Silvia Pérez Cruz

martes, 27 de abril de 2010

Poetas de al-Andalus/Sefarad/ 3 - Poesía del vino/6 - Por ti elevaré cánticos... - Yehudah Ha-Levi - al-Andalus/Sepharad

Pintura andalusí - s. XIII
Por ti elevaré cánticos mientras viva,
            y por tu mosto que apuran mis labios.
Llamo "hermano mío" al jarro que enviaste
            y de su boca gusto el mejor de mis regalos.
Hasta mis propios amigos me creen ebrio;
           por eso me preguntan: ¿cuánto tiempo?
Les respondo: ¿cómo tener ante mí bálsamo de Galaad
           y  no beberlo para curar mis males?
¿Cómo desdeñar un jarro todavía
           si mis años no llegan aún a veinticuatro?
Versión de Xabier Kintana

viernes, 23 de abril de 2010

23 de Abril: Premio Cervantes - José Emilio Pacheco - México

José Emilio Pacheco, Premio Cervantes 2009Hoy se ha celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, como cada 23 de Abril desde 1976, la entrega del Premio Cervantes, que como saben este año ha recaído en el poeta, ensayista y narrador mexicano José Emilio Pacheco.

Me gustaría que el Premio Cervantes hubiera sido para Cervantes. Cómo hubiera aliviado sus últimos años el recibirlo. Se sabe que el inmenso éxito de su libro en poco o nada remedió su penuria, ha dicho Pacheco en su discurso de aceptación. No hay en la literatura española una vida más llena de humillaciones y fracasos.
Cómo nos duele verlo o ver a su rival Lope de Vega humillándose ante los duques, condes y marqueses. La situación sólo ha cambiado de nombres. Casi todos los escritores somos, a querer o no, miembros de una orden mendicante. No es culpa de nuestra vileza esencial sino de un acontecimiento ya bimilenario que tiende a agudizarse en la era electrónica.
Y es que la penuria de los escritores viene de Roma, cuando en la era de Augusto quedó establecido el mercado del libro.

[El Quijote] no es cosa de risa. Me parece muy triste cuanto le sucede. Nadie puede sacarme de esa visión doliente.

Respecto a la concesión del premio, Pacheco ha dicho: La ministra me dio la noticia y me hundió en una irrealidad quijotesca de la que aún no despierto.

En cuanto a la realidad actual: Nada de lo que ocurre en este cruel 2010 -de los terremotos a la nube de ceniza, de la miseria creciente a la inusitada violencia que devasta a países como México- era previsible al comenzar el año. Todo cambia día a día, todo se corrompe, todo se destruye.
Sin embargo, en medio de la catástrofe, al centro del horror que nos cerca por todas partes, siguen en pie, y hoy como nunca son capaces de darnos respuestas, el misterio y la gloria del Quijote.

Discurso íntegro de José Emilio Pacheco.

Hay varios poemas de José Emilio en este blog.

miércoles, 21 de abril de 2010

El interrogador - Julio Cortázar - Argentina / Elogio de las bestias - Félix Grande - España

El mitológico ave de rapiña RocNo pregunto por las glorias ni las nieves,
quiero saber dónde se van juntando
las golondrinas muertas,
adónde van las cajas de fósforos usadas.
Por grande que sea el mundo
hay los recortes de uñas, las pelusas,
los sobres fatigados, las pestañas que caen.
¿Adonde van las nieblas, la borra del café,
los almanaques de otro tiempo?
Pregunto por la nada que nos mueve;
en esos cementerios conjeturo que crece
poco a poco el miedo,
y que allí empolla el Roc.


¿Sabías que hay bestias mansas y leales
que cuando pierden su pareja
husmean el viento con hocico furioso
atacan braman reflexionan
se niegan a comer y giran y enloquecen?

Estos días Félix Grande, gran amigo de Julio Cortázar, publica en la Revista Atlántica de la Diputación de Cádiz treinta de las cartas que le envió el autor de Rayuela a raíz de la muerte de Carol Dunlop, última compañera sentimental del escritor argentino.
"No las he publicado antes por pudor. Me parecía presuntuoso presumir de la amistad de Cortázar", dice Félix Grande. "No he conocido a nadie tan feliz como Julio Cortázar tras conocer a Carol. Era una chiquilla con una inocencia y una dulzura encantadora. Se hizo muy amiga de mi mujer, Paquita, y consiguió que Julio rejuveneciera. Tras su muerte se fue apagando poco a poco".
En las cartas hay pasajes en los que Julio Cortázar habla de política, pero siempre de una forma superficial. "No hablábamos de lo que podía separarnos. Cuando escribí aquel artículo (en el diario El Socialista de Madrid) mostrando mi inquietud por las características que estaba tomando el Gobierno de Ortega, después de que algún que otro disparo estuviera dirigido contra aquel periódico, él me escribió aquellas palabras en las que no me reñía, sino que me quería enseñar el mundo que él veía", aclara Grande.

