Hace 50 años / The Beatles - Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967)

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Los amigos - Julio Cortázar - Argentina

Los amigos - Oskar KokoschkaEn el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote en tanto remolino.

Los muertos hablan más, pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día, en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Cristo se bajó - Lawrence Ferlinghetti - Estados Unidos

Consumer Jesus - BanksyCristo se bajó
de Su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
no hubieran árboles de Navidad arrancados

Cristo se bajó
De su árbol desnudo
Y huyó a donde
No hubieran árboles de Navidad dorados
ni árboles de Navidad plateados
ni árboles de Navidad de papel de estaño
ni árboles de Navidad de plástico rosado
ni árboles de Navidad de oro
ni árboles de Navidad negros
ni árboles de Navidad celestes
adornados con velitas eléctricas de lata
y tíos pesados y creídos

Cristo se bajó
de su Árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún intrépido vendedor ambulante de Biblias
recorriera el país
en un cadillac de dos tonos
y donde ningún nacimiento de Sears Roebuck
completo con niño de plástico y pesebre
llegara por correo certificado
el niño con entrega inmediata
y donde los Magos de televisión
no cantaran alabanzas al Whisky Lord Calvert

Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
ningún gordo desconocido y bonachón
vestido de franela roja
con barba de mentira
caminara haciéndose pasar
por una especie de santo del Polo Norte
a través del desierto de Belen Pennsylvania
en un trineo Volkswagen
arrastrado por renos retozones de Adirondack
con nombres alemanes
y cargado de sacos de Humildes Regalos
de Sacks de la Quinta Avenida
para el Niño Dios que cada uno se imagina

Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y huyó a donde
los cantadores de villancicos de Bing Crosby
no lloriquearan que la Nochebuena es fría
y los ángeles del radio City
no patinaran sin alas
en un país de las maravillas todo nevado
entrando a un cielo de alegres cascabeles
diariamente a las 8:30
con matinés de la Misa del Gallo

Cristo se bajó
de su árbol desnudo
este año
y se fue a refugiar silenciosamente en
el vientre de una anónima María otra vez
donde en la noche oscura
del alma anónima de cada uno
espera otra vez
una inimaginable
e imposible
Inmaculada Reconcepción
la más loca
de las Segundas Venidas

El poeta como pescador - Lawrence Ferlinghetti - Estados Unidos

Preparativos de pesca - Carlos CastiglioneA medida que envejezco
percibo que la vida
tiene la cola en la boca
y otros poetas y otros pintores
ya no encarnan para mí
ningún tipo de competencia
El cielo es el desafío
el cielo
que aún debe ser descifrado
ese alto cielo
ante el que caen agobiados
los astrónomos
con sus grandes orejas electrónicas
ese cielo
que nos susurra constante
los secretos finales del universo
el mismo que respira
hacia adentro hacia afuera
como si fuera el interior de una boca
del cosmos
el mismo cielo
que es el borde de la tierra
y del mar también
el cielo
de voces múltiples y ningún dios
rodeando un océano de sonido
que devuelve ecos
como las olas
que estallan en el murallón
Poemas enteros
diccionarios completos
enrollándose
en la explosión de un trueno
Cada atardecer un cuadro instantáneo
cada nube un libro de sombras
a través de las que vuelan salvajes
las vocales de los pájaros
que llorarán repentinamente
Ese firmamento para el pescador
está despejado
a pesar de las nubes oscuras
Él lo observa
lo estima por lo que es:
el espejo del mar
a punto de precipitarse sobre él
en su bote de madera
al filo del horizonte oscuro
Nosotros lo imaginamos como un poeta
siempre cara a cara con la vieja realidad
donde los pájaros nunca vuelan
antes de la tormenta
No lo dudes
él sabe lo que caerá desde las alturas
antes de que amanezca
él es su propio vigía
en su embarcación
atento al sonido del universo
dando cuenta de las visiones
de la tierra de lo viviente
con su voz poderosa.

La gata - Lawrence Ferlinghetti - Estados Unidos

Gato y pájaro - Paul Klee
La gata
se lame una pata y
se recuesta
en el hueco de la biblioteca
yace allí
largas horas
imperturbable como una esfinge
luego gira su cabeza
hacia mí
se incorpora
estira su cuerpo
me da la espalda
nuevamente lame su pata
como si el tiempo real
no hubiera pasado
Y no lo ha hecho
y ella es una esfinge
que posee los tiempos del mundo
en el desierto de su tiempo
Ella
sabe dónde mueren las moscas
puede ver fantasmas
en las partículas del aire
percibir sombras
en un rayo de sol
Ella oye
la música de las esferas
los sonidos que transmiten
los cables
en las casas
y también el zumbido
del universo
en el espacio interestelar
pero siempre
prefiere los rincones hogareños
y el ronroneo de la estufa

martes, 21 de diciembre de 2010

QUIJOTESCAS/18 - Fragmento de Los versos de cabo roto - Ricardo Palma - Perú

Marioneta de Don Quijote
Cuando (y ya hace fecha) éramos en el colegio estudiantes de literatura castellana, cascabeleábamos, no poco, la estructura de ésta y otras espinelas que se encuentran en el Quijote del gran Cervantes:

