Silvia Pérez Cruz

lunes, 29 de agosto de 2011

Tamalitos de Cambray - Claribel Alegría - Nicaragua-El Salvador

Tamalitos de Cambray
Tamalitos de Cambray
(5.000.000 de tamalitos)
A Eduardo y Helena
que me pidieron una
receta salvadoreña.
Dos libras de masa de mestizo
media libra de lomo de gachupín
cocido y bien picado
una cajita de pasas beata
dos cucharadas de leche de Malinche
una taza de agua bien rabiosa
un sofrito con cascos de conquistadores
tres cebollas jesuitas
una bolsita de oro multinacional
dos dientes de dragón
una zanahoria presidencial
dos cucharadas de alcahuetes
manteca de indios de Panchimalco
dos tomates ministeriales
media taza de azúcar televisora
dos gotas de lava del volcán
siete hojas de pito
(no seas mal pensado es somnífero)
lo pones todo a cocer
a fuego lento
por quinientos años
y verás qué sabor.

viernes, 26 de agosto de 2011

Literatura satírica y burlesca/11 - Confusión y vicios de la corte - Diego de Torres Villarroel - España

El rey bebe - Jacobo JordaensMulas, médicos, sastres y letrados,
corriendo por las calles a millones;
duques, lacayos, damas y soplones,
todos sin distinción arrebujados;

gran chusma de hidalguillos tolerados,
cuyo examen lo hicieron los doblones,
y un pegujal de diablos comadrones,
que les tientan la onda a los casados;

arrendadores mil por excelencia;
metidos a señores los piojosos;
todo vicio, con nombre de decencia;

es burdel de holgazanes y de ociosos,
donde hay libertad suma de conciencia
para idiotas, malsines y tramposos.

sábado, 20 de agosto de 2011

Los genios - Otto-Raúl González - Guatemala-México

Códice maya de DresdeHay genios tutelares en los bosques
que incesantes trabajan día y noche,
entre otras éstas son sus profesiones:
el que abre las corolas de las flores,
el que enciende las estrellas y edifica la noche,
el que da brillo a las hojas del laurel doble,
el que mueve un manubrio de oro en los girasoles,
el que viaja en el viento distribuyendo el polen,
el que busca alimento a los zenzontles,
el que da de beber a los venados jóvenes,
el que pule con un rayo de sol las espaldas del bisonte,
el que borda con seda del ovillo de la luna ocre
sobre lienzos cortados de la noche
el soberbio ropaje de pumas y coyotes,
el que pulsa la corriente de ríos monocordes
y precisa remansos de ensueño y aluviones,
el que transforma en música las voces
que vagan desunidas por el bosque,
el que dirige al viento como a un caballo noble
y que galopa a través de las copas de los robles
o desmonta al pasar sobre hierbas y flores,
el que vierte la lluvia sobre la sed del bosque,
el que guía en la noche a los pastores
y enciende la lumbre en los tizones
y el que llama a la danza con ocultos tambores
pues que muchos de estos dioses
les son favorables a los hombres.
Así dicen los códices.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Literatura satírica y burlesca/10 - La mula del Papa - Voltaire - Francia

Papa Inocencio X - Diego Velázquez
La mula del Papa¹
Por el caballero de Saint-Gile

A Jesús el demonio cierto día,
secundum evangelium de Mateo,
cual si fuera un fideo,
a una montaña lo llevó volando²,
y desde allí mostrando
le fue muy por extenso
la tierra, que era entonces un llano inmenso.

"¿Ves, le dijo con risa maliciosa,
todos estos imperios y naciones
y esas vastas regiones
en que el romano estado predomina?
- Aunque aquesta colina
mucho más alta fuera,
nada, dijo Jesús, como ahora viera.

"- Ésa, amigo, es tu falta, exclamó el diablo;
pero hablemos de un asunto interesante.
Un tratado importante
contigo quiero hacer, si a ello te avienes.
- Convengo, si no vienes
con malicia a engañarme,
y puedo honradamente en ti fiarme.

"- He aquí lo que propongo; ve si aceptas.
Yo sólo de ese mundo el dueño soy,
y desde Adán hasta hoy
nadie su posesión me ha disputado³:
si a mis pies humillado
me das acatamiento,
te cedo su dominio en el momento."

Cavilando Jesús estuvo un rato
y al fin dijo a Satán: "Con tu licencia,
por más que en apariencia
el trato para mí sea lisonjero,
aceptarlo no quiero;
que aprendí desde chico
que digiere muy mal el que es muy rico."

Poco tiempo después Satán fue a Roma.
Era la edad dichosa en que reunidos
millares de elegidos
se encontraban en ella, y en que el papa
pasaba el frío sin capa,
no sabía andar en coche,
era obispo no más, y buena noche.