De quien más habla Julio es de Carol y de su propia e incipiente enfermedad, una leucemia que acabó con su vida:
"A esa casa que siempre tuvieron abierta para mí y en la que también entró Carol, a esa casa volveré pronto para estar con ustedes y también con ella, que seguirá junto a mí en todos los viajes que me toque hacer, llegaremos un día los dos, seremos siempre los dos como tú nos ves en esas páginas que me destrozan..."
"Ahora es el hueco, es un París zombie, no puedo escribir ni vivir mientras veo cómo nacen estas palabras y corre la tarde. Sé que ustedes dos lo saben y lo comprenden, que no necesito agregar nada, que los quiero tanto...".
"Sigo bastante enfermo. No pude ir con Tomás Borge a Barcelona y Madrid, y no sabes cuánto lo lamento. Pero creo que estaré mejor en unas semanas. Besos a Paquita y a Lupe, y el abrazo de siempre de tu Julio".
Estas fueron las últimas palabras de Cortázar para Félix Grande, el 19 de abril de 1983. Quince años antes, cuando aún no se conocían personalmente, le había enviado este mensaje: "Gracias por escribir una poesía como la suya en España". Acabaron conociéndose en un congreso en La Habana. "Nos encantaba la música. Yo tocaba la guitarra y a él le interesó el flamenco. Nos juntábamos con gente que por aquel entonces tenía unos 20 años, como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Nos hicimos muy amigos y ya siempre que viajaba a Madrid se quedaba en casa. Cenábamos hasta tarde y después nos gustaba ir a tomar unas copas al Whisky Jazz hasta que lo cerraban a las seis de la mañana. Después se empeñaba en pasear, que era algo que me agotaba a esas horas aunque yo era mucho más joven que él. Le gustaba dar paseos por la Castellana".
(Información extraída del diario El País)

sábado, 17 de abril de 2010

De mí, una guitarra - Manuel Alcántara - España

Viejo guitarrista - Pablo R. PicassoCuando yo me haya ido
-qué triste que me vaya-
de esta madera mía
que me hagan una guitarra.

Cuando termine la muerte,
si dicen: "¡A levantarse!",
a mí que no me despierten.

Que por mucho que lo piense,
yo no sé lo que me espera
cuando termine la muerte.

Que yo me conformo siempre,
y una vez acostumbrado
a mí que no me despierten.

Para encontrarme conmigo
vuelvo a salir a la calle,
calle del tiempo perdido.

Para encontrarme contigo
estoy buscando en el suelo
las huellas de tu sonido.

Para encontrarme con nadie
me pongo a mirar arriba,
¡Auxilio, que Dios me ampare!

Mis cuentas no están cabales:
me falta una golondrina
y me sobran tres cristales.

Mira qué cosa tan rara:
pasé la noche contigo
estando solo en mi cama.

En este día cualquiera
párate a ver cómo canta,
antes que me vaya fuera,

mi corazón en tu mano
y tu boca en mi garganta
por la mañana temprano.

Ponte a vivir como loco:
ama, ríe, bebe, olvida.
Puesto a vivir todo es poco
por más que dure la vida.

El mar no puede morir,
se quedará navegando
aunque no haya nadie aquí.

Si otros no buscan a Dios
yo no tengo más remedio:
me debe una explicación.

No digo que sí o que no.
Digo que si Dios existe
no tiene perdón de Dios.

No digo que no o que sí.
Digo que me gustaría
que Él también creyera en mí.

Yo no le guardo rencor.
Si le encuentro alguna vez
nos perdonamos los dos.

Mi pobre tierra no puede
darme lo que estoy buscando.
Nadie da lo que no tiene.

Yo no culpo a Andalucía,
sé muy bien que a su esperanza
le pasó lo que a la mía.

Averigua quién te dio
esas ganas de morirte.
Ha tenido que ser Dios.

Ha tenido que ser Dios
un día que estaba triste.
No tiene otra explicación.

