crímenes y hasta necrofilia, pero está escrita íntegramente en verso. Concretamente en tercetos encadenados, la estrofa que empleó Dante en su Divina Comedia, aunque naturalmente no tiene nada que ver con ella. Está ilustrada por Rosa Castellot, Félix Reyes, Demetrio Navaridas, José Carlos Balanza, Óscar Cenzano, Carlos Rosales, Jesús Lasanta, Juanjo Ortega y Teresa Rodríguez Miguel, todos ellos riojanos. Incluye un CD con música de Pablo Sáinz Villegas, también riojano, compuesta expresamente para la ocasión. Es su primera composición musical. Los 10.000 versos de la novela se han impreso además en las guardas del libro, "que hasta se pueden leer con una buena lupa". 10.000 endecasílabos melódicos (con acentos en la tercera, sexta y décima sílabas). "Este libro es un juego literario, un reto que me pongo a mí mismo, la literatura en su estado más puro, en donde la forma es mucho más importante que el contenido", dice Ramírez.
    Pero éste no es el primer experimento literario de Juan I. Ramírez. Su tercer título, El tiempo según San Marcel, un homenaje a Marcel Proust, está dividido en siete partes (como En busca del tiempo perdido) y contiene 10.080 párrafos (los minutos de una semana) de una línea y dos tercios exactamente. La literatura como matemática. En la novela aparecen 700 personajes reales que murieron antes de los 33 años, la edad de Cristo. "La literatura ha cambiado mucho, y sé que hoy no se publicarían a Proust, ni a Dante, ni a Joyce, pero a mí son los desafíos literarios lo que realmente me interesa y estimula".
    Diremos de paso que Juan I. Ramírez es hermano de Pedro J. Ramírez y que en su vida profesional es director de una importante multinacional alemana e impulsor del Museo Würth.

martes, 16 de septiembre de 2014

Justas Literarias - Reinosa 2014 / - Literatura y jazz/ 57 - Sin título - María Sanz - España


    La sevillana María Sanz, reconocida y laureada poeta con más de treinta años de trayectoria, ha resultado ganadora del Concurso Nacional de Poesía en su L edición, por el poemario Aquel viento que fuiste. Al certamen, convocado por el Ayuntamiento de Reinosa a través de la Casa de Cultura Sánchez Díaz, y dotado con un premio en metálico de 3.000 euros, se presentaron en esta ocasión cerca de 200 obras. Quedaron finalistas los poemas El paso de la luz, Paiseo y De nadie.

    Por otra parte, el XLII Premio Nacional de Cuentos José Calderón Escalada, dotado con la misma cantidad, se adjudicó, entre 306 trabajos,  al cartagenero Ignacio Borgoñós por su relato Dóberman. Fueron finalistas La verdad amortajada, Mundo matrioska, El homérico impávido, Tras el túnel, El mayor espectáculo del Mundo y Toma falsa.

    La ceremonia de entrega de los premios tendrá lugar el próximo viernes 19 de septiembre, a las 20:30 horas, en el Teatro Principal de Reinosa, dentro de los actos de las fiestas de San Mateo. María Sanz y Ignacio Borgoñós darán lectura a sus trabajos. Sanz recibirá en la misma ceremonia, como es habitual, la Flor Natural.


Tú y yo nos encontramos
en Washington Square.
Me invitaste a cenar
en un club, y la orquesta
tocó para nosotros
«Indian summer»... Bailamos
inmersos en la noche
neoyorquina. Más tarde, mi vestido
brillaba abandonado sobre el suelo
de aquel apartamento, donde era
muy distinta la música: palabras
y suspiros mezclados con sirenas
de los barcos lejanos...
Pero, ¿será posible
que no recuerde ahora,
mientras abro los ojos,
cómo se titulaba la película
donde vi estas escenas?
De Aves de paso, 1991

Indian Summer (Victor Herbert - Al Dubin) - Glenn Miller Orchestra 
 Voz: Ray Eberle

domingo, 14 de septiembre de 2014

Del gesto que consiste en ponerse el dedo índice en la sien y moverlo como quien atornilla y desatornilla - Julio Cortázar - Argentina