Advierte que es desati
siendo de vidrio el teja
tomar piedras en la ma
para tirar al veci
Deja que el hombre de jui
en las obras que compo
se vaya con pies de plo
que el que saca a luz pape
para entretener donce
escribe a tontas y a lo

En este siglo, en que los poetas derrochaban ingenio, escribiendo acrósticos, abusando de las paranomasias o inventando combinaciones rítmicas más o menos estrafalarias, cupo a Cervantes poner a la moda los versos llamados de cabo roto, y de los que la décima que acabamos de copiar es una muestra.

domingo, 19 de diciembre de 2010

A veces, por las venas de las cosas - Juan Bautista Beltrán - España

La zarza de Horeb - Marc ChagallA veces , por las venas de las cosas
sube una luz azul, cual de presencia,
que las enciende misteriosamente
con halo de atracción que sólo eleva:
y es la rosa y el trino, y es el árbol
en flor o despojado, y es la espuma
en placidez de arena o rota en roca,
y los ojos dolientes de este niño
que hallamos por la calle; y es un gesto
generoso de amigo; y son las piedras
de las casas que vemos cada día;
y es el jazmín del pie de la palmera
del parque familiar; y son las voces
que cada día oímos; y es la noche
constelada y serena, y la mañana
cerrada en frío que no puede abrirse;
y hasta el grosor de lluvia y de la niebla:
todo es fosforescente y de milagro.
Todo encendido misteriosamente
por esta luz azul, cual de presencia,
que sube por las venas de las cosas,
lo mismo que si el mundo, todo, fuera
una zarza de Horeb que ardiera dentro…

Juan Bautista Beltrán

miércoles, 15 de diciembre de 2010

A Enrique Morente, gloria - Kiko Veneno - España

Enrique MorenteTu cálida voz
tu corazón profundo
tus huellas visibles
el cielo de tu boca.

Tus ojos entreabiertos
tus pelos afilados
tu futuro despierto
la garra de tu pena.

San Juan te convoca
Picasso ensimismado
Lorca bajo el agua
el jardín y tu grito.

Ya estamos tristes
tenemos la medalla
innombrables sufrimientos
nos falta tu aliento.

El eco de tus pasos
por los puentes lejanos
tu cara tan cercana
la sombra de tu ángel.

Tu lobo en el desierto
tu raíz descubierta
tu próxima batalla
el resplandor de tu brisa.

Que digan lo que quieran
que hablen los muchachos
que bailen las ninfas
nos falta tu mirada.

Tus manos boquiabiertas
tu traje llevadero
tu pose descarnada
el cariño de tu risa.

Tu vida no se acaba
tu fuerza nos ayuda
el reloj habló claro:
el alcance de tu flecha.


Este poema fue escrito por Kiko Veneno ayer.

martes, 14 de diciembre de 2010

A solas soy alguien - Gabriel Celaya - España

Niebla - Juan NadieA solas, soy alguien.
En la calle, nadie.

A solas, medito,
siento que me crezco.
Le hablo a Dios. Responde,
cóncavo, el silencio.
Pero existe siempre,
firme frente al hueco,
este su seguro
servidor sin miedo.

A solas, soy alguien,
valgo lo que valgo.
En la calle, nadie
vale lo que vale.

En la calle reinan
timbres, truenos, trenes
de anuncios y focos,
de absurdos peleles.

Pasan gabardinas,
pasan hombres "N".
Todos son como uno,
pobres diablos. Gente.

En la calle, nadie
vale lo que vale,
pero a solas, todos
resultamos alguien.

A solas, existo;
a solas parezco
rico de secretos.
En la calle, todos
me hacen más pequeño
y al sumarme a ellos,
la suma da cero.

A solas, soy alguien,
valgo lo que valgo.
En la calle nadie
vale lo que vale.

A solas, soy alguien,
entiendo a los otros.
Lo que existe fuera,
dentro de mí doblo.
En la calle, todos
nos sentimos solos,
nos sentimos nadie,
nos sentimos locos.