Al desván Lucifer fue en derechura
do el santísimo padre residía,
y con franca alegría
le dijo: "De la tierra voy, hermano,
a hacerte soberano".
El papa a estas razones
besó, hincado, a Satán los espolones.

Con respetable aspecto y compostura,
enseguida el demonio a su cliente
le encasquetó en la frente
una triple corona, y así dijo:
"¡Luzbel te la da, hijo!
Si le sirves con celo
de la tierra te hará dueño y del cielo".

Éste el divino origen es, papistas,
que vuestros bienes todos han tenido;
y en recuerdo debido
de haber el papa el espolón besado
a Satanás malvado,
indulgencia ganaba
quien la mula papal con fe besaba.

La historia del papazgo así lo dice,
escrita por malditos hugonotes;
mas estos herejotes
apestan a quemado, y no es prudente
creer a aquesta gente;
por mi parte estoy lejos
de escuchar sus verdades y consejos.

Pero en tanto, si algún hombre de gusto
a Roma por capricho visitare,
y estos versos llevare,
le aconsejo los guarde con cuidado,
pues que si no, tostado
será, porque atrevido
tan eternas verdades ha leído.
Versión de Mauro Armiño y Manuel Domínguez

¹ El término "mula" se refiere al calzado que usaban los papas, igual que el "múleo" que empleaban los patricios romanos: de color púrpura, puntiagudo y con la punta vuelta hacia el empeine, mientras el talón subía hasta la mitad de la pierna.
² El texto latino dice: Iterum assumpsit eum diabolus in monten excelsum valde (Mateo, 8, 10)
³ Voltaire trae aquí a colación pasajes del Génesis, 6, 5 y 22 y de Mateo, 19, 23-24.

domingo, 14 de agosto de 2011

Beatus ille/9 - A un amigo que retirado de la Corte pasó su edad - Francisco de Quevedo - España

Swineherd - Paul GauguinDichoso tú, que alegre en tu cabaña,
mozo y viejo aspiraste la aura pura,
y te sirven de cuna y sepoltura
de paja el techo, el suelo de espadaña.

En esa soledad que, libre, baña
callado sol con lumbre más segura,
la vida al día más espacio dura,
y la hora sin voz te desengaña.

No cuentas por los cónsules los años;
hacen tu calendario tus cosechas;
pisas todo tu mundo sin engaños.

De todo lo que ignoras te aprovechas;
ni anhelas premios ni padeces daños,
y te dilatas cuanto más te estrechas.

jueves, 11 de agosto de 2011

Poesía del vino/13 - El vino entra en la boca - William Butler Yeats - Irlanda

Vaso de vino - Jan Vermeer
El vino entra en la boca
y el amor entra en los ojos;
esto es todo lo que en verdad conocemos
antes de envejecer y morir.
Así llevo el vaso a mi boca,
y te miro, y suspiro.

viernes, 5 de agosto de 2011

Literatura satírica y burlesca/9 - Del horrible peligro de la lectura* - Voltaire - Francia

Mercado de esclavos con el busto invisible de Voltaire - Salvador Dalí
Nos, Yusuf-Cheribí, por la gracia de Dios muftí del Santo Imperio Otomano, luz de luces, elegido entre los elegidos, a todos los fieles que vean éstas presentes, estupidez y bendición.
Así como Said Effendi, antiguo embajador de la Sublime Puerta en un pequeño Estado llamado Frankrom¹, situado entre España e Italia, trajo entre nosotros el pernicioso uso de la imprenta², tras consultar sobre esta novedad a nuestros venerables hermanos los cadíes e imanes de la ciudad imperial de Estambul, y sobre todo a los faquires conocidos por su celo contra el espíritu, ha parecido bien a Mahoma y a Nos condenar, proscribir, anatematizar la dicha infernal invención de la imprenta, por las causas anunciadas a continuación:

1. Esa facilidad de comunicar los pensamientos tiende evidentemente a disipar la ignorancia, que es la guardiana y la salvaguarda de los Estados bien civilizados.

2. Es de temer que, entre los libros traídos de Occidente se encuentren algunos sobre la agricultura y sobre los medios de perfeccionar las artes mecánicas, obras que a la larga podrían, no lo quiera Dios, despertar el genio de nuestros agricultores y de nuestros fabricantes, alentar su trabajo, aumentar sus riquezas e inspirarles un día alguna elevación de alma, algún amor por el bien público, sentimientos absolutamente opuestos a la sana doctrina.

3. Ocurriría al cabo que tendríamos libros de historia despojados de lo maravilloso que mantiene a la nación en una feliz estupidez. En estos libros se cometería la imprudencia de hacer justicia a las buenas y a las malas acciones, y de recomendar la equidad y el amor a la patria, lo cual es visiblemente contrario a los derechos de nuestro cargo.