"C'est un pauvre fou qui remplit son jardin de pierres"1
    Si usted nunca repartió cartas en un radio de 32 kilómetros a la redonda, si no las llevó en un viejo saco de cuero junto con encomiendas, impresos, prospectos, telegramas, giros postales y facturas, si no caminó con la cabeza gacha para sorprender las piedras escondidas entre las hierbas de los senderos rurales, si además del saco de cuero usted no llevó nunca una carretilla de hierro en su recorrido, si al distribuir el correo no levantó una piedra de buen aspecto para ponerla en la carretilla y sucesivamente fue levantando otras piedras meritorias hasta colmar la carretilla, si no volvió a su casa con la carretilla llena de piedras y las volcó junto a una construcción bastante adelantada, si no preparó argamasa y se puso a levantar un muro de la construcción hasta que la oscuridad le impidió seguir trabajando, si no hizo todo eso o le cuesta creer de alguien que haya podido hacerlo durante veinticinco años, lamento decirle que no comprenderá jamás a los piantados, que es usted irremisiblemente cuerdo, y que le estrecho la mano inclinándome con el gesto con que se saluda al esposo de la difunta en el peristilo del cementerio, no sin antes dejar constancia de que el epígrafe supra procede de la autobiografía del Facteur Cheval, que lo cita como la opinión de sus vecinos de Hauterives antes de seguir imperturbable con su carretilla y volcar diariamente cuarenta y ocho kilos en el centro mismo de mi corazón.


Los piantados y los idos

    La palabra piantado es una de las contribuciones culturales del Río de la Plata; los lectores al norte del paralelo 32 tomarán nota de que viene de "piantare", en italiano mandarse mudar2, acepción ilustrada por un rotundo tango donde también se oye el ruido de rotas cadenas: Pianté de la noria... ¡se fue mi mujer!
    Nótese que el que se va está ido, voz que castizamente significa chiflado; al importar e imponer a los piantados en detrimento de los idos, reiteramos los argentinos una de nuestras más caras aspiraciones que, como todo el mundo sabe, consiste en sustituir una palabra española por otra italiana siempre que sea posible y sobre todo si no lo es. Yo, por ejemplo, de muy chico era un ido, pero hacia los doce años alguien me trató de piantado y la familia adoptó el neologismo con arreglo al sano principio precedente. Desde luego el interior del país está menos expuesto a estas sustituciones terminológicas, y es justo decir que si la capital se enorgullece de un meritorio porcentaje de piantados, en cambio nuestras provincias continúan repletas de idos; la querella linguística no tiene importancia frente a la esperanza de que la suma de idos y piantados alcance algún día a contrarrestar la influencia de los cuerdos, con los cuales nos está yendo hasta ahora como usted sabe.
    La diferencia entre un loco y un piantado está en que el loco tiende a creerse cuerdo mientras que el piantado, sin reflexionar sistemáticamente en la cosa, siente que los cuerdos son demasiado almácigo simétrico y reloj suizo, el dos después del uno y antes del tres, con lo cual sin abrir juicio, porque un piantado no es nunca un bien pensante o una buena conciencia o un juez de turno, este sujeto continúa su camino por abajo de la vereda y más bien a contrapelo, y así sucede que mientras todo el mundo frena el auto cuando ve la luz roja, él aprieta el acelerador y Dios te libre. [...]
De La vuelta al día en ochenta mundos
1 "Es un pobre loco que llena su jardín de piedras". (N. de J. N.) 
2 En argentino, irse. (N. de J. N.)

Balada para un loco (Astor Piazzolla - Horacio Ferrer) - Roberto 'Polaco' Goyeneche

viernes, 12 de septiembre de 2014

Cada cual debe tener... - Montserrat Abelló - España


Cadascú ha de tenir...
A Virginia Woolf

Cadascú ha de tenir
la seva cambra.
I un pati blau
on passejar els seus dubtes.

Més enllà del sol
viurà el desig
i la recança
de la primera paraula.

I el somriure
que s'ha perdut
i ja no es recupera.

Suau serà, però,
l'ombra de la tarda,
darrera els núvols,
allargada, com un lliri.


Cada cual debe tener…
A Virginia Woolf

Cada cual debe tener
una habitación propia.
Y un patio azul
donde pasear las dudas.

Más allá del sol
vivirá el deseo
y la nostalgia
de la primera palabra.