A solas, soy alguien.
En la calle, nadie.

viernes, 10 de diciembre de 2010

La gallina. Cuento para niños tontos - Federico García Lorca - España

Gallinas de colores - Pintura infantilHabía una vez una gallina que era idiota. He dicho idiota. Pero era más idiota todavía. Le picaba un mosquito y salía corriendo. Le picaba una avispa y salía corriendo. Le picaba un murciélago y salía corriendo.

Todas las gallinas temen a las zorras. Pero esta gallina quería ser devorada por ellas. Y es que la gallina era una idiota. No era una gallina. Era una idiota.

En las noches de invierno la luna de las aldeas da grandes bofetadas a las gallinas. Unas bofetadas que se sienten por las calles. Da mucha risa. Los curas no podrán comprender nunca por qué son esas bofetadas, pero Dios sí. Y las gallinas también.

Será menester que sepáis todos que Dios es un gran monte VIVO. Tiene una piel de moscas y encima una piel de avispas y encima una piel de golondrinas y encima una piel de lagartos y encima una piel de lombrices y encima una piel de hombres y encima una piel de leopardos y todo. ¿Veis todo? Pues todo y además una piel de gallinas. Esto era lo que no sabía nuestra amiga.

¡Da risa considerar lo simpáticas que son aquellas gallinas! Todas tienen cresta. Todas tienen culo. Todas ponen huevos. ¿Y qué me vais a decir?

La gallina idiota odiaba los huevos. Le gustaban los gallos, es cierto, como les gusta a las manos derechas de las personas esas picaduras de las zarzas o la iniciación del alfilerazo. Pero ella odiaba su propio huevo. Y sin embargo no hay nada más hermoso que un huevo.

Recién sacado de las espigas, todavía caliente, es la perfección de la boca, el párpado y el lóbulo de la oreja. La mejilla caliente de la que acaba de morir. Es el rostro. ¿No lo entendéis? Yo sí. Lo dicen los cuentos japoneses, y algunas mujeres ignorantes también lo saben.

No quiero defender la belleza enjuta del huevo, pero ya que todo el mundo alaba la pulcritud del espejo y la alegría de los que se revuelcan en la hierba, bien está que yo defienda un huevo contra una gallina. Un huevo inocente contra una gallina idiota.

Lo voy a decir: una gallina amiga de los hombres.

Una noche, la luna estaba repartiendo bofetadas a las gallinas. El mar y los tejados y las carboneras tenían la misma luz. Una luz donde el abejorro hubiera recibido las flechas de todo el mundo. Nadie dormía. Las gallinas no podían más. Tenían las crestas llenas de escarcha y los piojitos tocaban sus campanillitas eléctricas por el hueco de las bofetadas.

Un gallo se decidió al fin.
La gallina idiota se defendía.
El gallo bailó tres veces pero los gallos no saben enhebrar bien las agujas.

Tocaron las campanas de las torres porque tenían que tocar, y los cauces y los corredores y los que juegan al golf se pusieron tres veces morados y tintineantes. Empezó la lucha.

Gallo listo. Gallina idiota. Gallina lista. Gallo idiota. Listos los dos. Los dos idiotas. Gallo listo. Gallina idiota.

Luchaban. Luchaban. Luchaban. Así toda la noche. Y diez. Y veinte. Y un año. Y diez. Y siempre.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Canto a Andalucía - Manuel Machado - España

Casas blancas - José Luis Suárez
Cádiz, salada claridad. Granada,
agua oculta que llora.
Romana y mora, Córdoba callada.
Málaga cantaora.
Almería, dorada.
Plateado, Jaén. Huelva, la orilla
de las tres carabelas.
Y Sevilla.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Geórgicas - Antonio Gamoneda - España

Manantiales - Gustavo Vázquez
Tengo frío junto a los manantiales. He subido hasta cansar mi corazón.
Hay yerba negra en las laderas y azucenas cárdenas entre sombras,
pero, ¿qué hago yo delante del abismo?
Bajo las águilas silenciosas, la inmensidad carece de significado.
Un bosque se abre en la memoria y el olor a resina es útil al corazón.
Vi las esferas del sudor y los insectos en la dulzura;
luego, el crepúsculo en sus ojos;
después, el cardo hirviendo ante el centeno y la fatiga de los
pájaros perseguidos por la luz.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Haikus/3 - Matsuo Bashō - Japón

Katsushika Hokusai
Sobre la rama seca

un cuervo se ha posado;

tarde de otoño.


***

Todo en calma.

Penetra en las rocas

la voz de la cigarra.


***

La primavera pasa;

lloran las aves

y son lágrimas los ojos de los peces.



***

Bajo un mismo techo

durmieron las cortesanas,

la luna y el trébol.


***

Como recuerdo,

a una amapola

deja sus alas la mariposa