Soneto para esperarte en una cafetería - Manuel Alcántara - España

Cafetería de Barcelona - Ernest Descals
Cafetería de Barcelona - Ernest Descals

Resulta que la historia estaba escrita
cuando yo quise hacerla a mi manera.
Cuando yo no quería que volviera
resulta que la historia resucita.

Resulta que en el tiempo de la cita
tendrán que hacer un banco de madera.
Al corazón le viene bien la espera,
quién sabe si además la necesita.

Azafatas de vuelo alicortado
van del café a las piñas tropicales
por aires ciudadanos y ruidosos.

Arriba el tiempo nuevo ha presentado
sus fluorescentes luces credenciales
y enrolla pergaminos luminosos.

Parábola - W. H. Auden - Reino Unido - Estados Unidos

Zytglogge o Torre del Reloj - Berna (Suiza)The watch upon my wrist/ El reloj que hay en mi muñeca
Would soon forget that I exist/ Se olvidaría de que existo
If it were not reminded/ Si no le avisaran los días
By days when I forget to wind it./ En que no atino a darle cuerda.

jueves, 15 de abril de 2010

Beatus ille/ 6 - Fragmentos de Epístola Moral a Fabio - Andrés Fernández de Andrada - España

Baile cortesano
Fabio, las esperanzas cortesanas
prisiones son do el ambicioso muere
y donde al más activo nacen canas;

el que no las limare o las rompiere,
ni el nombre de varón ha merecido,
ni subir al honor que pretendiere.

El ánimo plebeyo y abatido
elija, en sus intentos temeroso,
primero estar suspenso que caído;

que el corazón entero y generoso
al caso adverso inclinará la frente
antes que la rodilla al poderoso.

Más triunfos, más coronas dio al prudente
que supo retirarse, la fortuna,
que al que esperó obstinada y locamente.

Esta invasión terrible e importuna
de contrarios sucesos nos espera
desde el primer sollozo de la cuna.

Dejémosla pasar como a la fiera
corriente del gran Betis, cuando airado
dilata hasta los montes su ribera.

Aquel entre los héroes es contado
que el premio mereció, no quien le alcanza
por vanas consecuencias del estado.

__________

Busca, pues, el sosiego dulce y caro,
como en la oscura noche del Egeo
busca el piloto el eminente faro;

que si acortas y ciñes tu deseo
dirás: "Lo que desprecio he conseguido,
que la opinión vulgar es devaneo".

Más quiere el ruiseñor su pobre nido
de pluma y leves pajas, más sus quejas
en el bosque repuesto y escondido,

que agradar lisonjero las orejas
de algún príncipe insigne, aprisionado
en el metal de las doradas rejas.

Triste de aquel que vive destinado
a esa antigua colonia de los vicios,
augur de los semblantes del privado.

Cese el ansia y la sed de los oficios,
que acepta el don, y burla del intento,
el ídolo a quien haces sacrificios.

Iguala con la vida el pensamiento,
y no le pasarás de hoy a mañana,
ni quizá de un momento a otro momento.

__________

¿Qué es nuestra vida más que un breve día,
do apenas sale el sol, cuando se pierde
en las tinieblas de la noche fría?

¿Qué más que el heno, a la mañana verde,
seco a la tarde? ¡Oh ciego desvarío!
¿Será que de este sueño se recuerde?

¿Será que pueda ver que me desvío
de la vida, viviendo, y que está unida
la cauta muerte al simple vivir mío?

Como los ríos, que en veloz corrida
se llevan a la mar, tal soy llevado
al último suspiro de mi vida.

__________

¡Mísero aquel que corre y se dilata
por cuantos son los climas y los mares,
perseguidor del oro y de la plata!

Un ángulo me basta entre mis lares,
un libro y un amigo, un sueño breve,
que no perturben deudas ni pesares.

__________

Ya, dulce amigo, huyo y me retiro
de cuanto simple amé: rompí los lazos.
Ven y sabrás al grande fin que aspiro
antes que el tiempo muera en nuestros brazos.