Y la sonrisa
que se ha perdido
y ya no se recupera.

Suave será, aún,
la sombra de la tarde,
detrás de las nubes,
alargada, como un lirio.
De Paraules no dites / Palabras no dichas (1981)
Traducción de Neus Aguado

miércoles, 10 de septiembre de 2014

El hombre imaginario - Nicanor Parra - Chile

El Hombre Imaginario - Gloria Helena Rivera Briceño (Chile)

    El pasado 5 de septiembre, Nicanor Segundo Parra Sandoval, poeta, matemático y físico chileno, Premio Cervantes 2011, cumplió 100 años. ¡Felicidades don Nica!

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Novela de aventuras/2 - Fragmento de Moby Dick - Herman Melville - Estados Unidos


CAPÍTULO LIX
LA CAZA. - TERCER DÍA

    [...] De pronto, el agua a su alrededor empezó a agitarse en círculos concéntricos y pareció hincharse. Se oyó un ruido trepidante y luego todos contuvieron el aliento al surgir del agua oblicuamente una enorme forma, llena de cuerdas, arpones y lanzas. Envuelta en un delgado velo de bruma, se la vio un momento en el aire irisado por la incidencia de los rayos del sol sobre el agua pulverizada. En seguida volvió a hundirse. Al ser aplastadas las aguas, se alzaron durante un instante como gigantescos surtidores, volviendo a caer cual lluvia, dejando la superficie espumosa como leche recién ordeñada alrededor del marmóreo tronco de la ballena.
    -¡Bogad! -ordenó Ahab.
    Los botes avanzaron, dispuestos al ataque.
  Pero enloquecido por los hierros del día anterior, que le corroían, Moby Dick atacó de frente, dando coletazos entre los botes. De nuevo los separó haciendo caer al agua arpones y lanzas de los botes de los dos oficiales y deshaciendo la parte superior de sus proas, pero dejando el bote de Ahab casi intacto.
    Mientras Daggoo y Queequeg tapaban las planchas que habían sufrido mayor tensión, y mientras la ballena, alejándose de ellos, se volvió y enseñó todo un costado al pasar de nuevo a su lado, se alzó un grito. Sujeto al redondeado lomo del cetáceo, envuelto en las espiras en que la ballena se había enredado durante la pasada noche, se vio el cuerpo medio destrozado del parsi, su ropa hecha tiras, sus dilatados ojos clavados de lleno en Ahab.
  -¡Engañado! ¡Engañado! - exclamó el capitán, respirando profundamente-. ¡Sí, parsi! ¡Vuelvo a verte! Sí; tú vas delante; y ésta, "ésta" es entonces la carroza fúnebre de que me hablaste; pero te emplazo a que cumplas todo lo que prometiste. ¿Dónde está la segunda carroza? ¡Vamos, muchachos! ¡Al barco! Estos botes son inútiles ya. Arregladlos a tiempo si podéis volver a mi lado. Si no, Ahab se basta para morir. ¡Vamos! Y vosotros, acordaos de una cosa -agregó dirigiéndose a sus tripulantes-: al primero que intente saltar de este bote, le clavo el arpón. Vosotros no sois hombres independientes ya. Sois mis brazos y mis piernas. Por consiguiente, me obedeceréis. ¿Dónde está la ballena? ¿Ha vuelto a bucear?
   Pero miraba demasiado cerca del bote, porque Moby Dick estaba nadando otra vez, alejándose de ellos y casi había pasado el barco.
    -¡Oh, Ahab! -exclamó Starbuck-, ¡aún no es demasiado tarde, a pesar de ser el tercer día, para desistir! ¡Mira! ¡Moby Dick no te busca! Eres tú, quien comete la locura de buscarle. [...]
Traducción de Guillermo López Hippkis

sábado, 6 de septiembre de 2014

Odio - Roger Wolfe - Inglaterra-España


                                Me faltan algunos odios todavía.
                                          Estoy seguro de que existen.
                                                                                      Céline
El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con el locutor deportivo
de la radio del vecino
esos domingos por la tarde.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con el macaco de uniforme
que sentencia -arma
al cinto- que el semáforo
no estaba en ámbar, sino en rojo.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con el cívico paleto
vestido de payaso
que te dice
que no se permiten perros
en el parque.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con la gente que choca contigo
por la calle
cuando vas cargado
con las bolsas de la compra
o un bidón de queroseno
para una estufa
que en cualquier caso
no funciona.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con los automovilistas
cuando pisas un paso de peatones
y aceleran.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con el neandertal en cuyas manos
alguien ha puesto
ese taladro de percusión.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
cuando le dejas un libro a alguien
y te lo devuelve en edición fascicular.