4. Podría ocurrir que, en la sucesión de los tiempos, miserables filósofos, con el pretexto especioso, pero punible, de esclarecer a los hombres y de hacerlos mejores, vinieran a enseñarnos virtudes peligrosas cuyo conocimiento no debe tener nunca el pueblo.

5. Podrían, al aumentar el respeto que tienen por Dios, y al imprimir escandalosamente que él lo llena todo con su presencia, disminuir el número de peregrinos a La Meca, con gran detrimento de la salvación de las almas.

6. Ocurriría sin duda que a fuerza de leer a los autores occidentales que han tratado sobre las enfermedades contagiosas y la manera de prevenirlas, tendríamos la desgracia de vernos protegidos de la peste, lo cual sería un atentado enorme contra las órdenes de la Providencia.

A estas y otras causas, para edificación de los fieles y el bien de sus almas les prohibimos leer nunca ningún libro, so pena de condenación eterna. Y, por miedo a que les asalte la tentación diabólica de instruirse, prohibimos a padres y madres que enseñen a leer a sus hijos. Y, para prevenir cualquier contravención a nuestra ordenanza, les prohibimos expresamente pensar, bajo las mismas penas; ordenamos a todos los creyentes que denuncien a nuestra oficialidad a todo aquel que pronuncie cuatro frases bien ordenadas, de las que podría inferirse un sentido claro y neto. Ordenamos que en todas las conversaciones haya que servirse de términos que no signifiquen nada, según el antiguo uso de la Sublime Puerta.
Y para impedir que entre algún pensamiento de contrabando en la sagrada ciudad imperial, comisionamos especialmente al primer médico de Su Alteza, nacido en un pantano del Occidente septentrional; dicho médico, tras haber matado a cuatro personas augustas de la familia otomana, está más interesado que nadie en prevenir cualquier introducción de conocimientos en el país; le otorgamos poder, por estas presentes, para que ordene la incautación de toda idea que se presentara por escrito o de viva voz a las puertas de la ciudad, y nos traiga la dicha idea atada de pies y manos, para que le sea infligido por nosotros el castigo que nos plazca.
Dado en nuestro palacio de la estupidez
el 7 de la luna de Muharem, el año 1143 de la hégira³

Versión de Mauro Armiño y Manuel Domínguez
* Esta burla, publicada en Les Nouveaux Mélanges de 1765, es una caricatura de las prohibiciones que el Índice romano y las órdenes episcopales imponían a los libros de los ilustrados.
¹ Francia, sometida a Roma.
² El dato es auténtico: el secretario de embajada, más tarde embajador en París, Said Effendi introdujo en Turquía la imprenta en 1724-1726.
³ El 23 de julio de 1730.

martes, 2 de agosto de 2011

Bienaventurado el hombre... - Ernesto Cardenal - Nicaragua - Artículo solidario con Ernesto Cardenal - Eliseo Alberto - Cuba

Alejandra Cigarroa (Chile)
Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gángsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente.
____________________________

ARTÍCULO DEL POETA CUBANO ELISEO ALBERTO EN SOLIDARIDAD CON EL POETA ERNESTO CARDENAL.
Jueves, septiembre 04, 2008

Los dictadores de tiempo completo son (afortunadamente) unos seres torpes, caprichosos y tan presumidos que creen merecerlo todo, sin distingo entre la admiración y la desvergüenza. Vienen a este mundo a cumplir una tarea "histórica" y nadie podrá impedirles que la ejecuten hasta sus últimas consecuencias –aun a riesgo de volverse caricaturas de sí mismos. Incluso, están dispuestos a olvidar que en sus juventudes fueron justos, valientes, y que no temblaron de miedo cuando decidieron enfrentarse al tirano anterior, jugándose la vida en cada emboscada a la muerte. En la vanguardia de sus generaciones, se van alejando de la realidad paso a paso, hasta quedar a mucha distancia de la tropa, en una soledad espantosa: acaban refugiados en alguna mansión de los burgueses derrotados, con la moral hecha trizas, al mando de una escuadra de súbditos incondicionales. Al asumir el mando, pierden la cabeza. Es el mareo de la gloria, el vértigo de una soberana sinrazón. Algunos, los peores, violan a sus hijastras.