(Versión de Dámaso Alonso)


Sobran los dedos de la mano para contar los poetas españoles cuya valoración se ha mantenido uniformemente en los más alto a través de los siglos. La grandeza de San Juan de la Cruz es poco menos que un descubrimiento reciente; Góngora provocó siempre tantas iras cuantos fervores y se eclipsó durante doscientos años; la lírica fue pertinazmente considerada la parte menos valiosa de la producción de Quevedo... La ley del péndulo que tiraniza la historia de las artes apenas ha eximido de olvidos y desdenes las Coplas de Jorge Manrique, la obra de Garcilaso en bloque, ciertas odas de fray Luis de León... A esa dichosa aristocracia pertenece la Epístola Moral a Fabio del capitán Andrés Fernández de Andrada. Nunca, en verdad, le han faltado los testimonios de suprema admiración. Desde Bartolomé Leonardo de Argensola, "que estimara mucho que fuera suya", y desde los lectores contemporáneos, que juzgaban que "en el estilo y argumentos era de las cosas mejor escritas de nuestra lengua", hasta Luis Cernuda, para quien importaba sobre todo su "intensidad metafísica", o hasta Dámaso Alonso, que le rindió el homenaje de una filología tan noble como la pasión que el poema le despertaba.
La virtud que ha hecho de la
Epístola Moral un clásico sin ocasos quizá esté en primer término en la excepcional capacidad de ser a un tiempo perfectamente natural e inconfundiblemente literaria, en la calidad a la vez familiar y superior del talante y del tono. Dámaso Alonso habla de la impresión de que "todo cayó en su sitio justo y con las palabras precisas y exactas que lo tenían que decir". Es cierto. JUAN F. ALCINA y FRANCISCO RICO

martes, 6 de abril de 2010

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros... - Juan Ramón Jiménez - España

Dibujo de Juan Ramón JiménezY yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando...
Tal vez no hubiera sido necesario continuar el poema.

domingo, 4 de abril de 2010

Fragmentos de Historia de los animales - Claudio Eliano - Roma

Claudio Eliano
LIBRO I
51.
Según se dice, una vez podrida, la médula de la espina dorsal de un hombre muerto se convierte en una víbora. La serpiente nace y del ser más pacífico sale reptando una bestia feroz. Los cadáveres de las personas honradas y bondadosas obtienen la recompensa de la paz, así como sus almas son destinatarias de los cantos y de los epinicios de los doctos; pero la médula de los malos se convierte en cuna de esas alimañas, una vez muertos esos hombres. Esto podría ser una mera fabulación o bien, si merece crédito, el cadáver de un hombre malo tiene lo que corresponde a su conducta depravada -y así lo creo- al convertirse en el origen de una sierpe.
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LIBRO III
11.
Está probado que las fieras más feroces se muestran dóciles y de buen talante frente a quienes les pueden brindar alguna ventaja, porque se olvidan de su índole cruel para aprovecharse de algo. Por ejemplo, el cocodrilo: nada con las fauces abiertas y se le adhieren sanguijuelas que le ocasionan diversos daños, de modo que se vale de los servicios del pluviano egipcio para ser curado; cuando se siente demasiado invadido de sanguijuelas va hasta la ribera y abre la boca, para que entre el sol en ella; el pluviano mete su pico y arranca aquellos parásitos, mientras el cocodrilo se aviene a esta operación y se queda inmóvil. El ave se da un banquete con las sanguijuelas y, por otra parte, el cocodrilo obtiene un buen beneficio que ha de pagar no atacando a su médico.
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LIBRO XVII
20.
Afirma Aristóteles que en Samos existe una golondrina blanca. Si alguien le arranca los ojos y queda ciega de inmediato, puede "recobrar la visión y se ilumina su pupila", con lo que ve de nuevo, como dice el filósofo.
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24.
El cisne vive, por lo común, en lagunas, pantanos y ríos de caudal constante que fluyen con ritmo apacible. Son aves tranquilas que llegan a vivir muchos años y no padecen los inconvenientes de la vejez. Su fuerza es tan grande que los hace muy confiados, aunque nunca llegan al extremo de agredir sin motivo, sino que se defienden de sus atacantes, Les toca la mejor parte cuando un águila se atreve a arrojarse sobre ellos y en otro pasaje hablé de su forma de pelear.

Claudio Eliano encarnó el mejor tipo de romano, el de un romano helenizado. Nunca salió de Italia, pero no escribió una línea en latín. Sus autoridades son siempre griegas... Al cabo de los siglos, este tratado es a la vez irresponsable y gratísimo. Claudio Eliano logró el título oficial de sofista, es decir, de retórico que puede enseñar la retórica y que la ejerce. Nada sabemos de los hechos que tejieron su biografía; queda su voz tranquila narrando sueños. JORGE LUIS BORGES

viernes, 2 de abril de 2010

Fábulas/ 12 - La Rana que quería ser una rana auténtica - Augusto Monterroso - Guatemala

Ancas de ranaHabía una vez una Rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad.
Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.
Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena Rana, que parecía Pollo.