El odio es una edición crítica
de Góngora.

El odio son las campanas
de la iglesia
en mañanas de resaca.

El odio es la familia.

El odio es un cajero
que se niega a darte más billetes
por imposibilidad transitoria
de comunicación con la central.

El odio es una abogada
de oficio
aliándose con el representante
de la ley
a las ocho de la mañana
en una comisaría
mientras sufres un ataque
de hipotermia.

El odio es una úlcera
en un atasco.

El odio son las palomitas
en el cine.

El odio es un cenicero
atestado de cáscaras de pipa.

El odio es un teléfono.

El odio es preguntar por un teléfono
y que te digan que no hay.

El odio es una visita
no solicitada.

El odio es un flautista
aficionado.

El odio
en estado puro
es retroactivo
personal
e intransferible.

El odio es que un estúpido
no entienda
tu incomprensión,
tu estupidez.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con este poema
si tu pluma
valiera
su pistola.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Literatura y jazz/ 38 - Spiritual, amb la trompeta de Louis Armstrong - Salvador Espriu - España


Spiritual, amb la trompeta de Louis Armstrong

No s'acaben amb mi la cadena i el temps.
Uns dits purs alçaran el benigne
silenci de Déu,
cada dia i per sempre, damunt el meu crit:
el silencie em dóna l'antic nom de fill.

Mira com lluitaven pel cantó de lést
folls reis que volien corones de neu.
Aquesta feixuga raó ponderal
els guerrers monarques no suportaran.

No t'ha de commoure, recte pensament,
que vegis més clares o fosques les pells.
I et diré que els negres són germans del blanc,
perquè, quan els pengis, sàpigues plorar.

Si les barques no surten a mar,
pescador, boca closa,
si la vela no guanya la mar,
la suor de l'home de què menjarà?

Ara els camps són erms,
i anirem a la terra d'Egipte,
on el blat ja creix.
Tots els pous són secs,
i anirem fins a l'aigua tan ampla,
a calmar la set.

A la naixença del riu,
alt arquer solitari,
des de l'origen de l'arbre i del riu,
dispara'm sageta cap al ben morir.

_________________________________________

Espiritual, con la trompeta de Louis Armstrong

No se acaban conmigo ni cadena ni tiempo.
Dedos impuros alzarán el benigno
silencio de Dios,
cada día y por siempre, encima de mi grito:
el silencio me otorga antiguo nombre de hijo.

Mira cómo luchaban por el lado del este
locos reyes buscando coronas de nieve.
Los reyes guerreros no soportarán
esta tan pesada razón ponderal.

No ha de conmoverte, recto pensar,
que veas más claras u oscuras las pieles.
Te diré que los negros son hermanos del blanco,
para que, cuando los cuelgues, sepas llorar.

Si las barcas no se hacen a la mar,
pescador, boca cerrada,
si la vela no gana la mar,
el sudor del hombre, ¿de qué comerá?

Están yermos ahora los campos,
e iremos a la tierra de Egipto,
donde el trigo ya crece.
Secos están los pozos,
e iremos al agua tan ancha,
a calmar la sed.

En donde nace el río,
alto arquero solitario,
desde el origen del río y el árbol,
dispárame saeta hacia el bien morir.
Versión de Andrés Sánchez Robayna y Ramón Pinyol Balasch
Go Down Moses - Louis Armstrong

martes, 2 de septiembre de 2014

Haikus/ 14 - Javier Sologuren - Perú


La tinta en el papel.
El pensamiento
deja su noche.

***

¿Qué canta el agua?
El agua canta el agua
canta el agua canta.

***

¡Cómo se obstina
la vida en la canción
de la cigarra!

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Con las penas
mido
la extensión de mi cuarto.

***

Cerrado cielo.
En una callejuela
se rasca un perro.

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Un día más
y una jornada menos
llevándonos al cero.