Malaconsejados por asesores sumisos, los nuevos mandones suponen que cuentan con el aval de la Patria y el apoyo incondicional de sus pueblos. Hacen y deshacen, por antojo. Nada ni nadie los detiene. Para los déspotas, lo peligroso de ejercitar el poder sin contrapesos no es que acaben sordos, ciegos o delirantes: ese sería un final casi lógico. El riesgo radica en la latente posibilidad de hacer el ridículo en público. Entonces, encuentran lugar de honor en la Historia Universal de la Sandez Humana. Repito: por fortuna son obtusos, cambiantes y tan creídos que meten la pata con tranquilizadora frecuencia –si no, nos iría muchísimo peor. Un déspota hábil, sereno y sensato acabaría siendo un demonio temible. Pienso en el comandante Daniel Ortega, presidente constitucional de Nicaragua, quien en un momento de debilidad mental extrema arregló las piezas del ajedrez político para conseguir que un notario de su corte reabriera un juicio contra Ernesto Cardenal y condenara al poeta a pagar una fachosa multa de mil veinticinco dólares. Si no, prisión domiciliaria.

¿Por qué? Por un supuesto delito de injurias y calumnias contra el ciudadano alemán Inmanuel Zerger y su voluntariosa esposa, a propósito de un viejo litigio de propiedad relacionado con un hotel de tres estrellas en el hermoso archipiélago de Solentiname. Cardenal lo ve así: la sentencia "es simplemente una venganza de Daniel Ortega por la acogida que tuve en Paraguay durante la toma de posesión del presidente (Fernando) Lugo, mientras a él se le impidió llegar. Si me quieren echar preso –y en este sistema que hay ahora en Nicaragua todo es posible– estoy listo para ir a la cárcel". Ante la rebeldía del escritor, el juez David Rojas, el elegido por Ortega, en declaraciones a un diario local negó cualquier cariz político en el ajuste de cuentas y le instó a cumplir el fallo o amenazó con tomar medidas precautelares en su contra: "Yo lo único que puedo decir es que le hago un llamado al poeta Cardenal que por favor, así como nos ha regalado lindos versos, que también sea un ciudadano modelo y cumpla con nuestras leyes", dijo el magistrado. Dos días después, renunció a seguir a cargo del pleito.

"De este sistema judicial no podés esperar otras cosas, sobre todo cuando responde a intereses políticos de Daniel Ortega", dijo el novelista Sergio Ramírez Mercado, ex vicepresidente de Nicaragua. "Se trata de una manifiesta manipulación de los tribunales, lo cual debe ser causa de aflicción para el país, porque se trata de una acción temeraria en contra de una figura que tiene una relevancia mundial". A renglón seguido, Sergio Ramírez leyó una carta suscrita por cerca de sesenta escritores hispanoamericanos, en la que se solidarizan con Cardenal. "Toda mi solidaridad para Ernesto Cardenal, gran poeta, espléndida persona, hermano mío del alma, contra esta infame condena de un juez infame al servicio de un infame Gobierno", dijo el uruguayo Eduardo Galeano, autor de Las venas abiertas de América Latina.

El Premio Nobel de Literatura José Saramago hizo público su rechazo: "Ernesto Cardenal, uno de los más extraordinarios hombres que el sol calienta, ha sido víctima de la mala conciencia de un Daniel Ortega indigno de su propio pasado (…). Una vez más, una revolución ha sido traicionada desde dentro".

Al firmar la carta, yo recordaba estos versos de Cardenal, escritos desde una cárcel de Somoza: (arriba)

¿No habrá nadie que se los lea al comandante Ortega en su palacio?

El poeta, escritor y periodista cubano Eliseo Alberto -hijo del también poeta Eliseo Diego- acaba de fallecer en Ciudad de México a los 59 años. Descanse.

QUIJOTESCAS/21 - Teoría de Dulcinea - Juan José Arreola - México

Quijote - Álvaro Reja
En un lugar solitario cuyo nombre no viene al caso hubo un hombre que se pasó la vida eludiendo a la mujer concreta.

Prefirió el goce manual de la lectura, y se congratulaba eficazmente cada vez que un caballero andante embestía a fondo uno de esos vagos fantasmas femeninos, hechos de virtudes y faldas superpuestas, que aguardan al héroe después de cuatrocientas páginas de hazañas, embustes y despropósitos.

En el umbral de la vejez, una mujer de carne y hueso puso sitio al anacoreta en su cueva. Con cualquier pretexto entraba al aposento y lo invadía con un fuerte aroma de sudor y de lana, de joven mujer campesina recalentada por el sol.

El caballero perdió la cabeza, pero lejos de atrapar a la que tenía enfrente, se echó en pos, a través de páginas y páginas, de un pomposo engendro de fantasía. Caminó muchas leguas, alanceó corderos y molinos, desbarbó unas cuantas encinas y dio tres o cuatro zapatetas en el aire. Al volver de la búsqueda infructuosa, la muerte le aguardaba en la puerta de su casa. Sólo tuvo tiempo para dictar un testamento cavernoso, desde el fondo de su alma reseca.

Pero un rostro polvoriento de pastora se lavó con lágrimas verdaderas, y tuvo un destello inútil ante la tumba del caballero demente.